Lo que hacemos

 

Vocaciones


Una invitación a unírsenos en el camino


El discernimiento de una vocación es un camino fantástico. He aquí algunas informaciones sobre la llamada a ser sacerdote o hermano redentorista.

Carisma

Hoy, los Redentoristas se esfuerzan por continuar la tradición de San Alfonso de Liguori, entregándose pastoralmente a los pobres más abandonados. Lo hacen sobre todo proclamando el Evangelio ya que fue Jesús mismo el que dijo: "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva." (Lc 4:18).

Ministerios

Hoy, los Redentoristas trabajan preferiblemente (pero no exclusivamente) en favor de los pobres en una diversidad de ministerios:

· Predicando misiones populares o parroquiales.

· Atención pastoral ordinaria en parroquias pobres.

· Casas de retiro.

· Publicaciones.

· Obras sociales.

· Apostolados especializados: ministerio entre minusválidos sordos, capellanes de hospitales, apostolado de prisiones, etc.

· Misiones extranjeras.
Formación
Formación del sacerdote redentorista

· Prenoviciado o postulantado, un período de estudio de la filosofía, de experiencia sobre la vida redentorista y de discernimiento de la llamada de Dios.

· Noviciado durante un año, en el que se ofrece al candidato la oportunidad de interiorizar la vida redentorista, su historia y su espiritualidad.

· Al menos tres años de votos temporales antes de profesar los votos perpetuos.

· Estudios teológicos como preparación al sacerdocio.

· Formación continua.

Formación de un hermano redentorista

· Un período de postulantado; es decir, un tiempo de estudio, de experiencia sobre la vida redentorista y de discernimiento de la llamada de Dios.

· Noviciado durante un año, el que se da la oportunidad al candidato de interiorizar la vida redentorista, su historia y su espiritualidad.

· Al menos tres años de votos temporales con diversas opciones de estudio académico, formación técnica o trabajo concreto antes de profesar los votos perpetuos.

· Formación continua.

Oración por las vocaciones redentoristas

Oh Dios, te damos gracias
por las bendiciones que nos has concedido
en Cristo nuestro Redentor.
Haz que tu Espíritu se pose sobre tu pueblo
y permite que tu generosa invitación
sea escuchada por muchos corazones.
Señor de la mies,
bendice a la Familia redentorista
en el mundo entero
con muchas vocaciones
a fin de que quienes se encuentran en gran necesidad
experimenten la Buena Nueva
de la redención.
Que crezca tu amor entre nosotros
y se difunda a toda la creación,
por Cristo nuestro Señor.
Amén.

Madre del Perpetuo Socorro,
ruega por nosotros.

San Alfonso,

ruega por nosotros.