Regla de Vida


ÍNDICE ANALÍTICO*

*Se citan entre paréntesis los números de las Constituciones y Estatutos generales.

El Supplex Libellus se cita: SL,
el Proemio Histórico:
PrH.,
el Directorio de los Superiores: DS
y el Directorio de los Capítulos: DC.

Abandonados (los más necesitados)

Los más a. a quienes la Congregación es enviada son aquellos a quienes la Iglesia no ha podido proporcionar medios suficientes de salvación (1; 3; 14).  Se enumeran los más a. (3; 4; 09; 010).  En tiempo de san Alfonso eran los campesinos (SL; PrH).

Abnegación

Los redentoristas comparten la a. de la cruz del Señor por su total entrega a la misión de JC. (51).  Es virtud propia de la comunidad apostólica (057), que dispone para todo lo arduo (20); libera del egoísmo (41); es necesaria para el apostolado ecuménico (13).  Por espíritu de a. cedan el puesto al clero local en tierras de misión (011:c).

Abolir, abrogar (ver Capítulos)

Academia Alfonsiana

Erigida en Roma en consonancia con el fin de la Congregación y sostenida por ésta (023; cf. 90).

Actos comunes (ver Asambleas, Reuniones)

Adaptar, adaptación, acomodar

Es uno de los principios del régimen de la Congregación el a. su propia estructura a la misión (96); el Capítulo general debe velar por esta a. (107); deben promoverse reuniones (v)provinciales para a. los métodos de apostolado (025:a; 90).

Las normas de la comunidad se deben a. a las tareas misioneras (45; 44) y la vida común a la mentalidad de cada región (046:2º).  El principio de a. aparece con otras palabras en: 13; 17; 18; 33; 011; 030.

Administración, administrar

La estructura administrativa de la comunidad debe estar al servicio del espíritu de comunión y fraternidad (030; 34).  El superior ha de ser antes pastor espiritual que administrador (139).

Administración de bienes temporales (144; 0203-0208).

Competencia sobre a. ver Capítulo, Consejo, Ecónomo.

Alfonso, san

Fundador de la Congregación (1; 2; 33; 90; 108; 05; 011:b). Proclamado Doctor de la Iglesia en 1871 y Patrono de moralistas y confesores en 1950 (PrH).  El beato Genaro Sarnelli fue su fiel compañero (05).

Rasgos característicos del santo: celo apostólico (SL; 2; 33) en la conversión de los infieles (011: b), fidelidad al sentir con la Iglesia (33); su carisma de consejero espiritual (024); devoción a la Santísima. Virgen (32); espíritu de oración (26); promotor del estudio de las ciencias sagradas (90).

Los redentoristas veneran a san Alfonso como modelo y padre (05; 056); hacen suyo su celo apostólico (2; 33); su espíritu de oración (26); su sentir con la Iglesia (33); se familiarizan con sus escritos (33).

Amor

Los redentoristas proclaman el amor del Padre, que nos amó primero (6).  El divino Redentor y su Espíritu de a. se hacen presentes en el corazón de la comunidad (23).  Se ha de fomentar el espíritu de contemplación para participar en el a. del Hijo al Padre y a los hombres (24).  El a. a Dios y el a. al prójimo son una única realidad (53).

La profesión es respuesta de amor al Señor, que los amó primero (56).  La castidad religiosa significa y contiene el misterio de a. de Cristo y de la Iglesia (57; 58); por amor a la voluntad del Señor cumplan los mandatos y tareas que les han sido confiados (71).  Impulsados por el amor recíproco, esfuércense por poner en ejecución lo que se ha decidido en comunidad (38).  El amor fraterno es salvaguarda de la castidad (60).  Ver Caridad.

Ancianos

Los cohermanos a. son también misioneros (55).  Deben ser objeto de particular cuidado y ayuda (034).  Abracen con fe generosa su estado de salud y sirvan de inspiración para los más jóvenes (034).  Ver Enfermos.

Apostolado

Es sinónimo de evangelización, misiones, acción apostólica, pastoral, etc. (1-20; 09-025; 059).  El Espíritu Santo distribuye los dones y carismas para el apostolado (049).  El apostolado de toda la Congregación (143); de los hermanos coadjutores (084:a); de las monjas O.Ss.R. (08); de nuestros oblatos (02; 085).  Entre infieles (011); ecuménico (013); por los medios de comunicación (022); de las vocaciones (79; 051).  Ver Misión, Formas de apostolado.

Apóstoles (santos)

Los apóstolos son patronos de la Congregación (05); los redentoristas prosiguen la obra de los apostolados (PrH); viven en comunidad a ejemplo de los apóstolos (22); perseveran unidos en su enseñanza y en la oración, junto con María (26; 056).

Apóstoles, Apostólico / a

Los redentoristas siguen el ejemplo de Cristo por la vida apostólica, que comprende la vida consagrada a Dios y la actividad misionera (1).  Son apóstoles participando y anunciando el misterio de Cristo (20), y como a. extienden su solicitud a los fieles (3); son apóstolos de la conversión (11).  Estimulan el celo apostólico de la comunidad cristiana (12).

Forman una comunidad de apóstolos (2; 091; 092), porque la forma apostólica de vida en común abre el camino a la caridad pastoral (21).  La estructura de la comunidad debe estar adaptada a las necesidades apostólicas (96).  La eucaristía es cumbre y fuente de la vida apostólica del redentorista (29).

Por el Capítulo los congregados ejercitan su responsabilidad en pro de la vida apostólica (98; 107; 0116).  El Capítulo (v)provincial discierne sobre las prioridades en las tareas apostólicas (17) y sobre la renovación de los métodos apostólicos (17; 123; 0140).  Debe constituirse el Secretariado de vida apostólica (0114; 025).

Aprobación

Aprobación pontificia de las Constituciones y Reglas por Benedicto XIV, el 25-II-1749 (PrH).  Aprobación de las Constituciones renovadas según el Vaticano II por la SCRIS, el 2-II-1982.

Archivero

De la Curia general (0138; 0134); de la Curia (v)provincial (0171).

Asamblea comunitaria

En sentido técnico significa la reunión de los miembros de la comunidad como órgano consultivo o colegial.  Los Estatutos. (v)provinciales determinan lo que debe ser tratado por la asamblea comunitaria y los casos en que ésta actúa colegialmente (0182).  El superior de la comunidad reunirá periódicamente la asamblea comunitaria, avisando antes sobre los asuntos a tratar (136; 0180).  La asamblea comunitaria provea al nombramiento de los oficiales de la comunidad (0184); ella revisa los presupuestos y balances económicos de la casa (0197).  Ver: Reuniones de comunidad.

Ausencia - ausente (de la comunidad)

Permiso de ausencia lo concede el superior mayor por graves motivos; el ausente carece de voz activa y pasiva (0211).

Ausencia de superiores: ver Superiores (117; 127; 0101; 0105); de consultores, ver Consultores (0126; 0159; 0160).

Autoridad, potestad

Los superiores ejerzan su a. con espíritu de servicio a sus hermanos (72) y tutelen sus derechos (094:a); a ellos les toca discernir y mandar lo que debe hacerse (73:2º).  Los Capítulos y los superiores tienen potestad de gobierno y de jurisdicción eclesiástica en el fuero interno y externo; hagan uso de su p. con espíritu colegial (100).  Deben buscar y ayudar solícitamente a los que se sustraen a su potestad (0212).  Los consultores generales contribuyan a hacer efectiva la potestad del superior general (118).

Bien común

La comunión de voluntades promueve el bien común (38).  Los superiores promoverán la colaboración de los cohermanos para el bien del Instituto y de la Iglesia (72).  A cada uno se le da la manifestación del Espíritu para el bien común (92); pero corresponde a los superiores juzgar sobre su autenticidad (049).  El bien común puede exigir que un superior mayor asuma los oficios de superiores u oficiales inferiores de su jurisdicción (0100).

Bienes temporales (ver Ecónomos)

1 – La vida comunitaria se ordena a compartir incluso los bienes temporales en servicio del evangelio (22); por eso tendrán en común todos los bienes (62; 44), que utilizarán sólo para los fines que tienen (144:a; 011:a; 0198).  Cuanto los congregados adquieran por propia actividad o en razón del Instituto han de incorporarlo a los bienes de la comunidad (62).  Los Estatutos (v)provinciales dictarán normas sobre el uso dependiente de los bienes temporales (046: 2°-a).

2 – Administrar los bienes temporales.   Lo hacen los ecónomos bajo la autoridad del superior y su Consejo (090).  Facultades del Capítulo general sobre la administración de bienes temporales (0116); del Consejo general (0191:b); del Capítulo (v)provincial (0192).  El Gobierno (v)provincial podrá exigir cuenta sobre la administración de b. por parte de la comunidad (0208).  La administración de los bienes parroquiales y de otros no pertenecientes a la Congregación está sometida a la vigilancia de los superiores (0207; 0203).  Libros y comprobantes de la administración de bienes temporales (0204; 0206).

3 – Disponer.  El derecho a disponer de los bienes temporales corresponde a los superiores, Consejos y Capítulos (144:c).  El Consejo general dispone de los bienes de provincias suprimidas (97:2º).  Las viceprovincias que no se valen por sí mismas tienen derecho a recibir ayuda de bienes temporales por parte de la provincia (132), lo que se establecerá en convenio (0175).  Por razón de pobreza se permite a los congregados renunciar a sus bienes patrimoniales (70).  Ver Enajenación (0193:b).

Bienhechores

Se consideran bienhechores del Instituto, [juntamente con otros], los familiares de los congregados, especialmente sus padres (035).

Campesinos

San Alfonso evangelizó los campesinos (SL) y fundó la Congregación en su favor (PrH).  Se enumeran entre los fieles más necesitados (010).

Candidatos

Impulsados por el Espíritu (80) disciernen el llamado de Dios a seguir a Cristo por la profesión religiosa (86) en la comunidad redentorista (79), como sacerdotes (87; 01), diáconos permanentes (01; 081:b), o hermanos coadjutores (89; 01).  El vigor de la Congregación depende del número y de la calidad de los candidatos (96), cuya idoneidad debe constar con claridad (051).  Ver Formación (78; 81; 054-058); Jóvenes, Vocaciones.

Capítulo (más detallado en el DC)

1 – En general.  El Capítulo es la institución primaria en la Congregación y en la (v)provincia (98; 104); es persona jurídica colegial, representante de todos los congregados (122; 104); se reúne periódicamente (98), en pro de la unidad y la vida apostólica de la Congregación, de su régimen y su renovación (98; 104); tiene potestad de gobierno y de jurisdicción (100).

2 – Capítulo general.  El Capítulo general vela por el bien de la vida apostólica, la unidad de la Congregación y por la adaptación de sus instituciones y normas (104; 107; 111); examina ampliamente su situación (108; 0116); elige los miembros del Gobierno general (110).  Modifica las Constituciones con dos tercios de votos (109:3º); establece, interpreta, modifica o abroga los Estatutos generales.; confirma o revoca las decisiones del Gobierno general; concede dispensas (109:2°; 102; 119).

Lo convoca el superior general cada seis años (104; 105); puede diferirse en caso especial (0119).  Se compone de miembros de oficio y de elección (106; 0117).  Todos los congregados pueden enviar observaciones y propuestas (0150).  Cuándo se convoca Capítulo general extraordinario (104; 0118)

3 – Capítulo provincial.  Lo prepara la Comisión preparatoria con la colaboración de los Secretariados y de todos los congregados (0149; 0150).  El superior (v)provincial convoca el Capítulo ordinario (146); y el extraordinario (0152), comunicándolo a todos los congregados (147) y al Gobierno general, y en caso de Capítulo viceprovincial al Gobierno provincial (0147).  Sus miembros deben elegirse cuanto antes (0148).  Se compone de miembros de oficio y de elección (0144).  La sustitución de miembros se rige por el DC (0145).

En su desarrollo se siguen las normas del DC y de los Estatutos (v)provinciales (0151).  El mismo Capítulo determina la frecuencia de sus sesiones, que debe ser al menos, cada trienio (152).  Es inválido si falta más de una tercera parte de capitulares (0152:d).  El presidente del Capítulo (v)provincial es el superior (v)provincial (0151).  Si está presente el superior general, él inaugura la primera sesión plenaria y clausura la última; tiene derecho a voto (0151).  Quiénes pueden pedir sesión extraordinaria del Capítulo (v)provincial (0152:b).

El fin del Capítulo (v)provincial es velar por la renovación de la vida apostólica y del régimen de la (v)provincia (123).  Todos pueden enviar propuestas al Capítulo provincial (0150).  Puede establecer, modificar, abolir, interpretar auténticamente los Estatutos (v)provinciales por mayoría de dos tercios de votos (03; 0140:a; 0141; 0161), con aprobación del Gobierno general (0142); si se trata del Capítulo viceprovincial oído el Consejo extraordinario de la provincia (0142).  Dicta Decretos y decisiones (0140:a), ratifica o revoca Decretos o sus interpretaciones (0140:f; 0161).

Somete a examen el estado de la (v)provincia (0140:b) en cuanto a las prioridades apostólicas (17), da normas para determinar quiénes son los más necesitados en la región (09), estudia lo concerniente al uso de los medios de comunicación social (022), traza programas apropiados para la promoción de la vida apostólica (0140:c), indica lo que se deja a la determinación de las comunidades (084); establece los medios y tiempos para la renovación científica, pastoral y espiritual de los congregados (084:b); cuida de la formación permanente de los hermanos coadjutores (084:a); determina las condiciones para el diaconado permanente (081:b).

Sus competencias en cuanto al régimen (140:d; 0154; 129) y en cuanto a la economía (0140:e; 0192; 144:c; 0193-0194).

Caridad fraterna

Las formas de la vida comunitaria deben acomodarse a las exigencias de la caridad fraterna (22), que inspirará lo que el bien común exige en orden a la misma caridad (38).  Sean todos fieles a las exigencias de la caridad (031).  La revisión de vida se hará preferentemente sobre la caridad fraterna y misionera (038).  Recuerden todos que los carismas superiores se ordenan a la caridad (049).

La caridad de los congregados acompaña a los congregados difuntos (036).  A los candidatos se les debe formar en la caridad fraterna, como virtud propia de la comunidad apostólica (057).  Los seglares que nos prestan sus servicios sean tratados con caridad y justicia (0199).

Finalidad de la acción misionera es suscitar y formar comunidades que progresen en la caridad (12).  Los misioneros sepan ceder el puesto al clero autóctono por espíritu de caridad (011:c).

Los superiores ejerzan su autoridad manifestando a sus hermanos la caridad con que Dios los ama (72); amonéstenlos con toda caridad (094:a).  Los problemas comunes a varias (v)provincias sean analizados con caridad y mutua concordia (142).  Los consultores deben guardar el secreto cuando lo pida la caridad (0111).

Caridad pastoral

La forma apostólica de vida común favorece la caridad pastoral (21).  La organización y el plan de vida de la comunidad deben estar al servicio de las personas dedicadas a la caridad pastoral (44).

Por la profesión religiosa se ejercitan en la caridad apostólica (46) y se obligan a llevar vida fraterna en caridad apostólica (Fórmula profesión), según la misión de Cristo, que implica la caridad pastoral (48) y es principio unificador de toda su existencia (52; 54) y de la unión con Dios (53).  La caridad misionera exige una vida pobre (65).

Los redentoristas son apóstoles de caridad ardiente (20); manifiestan la caridad de Cristo por la oración, el servicio y el testimonio de vida (9).  La Congregación está abierta a nuevas iniciativas, que concuerden con su caridad pastoral (16; 18).  La mayor obra de caridad misionera es la evangelización de los infieles (011).

Carisma

El Espíritu Santo distribuye dones y carismas para el apostolado (25; 049; cf. 121).  Los superiores han de juzgar sobre la autenticidad de los carismas y su ordenado ejercicio; los carismas superiores están ordenados a la caridad (049).  La madurez psicológica es necesaria para cultivar el celibato como carisma (055).

El carisma de la Congregación debe mantenerse en la colaboración con las iglesias locales (18; 96).  Los Capítulos juzgan si las formas de apostolado concuerdan o no con el carisma de la Congregación (17; 021).

El carisma de consejero espiritual, que resplandeció en san Alfonso, es de gran importancia y debe adoptar nuevas formas (024).

Casa, residencia

Lugar de habitación de la comunidad, erigida canónicamente con el consentimiento de la autoridad eclesiástica (0186); constituida al menos por tres congregados (135; 091).  Es persona jurídica (91:a).  Compete al Gobierno general la erección o supresión de las casas (135).  La residencia es una casa no erigida canónicamente (135; 091:a).

Castidad, celibato

La castidad religiosa lleva consigo la continencia perfecta en el celibato y significa y contiene el misterio del amor de Cristo (57).  Los redentoristas eligen el celibato por el Reino de los cielos (58; 57); así ponen de manifiesto el amor de la Iglesia a Cristo (58; 59).

Para comprender y vivir mejor el misterio de la castidad la pedirán en unión con la Iglesia (59), confiados en el auxilio de Dios y el patrocinio de la Beata Virgen del Perpetuo Socorro (042).  Acudan también a otros medios naturales y sobrenaturales (59; 60); fomentando el verdadero amor fraterno en la vida comunitaria, que salvaguarda la castidad (60).  Los candidatos con la debida madurez psicológica para cultivar el celibato, emiten el voto de castidad (85).  La profesión de la castidad es respuesta de amor al Señor (56; 58).

Catequesis, catequética

La instrucción catequética se ordena a una fe viva explícita y operante.  Los nuestros deben colaborar con las instituciones catequéticas (019).

Celibato (ver Castidad)

Celo (apostólico)

Los redentoristas son apóstoles de celo encendido (20).  Llenos del celo del Fundador, forman una comunidad apostólica (2); expresan su celo en formas adaptadas a las necesidades de nuestro tiempo (33).  Veneran a san Juan N. Neumann, eminente por su celo (05).  Toda clase de pobreza material, moral o espiritual debe incitar su celo (044).  Recuerden todos que un medio eficaz de promover vocaciones es el celo apostólico (80).

Ciencias humanas

Importancia del estudio de las ciencias humanas (87; 90; 023); saber aprovechar los recursos de las ciencias humanas (60).  Ver Estudio de las ciencias.

Clausura

Las normas de la clausura deben tenerse en cuenta al regular el acceso de los extraños a la casa (45:3º, y DS).

Colegio, colegial (ver Consejo)

El término Consejo, usado solo, significa el “colegio” (086:b).  Los superiores hagan uso de su potestad con espíritu colegial, a una con sus consejeros (100).  En la Congregación son personas jurídicas colegiales las (v)provincias (121; 130; 133), los Capítulos (104; 122), las casas erigidas (091).  El Consejo a veces actúa colegialmente (101; 0123); lo mismo la asamblea comunitaria (0182); estos casos se reseñan en el DS. y en los Estatutos (v)provinciales (0125; 0162; 0182).  Cuando el Consejo obra en forma c., si se da paridad de votos, se hace otro escrutinio (0109).

Colegio Mayor San Alfonso

Funciona en Roma el Colegio Mayor, de gran importancia para la renovación de toda la Congregación, bajo el cuidado especial del superior general (083).  Todos los años se dará a los estudiantes del Colegio Mayor un cursillo de historia de la Congregación (083:c).  El director del Colegio Mayor enviará informes a los (v)provincias sobre sus estudiantes (083:d).

Comisión / es

Comisión preparatoria del Capítulo (v)provincial (0149); su cometido (0150).  Ver Secretariados.

Comunicación

La Congregación acepta con amplitud de miras y emplea al servicio de la pastoral los medios de comunicación social (022).

Comunicación de los superiores (v)provinciales con el Gobierno general (0177).

Comunicación de bienes entre las comunidades y (v)provinciales (0198); con los pobres (044).

Comunidad, vida comunitaria

Ley esencial de los redentoristas es vivir y trabajar en comunidad fraterna y apostólica (2; 22; 62; 026; 027).

1.  La comunidad en general.  Vivir en comunidad es trabajar juntos en comunión de caridad, poniéndolo todo en común al servicio del evangelio (21; 22; 60; 139; 044).  La comunidad no consiste sólo en la cohabitación material o en la organización y administración externa, sino en la comunión de espíritu y de hermandad (21; 030; 126; 139).  La comunidad debe ser una verdadera fraternidad (36).  Los congregados deben ser imitadores de la vida fraterna de los primeros discípulos de Jesús Cristo (62).

Son comunidades la Congregación, las (v)provincias, las comunidades locales y personales (22; 026).  También los que viven solos son adscritos a una comunidad (026; 027; 092; 093).

2.  Fundamento espiritual de la comunidad.  El centro de la comunidad es la persona de Cristo, especialmente en la eucaristía; su presencia y la de su Espíritu de amor es la que edifica y sostiene la comunidad (23; 73; 139; 028:a).  La comunidad vive así en relación de intimidad con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, por la fe, la Palabra y la oración (26-30; 028).  La amistad evangélica de los hermanos reunidos en nombre de Cristo es el alma de la comunidad apostólica (34).

La comunidad ayuda a todos a enriquecerse en el aspecto interno y en la tarea misionera que a ejemplo de Cristo llevan a cabo (2; 22; 54; 62; 139; 051), y a vivir la riqueza de la propia vocación (37).  Cuanto más estrecha sea la unión con Cristo mayor será la unión entre los cohermanos (23).  La oración comunitaria ha de expresar la unión de los hermanos (30).

3.  Fundamento humano de la comunidad.  El fundamento humano de la comunidad es el respeto y estima de las personas, la promoción de sus valores y la igualdad de derechos y obligaciones (35; 34-38; 44).  La comunidad cumple todas las exigencias de la caridad (030-036); suministra a todos sus miembros lo necesario (046:1°).  En la comunidad todos los cohermanos son de por sí iguales (35).

4.  Diversos aspectos de la comunidad.  La comunidad está abierta al mundo sin que sus miembros la dejen de lado (43), e insertada en la comunidad eclesial y en los grupos humanos donde trabaja (43 04).  La comunidad se dedica al servicio de la Iglesia y del mundo por el pregón misionero (cap. I; 2; 22; 30; 50; 139).  La comunidad se renueva de continuo en su vida interior: conversión (40-42; 038-040); en la misma vida comunitaria (048; 041); en las actividades apostólicas (041; 136; 0179-0180).

5.  Organización y gobierno de la comunidad.  Las comunidades son casas erigidas por el Gobierno general en personas jurídicas, o residencias, si no han sido erigidas: pueden ser locales o personales (091).  De la unión orgánica de varias comunidades se forman las (v)provincias (088; 130).  Al frente de cada comunidad habrá un superior, con su Consejo local y otros oficiales (139-140; 0181-0184).  El superior reúne periódicamente a su comunidad para el estudio y la revisión de vida (136; 0179).  Los miembros de la comunidad, en comunión de un mismo espíritu, observan las Constituciones, Estatutos generales y Decretos (74; 114).

La comunidad se organiza a base de normas de vida, aceptadas y observadas por todos (44; 041), exigidas por la evangelización y la caridad fraterna (22), y acomodadas a la actividad misionera (44; 45).  Cada comunidad determine los ejercicios en común, que mantengan y fomenten la vida comunitaria (041) y que se refieren: a la oración (26-33; 028), a los ejercicios de mortificación (42; 039), a la revisión de vida (037-038; 046:2c; 136), a las sesiones de estudio (0179-0180; 025:a; 90) y al trabajo que cada uno debe asumir según las propias aptitudes y capacidades (39).

6.  Relaciones con otras comunidades.  Los redentoristas consideran a su comunidad como la primaria y básica (43); pero están insertos en las comunidades eclesiales (04; 93) y humanas (43; 116).

7.  Ausencia de la comunidad.  Ver 0211; 026-027; 092.

Comunión con Cristo

Deben intensificar de día en día su comunión personal con Cristo, pues cuanto más estrecha sea su unión con Él, tanto mayor será la comunión entre ellos mismos (23); en la comunión de voluntades con Cristo será fácil determinar lo que exige el bien común en punto a caridad fraterna y apostolado (38).  La obediencia evangélica testimonia la comunión de los cohermanos con Cristo (75).

Comunión fraterna

La Congregación une a sus miembros en fraterna comunión (01)  Los dones y carismas deben ejercitarse en comunión con los cohermanos (049).  La estructura administrativa de la comunidad debe estar siempre al servicio del espíritu de comunión y de fraternidad (030).  Ver Unidad.

Todos los congregados, tanto los que viven en comunidad como los que viven fuera, deben sentirse en comunión con toda la (v)provincia (026; 027; 093; 094:a).  El que se sustrae a la comunión con la Congregación sea ayudado y buscado por los superiores (0212).  La descentralización no excluye la comunión con las otras partes de la Congregación (93).  La provincia lleva a cabo el fin de la Congregación en comunión con las otras partes del Instituto (121).

Comunión de bienes: ver Bienes temporales.

Confesión, confesar (ver Reconciliación)

Congregación

1 – Historia.  Fundada por s. Alfonso en 1732 con el título de Santísimo Salvador (SL), aprobada por Benedicto XIV bajo el título de Santísimo Redentor el 25-II-1749; contribuyeron a su difusión y consolidación san Alfonso, san Clemente, el padre Passerat; y hoy se extiende por todo el orbe (PrH).

2 – Constitución.  Instituto religioso de diversos ritos, misionero y clerical (1) de derecho pontificio y exento (1; 18; 100; 04); cuyo fin es seguir el ejemplo de Cristo en la predicación de la divina Palabra a los pobres y más abandonados (1; 3; 74).  Así participa en la misión de la Iglesia, que constituye su misma razón de ser (l; 5).  Ver Misión de la Congregación.

La integran sacerdotes, diáconos y hermanos coadjutores (2; 01) en comunidad apostólica consagrada a Dios por la profesión (2; 46); puede asociarse oblatos (02; 085).  Tiene sus patronos (05), sello (06) y hábito propios (45:4°; 07).

3 – Misión apostólica.  En la realización de su misión la Congregación actúa con iniciativas audaces, e intenso dinamismo misionero (13; 14).  Para ello los congregados deben estar libres y disponibles en cuanto al lugar y grupos que han de evangelizar y a los medios empleados (15).  La Congregación sirve a la Iglesia, realizando su tarea misionera, según el propio carisma (18).  Promueve la misión de la Iglesia entre aquellos a quienes ésta no ha podido proporcionar medios suficientes de salvación (3; 010); que son: los que nunca oyeron el mensaje de la Iglesia (011), o no lo acogen (3; 012), entre los hermanos separados (3; 013); entre los fieles llamados a conversión continua (3; 014).  Ver: Fin de la Congregación, Misión.

4 – Desarrollo.  La Congregación es un cuerpo en constante desarro­llo y formación, según las necesidades de los que ha de evangelizar (82).  El fin apostólico de la Congregación debe inspirar y abarcar todo el proceso de la formación de sus miembros (77), de cuyo número y calidad depende el vigor para realizar su misión apostólica (79).  Los candidatos deben conocer la historia y vida de la C. (86).  Ver Formación (87; 89; 90).

5 – Régimen.  La Congregación se rige tanto por el derecho universal como por el suyo particular (03).  Los principios generales de las Constituciones deben animar todo el régimen de la Congregación (091).  Todos los congregados y comunidades tomen parte activa y responsable en el régimen de la Congregación (92).  Ver Régimen: principios (92-96; 0100).

6 – Estructura e instituciones.  La Congregación tiene su propia estructura e instituciones (97-99), que debe adaptar constantemente (96).  Consta de provincias, viceprovincias, regiones y comunidades (97).  Sus instituciones primarias de régimen son los Capítulos (104).  Las (v)provincias y comunidades las presiden los respectivos superiores con sus consejeros (99).  Ver Capítulos y Superiores.

Los asuntos de la Congregación ante la Santa Sede se tramitan por el procurador general (0129).

Consagración, consagrarse (ver Profesión)

Las Constituciones reservan la palabra latina consecratio para el sacramento del bautismo (47; 78); la vida religiosa viene definida como dedicatio (1; 2; 51; 54, etc.).  Pero por el uso corriente y por la dificultad en la traducción, se ha dejado consagración tanto para el bautismo como para la profesión.

La profesión religiosa radica íntimamente en la consagración bautismal (47).  Por la profesión religiosa los congregados consagran su existencia personal y comunitaria a Cristo, al anuncio del evangelio y a la perfección de la caridad (46; 51; 56; 58; 75; 78; 85); vinculados al misterio del amor de Cristo, eligen el celibato por el Reino de los cielos (58); por la obediencia consagran a Dios su propia voluntad (71).  Para que todos recuerden la importancia de su consagración a Dios renovarán dos veces al año su profesión religiosa (080).

La Beata Virgen María se consagró por entero a la persona y obra de su Hijo (32).

Consejero espiritual

El carisma de consejero espiritual, que resplandeció en san Alfonso, es de gran importancia en nuestros tiempos (024).

Consejos evangélicos (ver Votos religiosos)

Consejo / s (de los superiores.  Ver también DS)

En las Constituciones y Estatutos generales este término puede significar: a) el grupo que asesora a los superiores; b) la reunión de éstos en consulta; c) el grupo como “colegio”, si se usa solo (086); d) en cuanto es órgano de consulta con voto deliberativo o consultivo (101).

1 – En general: La Congregación, las (v)provincias y las comunidades están presididas por los respectivos superiores con sus Consejos (99).  Los superiores generales y (v)provinciales son presidentes del respectivo Consejo (144; 125; 133).  Las (v)provinciales constituyan un Consejo extraordinario (0158:a).  Los Estatutos (v)provinciales determinen los asuntos de las comunidades locales que deben ser tratados por el Consejo o por la asamblea comunitaria y en qué casos proceden colegialmente (0182).  Para la actuación del Consejo general y (v)provincial (cf. 0126; 0159).

2 – Consejo: reunión de consultores: El superior debe convocar a los consultores para que manifiesten su parecer o consentimiento (0108:a-b); esto lo hacen colegialmente o con voto deliberativo o consultivo (101; 0109; 0125).  Los consultores pueden exigir del superior la reunión del Consejo (0106) y deben ir preparados a ella (0107).

3 – El Consejo como “colegio”

1) Competencias del Consejo general como “colegio”: aprobar los Estatutos y las prioridades apostólicas de las (v)provincias (17; 0142), los Decretos referentes a Constituciones y Estatutos generales (0142); decidir la dilación del Capítulo general (119); aceptar la renuncia del superior general y del vicario (116:b; 0123); elegir nuevo vicario general o pro-vicario (0123:a-b); elaborar el Directorio del Gobierno general (0125); la lista de consultores generales suplentes (0126).  Conceder dispensas a toda la Congregación (102:e); interpretar auténticamente los Estatutos generales y los Decretos del Capítulo general, suspender sus Decretos y dictar otros (119); elegir los oficiales mayores de la Curia y constituir los organismos necesarios (120; 0127); elegir un revisor de la economía general (0133).

Erigir las provincias y viceprovincias, unirlas, suprimirlas, cambiar su circunscripción, disponer de los bienes de las suprimidas (97; 121; 130; 089).  Establecer las contribuciones para el Gobierno general (0191).

2) Competencias del Consejo (v)provincial extraordinario como colegio: reclamar sesión extraordinaria del Capítulo (v)provincial (0152:b-2°, c); examinar los Estatutos de la viceprovincia y dar su juicio sobre ellos al Gobierno general (0142); interpretar y suspender lo que se decidió en el Capítulo y dictar nuevos Decretos (0161); dar su asentimiento para la fundación de una comunidad de otra provincia en su territorio (0186); aprobar al superior viceprovincial y su vicario (0153:b); aceptar la renuncia de éstos (0154); dar normas a las instituciones de formación sobre el modo de llenar su cometido (0168; 066).  El Consejo (v)provincial ordinario: proveer a la designación de los oficiales de la provincia y constitución de las adecuadas instituciones (129); establecer el plan de formación sacerdotal (081); autorizar al superior para aceptar bienes bajo condiciones onerosas (0200).

3) Consejo local como colegio: los Estatutos (v)provinciales determinan los asuntos que debe tratar el Consejo local y cuándo éste procede colegialmente (0182).

4 – El Consejo como órgano de consulta.

1) En general: con voto deliberativo para imponer precepto formal de obediencia (73:3°), aprobar que el superior asuma otros oficios de la propia jurisdicción (0100).

2) El Consejo general, con voto deliberativo, convoca Capítulo general extraordinario (0118:a); dispensa de las Constituciones. o Estatutos generales a toda una provincia (102:c); designa la casa de noviciado (062:a-b).  Con voto consultivo, da indulto de ausencia de la comunidad (211).

3) El Consejo (v)provincial autoriza la fundación de una casa en territorio de otra (v)provincia (0186); admite al noviciado y a la profesión (062:b); prorroga el tiempo de noviciado (062:c); determina el tiempo de duración de los votos temporales (074); permite el paso de congregados de una categoría a otra (065); determina los estudios que se pueden hacer durante el noviciado (066); hace cesar al superior de una comunidad (099); convoca sesión extraordinaria del Capítulo (v)provincial (052:b-1) y para ciertos asuntos económicos (0174; 0195).  En viceprovincia para recurrir al superior provincial pidiendo conceda dispensa de Constituciones (102:c).

4) El Consejo local, con voto deliberativo, para que el superior pueda aceptar bienes bajo condición onerosa (0200).

Constituciones

Las Constituciones aprobadas por la Santa Sede constituyen nuestro derecho particular (03).  Es necesario que todos observen las Constituciones (74), lo que examinarán en la revisión de vida (038).  El Capítulo general puede pedir a la Santa Sede la modificación de Constituciones (109:b-1), o dispensar de ellas en lo meramente disciplinar (109:b-3); ídem los superiores (102).  Los Decretos sobre la pobreza tienen valor de Constituciones (68; 043).

Consultores (ver el DS)

1 – En general: Los superiores usen de su potestad en espíritu colegial a una con sus Consultores, quienes representan la participación de los congregados en el régimen (100); a éstos les compete voto consultivo, deliberativo o colegial, según los casos (101); deben ser convocados y comunicárseles a tiempo los asuntos que se van a tratar (0107).  Pueden exigir del superior que se tengan a su debido tiempo las sesiones del Consejo (0106); están obligados al secreto (0111).  Derechos de precedencia (0210).

2 – En especial:

a)  Los consultores generales constituyen con el superior general el Gobierno general (086; 112); son al menos seis, elegidos por el Capítulo general (118), para un sexenio y por mayoría absoluta (110).  Aunque están dedicados a toda la Congregación, se ha de procurar que en ellos haya una representación de las regiones de la Congregación (0124).  Son miembros del Capítulo general (106) y corresponsables del gobierno de toda la Congregación (112), cuyo bien deben promover con diligencia, como principal deber suyo (118).  Sus competencias constan en las Constituciones, Estatutos generales y Directorio del Gobierno general (0125).

b)  Los consultores (v)provinciales constituyen con el superior (v)provincial el Gobierno (v)provincial (124); designados por un trienio a tenor de los Estatutos (v)provinciales (128; 0158).  Los Consultores ordinarios son miembros por oficio del Capítulo (v)provincial (144:a).  Sus competencias se establecen en el derecho universal, en las Constituciones y en los Estatutos generales y (v)provinciales (0162).  El Capítulo (v)provincial determina los casos en que debe contarse con los Consultores (v)provinciales (0160).

c)  Los Consultores locales son asignados al superior local (0181); el modo de designarlos, número y sustitución se determinan en los Estatutos (v)provinciales (0181).  Su competencia se establece en el derecho universal y en las Constituciones y Estatutos generales y (v)provinciales (cf. 0190; 0193; 0182; 0189; 0197; 102:b; 144:c).  Ver Consejo, Voto.

Contrato (ver Convenio)

Contribución/es

El Consejo general determina las contribuciones que se han de entregar al Gobierno general (0191); el Consejo (v)provincial extraordinario puede imponer contribuciones a las comunidades (0196).

Convenio

En los lugares de misión debe suscribirse un convenio con el Ordinario del lugar (011:d).  Entre la provincia, la viceprovincia y las regiones debe establecerse un convenio sobre deberes mutuos (0175; 090).  En la aceptación de cargas debe estipularse un contrato (0200: 0201).

Conversión

En la acción misionera de la Congregación (3; 10; 11; 12; 014:b, 017).  La conversión del corazón debe marcar toda la vida de los congregados (41:1); lo que conseguirán por el examen diario de conciencia y frecuencia del sacramento de la reconciliación (41:2).  La conversión continua acrecienta la disponibilidad para el servicio a los otros (54).

Corrección fraterna

Den gran importancia a la corrección fraterna (032).  Deben practicarla especialmente los superiores (094:a).

Corresponsabilidad (ver Responsabilidad)

Es uno de los principios del régimen de la Congregación por el que todos toman parte activa en ella (92).  Todos los congregados son corresponsables en la misión común de la Congregación (73:1; 35); en la obediencia comparten esa corresponsabilidad común (72; 048).  Los consejeros son corresponsables en el gobierno de la Congregación (112) y de toda la (v)provincia (124).  Los superiores locales siéntanse corresponsables del bien de toda la provincia (139).

Cristo

1 – En la misión de la Congregación.  El fin de la Congregación es seguir el ejemplo de Cristo mediante la vida apostólica (1; 50, 74; 011:b); todos los congregados son cooperadores, socios y servidores humildes de Cristo en la obra de la redención (2; 6), con preferencia por los pobres, con quienes Cristo ha querido en cierto modo identificarse (4), para congregar a todos en Cristo (6; 7; 021).

Siguen el ejemplo de Cristo (20), aun en su vida escondida (01); anuncian explícitamente a Cristo (8) y dan testimonio de su caridad (9); predican con valentía y constancia el misterio y el Reino de Cristo (10; 12), a los que desconocen su misericordia salvífica (011:a), a los que no lo aprecian (012); a los que no están plenamente unidos a Él (013); a todos los fieles para que lleguen a ser signo perfecto de Cristo (014:c), en una conversión radical a Cristo (11) y participación plena de su redención, celebrando la misericordia de Dios revelada en Cristo (12).  Así testifican que todo el que sigue a Cristo, hombre perfecto, él mismo se hace más humano (19).

2 – En la vida de comunidad.  Los redentoristas se congregan en nombre de Cristo (34); llamados a continuar la presencia de Cristo, lo eligen como centro de su vida (23), y hacen de su seguimiento la regla última de su vida religiosa (74).  Buscan el bien de la comunidad en la comunión de voluntades en Cristo (38), pues cuanto mayor es su unión con Cristo tanto mayor será la comunión entre ellos (23).

Dóciles al Espíritu Santo, han de enderezar sus esfuerzos a configurarse con Cristo y tener sus mismos sentimientos (25; 41).  Encuentran a Cristo sobre todo en los más grandes signos de la salvación (27); en la Palabra de Dios, que les revela el misterio de Cristo (28), en la liturgia, que hace presente el misterio de Cristo (29); en el coloquio con Cristo después de la comunión y en el culto y visita de la eucaristía (028), en la oración mental, y el rezo del rosario en que contemplan los misterios de Cristo (31; 32; 81).  Oran sin cesar, siguiendo la recomendación de Cristo (26).  Los ancianos y enfermos den buena acogida a la invitación de Cristo a abrazar con fe generosa su estado de salud (034).

Por la profesión siguen gozosamente a Cristo Salvador (20) por su mismo camino en virginidad, pobreza y obediencia, asociándose a la misión y al misterio de Cristo (50; 74; 85); participando en su misterio pascual (20; 50).  Ellos mismos se hacen respuesta de amor al Señor (56) para participar en la misión de Cristo, la cual es unificadora de toda su vida (47-54; 58).

La castidad significa y contiene el misterio de amor de Cristo (57); por eso eligen el celibato para dedicarse a Dios y a la misión de Cristo (57; 58).  Como misioneros que son se abrazan con la pobreza de Cristo (61), a ejemplo de Cristo que nos lo dio todo (044); teniendo en común todos los bienes son signo de la vida fraterna de los discípulos de Cristo (62).

Por la obediencia, a ejemplo de Cristo, consagran a Dios su propia voluntad, para participar en el misterio pascual de Cristo (71) y cumplir con su misma misión (74); la obediencia da testimonio de la libertad de los hijos de Dios y de su comunión en Cristo (75).  Los superiores están al servicio de la comunidad para que ésta crezca y se configure en Cristo (139).

3 – En la formación.  El Espíritu de Cristo es quien suscita misioneros en la Iglesia, sirviéndose de medios humanos para transmitir el llamamiento de Cristo (80).  Los candidatos deben ir descubriendo las exigencias del seguimiento de Cristo (78; 86:2º; 053); anhelen la comunión con los hermanos para acelerar el Reino de Cristo; sean imitadores de Cristo como el apóstol Pablo (81).  Enséñeseles a amar y a buscar vivamente a Cristo Redentor (056; 057), a configurarse internamente con Cristo (87; 89) y a verlo en todas las personas (83).  Ver seguimiento de Cristo.

Decretos

Superiores y otros congregados deben observar los decretos (74).  El voto de pobreza se regula por los decretos de Pío X y Benedicto XV (68; 043).  Pueden dar decretos: el Capítulo general (109:b-2°); el Consejo general (119:3); el Capítulo (v)provincial (0140:a; 137:b; 047; 0143); el Consejo (v)provincial extraordinario (0161; 0140:f); el Gobierno general (0109:b-2°) y el Gobierno (v)provincial (0140:f); uno y otro pueden remover por decreto a los superiores (099).

Los decretos del Capítulo general pueden ser suspendidos por el Consejo general (119:2); los del Capítulo (v)provincial por el Consejo (v)provincial extraordinario (161).  Los decretos y decisiones del Capítulo (v)provincial, comienzan a obligar en el momento indicado en los mismos (0143).  El decreto de expulsión de un congregado debe ser confirmado por la S. Sede (146) y comunicado cuanto antes al interesado (147)

Delegar, Delegados

El superior (v)provincial puede delegar y subdelegar las facultades que le atribuye el DS en cuanto sean comunicables (98).  Quiénes son delegados para recibir la profesión (079).  El superior general puede designar delegados para hacer la visita (114:c) y asistir al Capítulo (v)provincial (0121; 143; 0187).

Derecho

La Congregación se rige por el derecho universal y el particular (03).  En las (v)provincias de rito oriental la designación de superiores se hace de acuerdo con el derecho oriental (128; 138:b).  Los superiores deben tutelar los derechos de los congregados (094:a).  Las normas de la comunidad deben ajustarse a los derechos de la persona (44; 34).  Los congregados tienen derecho y obligación de dedicar a la oración al menos una hora diaria (30).  Deben promover los derechos de los pobres (5; 010).

Descanso

Todos deben contribuir a crear un clima favorable a la recreación y al descanso (45:2).

Descentralización

Es uno de los principios del régimen en la Congregación de modo que cada parte administre sus propios asuntos (93).

Designación, designar, designado

Estos vocablos comprenden en nuestro derecho el nombramiento por designación o elección.

Toman parte en el Capítulo general los representantes designados por las (v)provincias (106).  Los Estatutos (v)provinciales deben determinar el modo de designar al superior (v)provincial y su vicario (0153); a los consejeros ordinarios y extraordinarios (0158:b), al superior local y su vicario (0178; 140); a los miembros de las instituciones de la (v)provincial (129).  Se ha de oír al Secretariado de la formación para designar a los directores de la formación (0167).  Ver Elección.

Despedir (ver Expulsión)

Devolutivo (efecto)

Ante las decisiones tomadas (101; 099).

Diáconos, diaconado

Se enumeran entre los miembros de la Congregación (01).  El Capítulo (v)provincial determina las condiciones para el diácono permanente (081:b).

Diálogo

El diálogo con las culturas es parte de la misión (19; 66).

El diálogo entre los superiores y los cohermanos (73; 0155).  En el diálogo comunitario todos deben contribuir a crear un clima favorable a la oración, al trabajo, etc. (45:2°).

Difuntos

Caridad de los congregados para con los difuntos y sufragios por ellos (036).

Dirección espiritual (ver Consejero espiritual)

Directores de la formación (ver Formadores)

Dispensa

De Constituciones y Estatutos generales: quiénes y bajo qué condiciones pueden conceder dispensa de ellos (102; 109:a-1°).  Dispensa de votos: los temporales y perpetuos los dispensa el Sumo Pontífice y el superior general con su Consejo (145).  El superior (v)provincial por delegación del superior general y con el consentimiento de su Consejo, puede dispensar de votos temporales (DS).

Disponibilidad

La disponibilidad, fruto de la abnegación, es una de las características de los redentoristas (20; 15); por su entrega a la misión de Cristo comparten su profunda disponibilidad para la salvación del mundo (51); por la continua conversión acrecientan su disponibilidad para el servicio de los otros (54; 18); debe ser una de las exigencias de la caridad comunitaria (031).

Disposición de bienes (ver Bienes temporales)

Economía, ecónomos

Debe constituirse el Secretariado de economía (0131; 0114).

Ecónomos en general: Debe haber e. debidamente formados y distintos de los superiores en los diversos sectores de la Congregación (0112).  Los ecónomos no tienen derecho a disponer de los bienes (0112).  Preparen periódicamente los informes, presupuestos y balances económicos (0113; 0190; 0191:a; 0173; 0174; 0197; cf. 0206); aunque no pertenezcan al Consejo general o (v)provincial, deben ser llamados cuando se traten asuntos de economía (0132; 0191:b-1; 0172).

El ecónomo general:  Es oficial de la Curia general (120; 0127) y miembro por oficio del Capítulo general (106); tiene a su cuidado los bienes de la Congregación (0130); en asuntos de mayor importancia se aconsejará con el Secretariado de economía (0131); debe dar cuenta de su gestión al Capítulo general y una vez al año al superior general y su Consejo (0130), a los cuales presenta el informe de su gestión, examinado por el revisor de la economía general (0133).  El Gobierno general nombrará vice-ecónomos para ayuda del Ecónomo general (0130).

El ecónomo (v)provincial: Es oficial de la Curia (v)provincial, designado según determinación de los Estatutos (v)provinciales (0164; 0172), administra los bienes de la (v)provincia bajo la autoridad del superior (v)provincial y su Consejo, según las normas dictadas por el Capítulo (v)provincial (0172), el Consejo general (0191:b-2°) y el Consejo (v)provincial (0190; 0194; 0195).

El ecónomo local: Debe haber en toda comunidad un ecónomo (0183), designado por el Gobierno local, o la asamblea comunitaria, de acuerdo con los Estatutos (v)provinciales (0185); tiene a su cargo los asuntos temporales, bajo la autoridad del superior y su Consejo (0183).  Ver Administración, Bienes.

Ecumenismo, ecuménico

El apostolado ecuménico de la Congregación (3); espíritu y celo con que ha de realizarse (013).

Ejercicios espirituales

Obra apostólica que desde los comienzos de la Congregación fue ejercitada por san Alfonso y sus compañeros (SL; PrH); los congregados deben dar ejercicios espirituales a sacerdotes, religiosos y seglares, tanto en sus casas como fuera de ellas (020).

Los redentoristas practican ejercicios espirituales más o menos un día al mes, y durante ocho días al año (029); los novicios durante ocho días antes del noviciado y antes de la profesión (070); los ordenados según lo establecido en el derecho universal (070); los superiores en el momento oportuno después de haber tomado posesión de su cargo (095:f).

Elección de superiores y oficiales, elegidos

En el Capítulo general o (v)provincial participan capitulares elegidos por los congregados (98; 0144); si se trata del Capítulo (v)provincial la elección de éstos se hace para un trienio (0152:a).  El superior general, su vicario y los consultores general, el ecónomo y el secretario general son elegidos por el Capítulo general y pueden ser reelegidos (110; 117-118, 0240), el Consejo general elige a los oficiales mayores de la Curia (120; 0127) y al sustituto del vicario general si éste cesa (0123:b); al revisor general de la economía (0133).

El que ha sido elegido tiene de por sí obligación de aceptar el cargo (DS.).  Lo que prescribe nuestro derecho sobre obligación de aceptar los cargos o sobre la renuncia del mismo, vale también para el caso de designación (0165).  Ver Designación.

Enajenación

Se entiende por enajenación todo cambio de dominio de los bienes patrimoniales (0193:b).  El Capítulo (v)provincial señala los límites para las enajenaciones (0193:a).  El recurso a una autoridad superior en caso de enajenación es siempre en suspensivo (101).  Ver Gastos y DS.

Enfermos

Son también misioneros (55); deben ser objeto de particular cuidado y ayuda; deben aceptar la invitación de Cristo a abrazar con fe su estado de salud (034).

Esperanza, confianza

Los redentoristas son apóstoles de esperanza alegre (20); siempre dispuestos a dar razón de su esperanza, predican con valentía y confianza el misterio de Cristo (10), viviendo el gozo del evangelio son ante el mundo testimonio viviente de esperanza (43); dan testimonio de su caridad con gran confianza (9); se solidarizan con los pobres y son para ellos signo de esperanza (65); infunden confianza a los sacerdotes en la presente coyuntura pastoral (015); como san Pablo se fundamentan en una esperanza viva, que no defrauda (81).

El superior reúne a los cohermanos a fin de reafirmarlos en la confianza de su vocación (037).  Los candidatos deben amar y venerar con confianza a la Beata Virgen María, a san Alfonso y demás santos de la Congregación (056), y ser educados en una firme confianza (057), para que anuncien el evangelio con confianza (058).

Espíritu (de la Congregación y del Fundador)

El Capítulo general propone las orientaciones oportunas para que la Congregación se renueve según su propio espíritu (109:a); comprueba si se mantiene fiel a su misión, según el espíritu del Fundador (108).  El espíritu apostólico de éste deben hacerlo suyo los congregados (PrH; 2; 011:b).  Ayúdese a los candidatos a hacerse aptos para las tareas propias del espíritu del Instituto (81).  Los oblatos participan del espíritu y actividad misionera de la Congregación (085).

Espíritu Santo

El Padre vivifica por el Espíritu Santo a cuantos creen en Él (6).  Para colaborar en el misterio de la redención oren incansablemente al Espíritu Santo (10), quien distribuye los dones y carismas para el apostolado (049; 25) y el bien común (92); serán dóciles al Espíritu Santo que los configura con Cristo (25).  La persona de Cristo y su Espíritu de amor se hacen presentes en el corazón de la comunidad (23).  El Espíritu Santo es quien vivifica a las comunidades y las hace diligentes para el servicio de Dios (73:1°).

Por la profesión, bajo la acción del Espíritu Santo, son asociados a la misión de Cristo (47); movidos por el Espíritu Santo hacen la donación total de su ser, para hacerse respuesta de amor al Señor por Cristo (56).  Todos deben observar las Constituciones y los Estatutos en la comunión de un mismo Espíritu (74).  Es el Espíritu de Cristo quien suscita misioneros en la Iglesia (80).

Estatutos

Los Estatutos generales y los (v)provinciales junto con las Constituciones establecen el derecho propio de la Congregación (03).  Compete al Capítulo general modificar, abrogar o establecer Estatutos generales (109:2); el Consejo general puede interpretarlos auténticamente (119:1).  El Capítulo (v)provincial con mayoría de los dos tercios puede establecer, modificar, abolir e interpretar auténticamente los Estatutos (v)provinciales (0140-0141); estos Estatutos han de ser aprobados por el Consejo general (0142) y por el Consejo provincial extraordinario, si se trata de Estatutos viceprovinciales (0142).  Cuándo comienzan a obligar (0142-0143).  El Consejo (v)provincial extraordinario, fuera del Capítulo, puede interpretar o suspender los Estatutos (v)provinciales, informando de ello a la (v)provincia (0161).

El Capítulo general se rige por los Estatutos generales (105; 0115); el (v)provincial por los Estatutos generales y los (v)provinciales (0139).  El superior general debe promover la vida apostólica de la Congregación según las Constituciones y los Estatutos generales (114); el superior provincial dirige y organiza la provincia de acuerdo con las Constituciones y los Estatutos general y particulares (125).

Sobre la observancia de los Estatutos ver nn.: 71; 73:3°; 74; 102.  Qué cosas han de ser determinadas por los Estatutos (v)provinciales ver nn. 137; 127; 129; 133; 140; 07; 021; 028:b; 029; 036-039; 041; 046; 061; 068; 071; 078; 092; 094:b; 095:b; 0105; 0144; 0149; 0152-0153; 0158:b; 0162; 0164; 0166; 0176-0179; 0181-0182; 0184; 0196; 0197, y DS.

Estudio de las ciencias

Los redentoristas deben aplicarse al estudio de las ciencias teológicas y humanas, especialmente la teología moral, pastoral y espiritualidad (023); cada uno trate de enriquecer su propio ministerio por el reiterado estudio de las ciencias sagradas y humanas (90).  En todas las comunidades y a nivel (v)provincial se reunirán en determinadas ocasiones, para el estudio de cuestiones de teología, de pastoral y similares (037; 025; 022; 084:b; 0179; 0180).  Cuidarán en la comunidad las condiciones que favorecen el estudio (041:b).  Los que van a tierras de misión deben estar instruidos en la ciencia misionológica (011).  Los que son enviados a Roma para hacer estudios de especialización son recibidos en el Colegio Mayor San Alfonso (083).  Sobre el estudio de las ciencias en los períodos de formación, cf. nn. 053; 058; 066; 87-88.  Ver Formación.

Eucaristía

El misterio de la redención se hace efectivo en la eucaristía que edifica a la Iglesia (12).  La vida comunitaria se nutre especialmente con la eucaristía (27), que considerarán como cumbre y fuente de toda su vida apostólica (29) y medio de comunión fraterna (26); porque el misterio de la eucaristía edifica la comunidad, es muy deseable que sea concelebrado o se celebre comunitariamente; aprecien de corazón la acción de gracias después de la comunión y la visita personal al Santísimo (028:a).  La oración mental prepara para participar con más fruto en el misterio de la eucaristía (31).

Evangelio, evangelizar, evangelización

La Congregación fue fundada para seguir el ejemplo de Cristo y evangelizar a los pobres (PrH; 1; 2), cuya evangelización es signo de la llegada del Reino (4).  Los redentoristas son enviados a predicar el evangelio a los pobres (1-20); su misión específica es la predicación explícita del evangelio (5; 10; 12).  La obra apostólica de la Congregación se caracteriza por el dinamismo misionero, es decir, por la evangelización propiamente dicha (14).  En la vida comunitaria se comparte todo al servicio del evangelio (22).

Servidores humildes y audaces del evangelio de Cristo (6; 67), son fermento del evangelio en el mundo (01); anuncian el mensaje salvador y el tiempo favorable para que todos crean en el evangelio (11).  La liberación y salvación integral de la persona es parte de la evangelización (5; 021).  Cuando no pueden proponer de modo directo el evangelio lo hacen por la oración y el testimonio de caridad y de vida (9).  Las formas de vida de la comunidad deben acomodarse a las necesidades de la evangelización (22; 43) y potenciarla (37).  Cultiven a los jóvenes para que entre ellos surjan mensajeros del evangelio (014:d).

San Alfonso ansiaba predicar el evangelio a los infieles y a los cristianos separados (PrH).  La predicación del evangelio a los infieles es la mayor obra de caridad de la Iglesia (011); es uno de los objetivos de su acción misionera (3), lo mismo que a los que no aceptan el evangelio como buena nueva (3; 012).  Llevar una vida según el evangelio promueve la unión de los cristianos (013).  Los congregados, sobre todo en los Capítulos, deben interrogarse si los medios de evangelización responden a las expectativas de la Iglesia y del mundo (17).  Ver Misión.

Por la profesión religiosa confirman su existencia personal y comunitaria para dedicarse por entero al anuncio del evangelio (46), asociados así de manera privilegiada a la misión de Cristo como ministros del evangelio (47).  Toda la formación de los candidatos está ordenada a prepararse para el anuncio del evangelio a los pobres (78; 83; 058), y ser testigos del evangelio (83).

Examen, examinar

Los congregados practican a diario el examen de conciencia (41:2).  Periódicamente examinarán el modo cómo desempeñan los propios oficios y cumplen las Constituciones y Estatutos (038).  Los superiores examinarán el modo cómo entienden su cargo y lo cumplen (103).

Exención

La Congregación goza de exención (1; 100; 04); lo que no obsta a su integración de hecho y de derecho en la Iglesia local (04) y a la dependencia del Ordinario del lugar según los principios de la exención (18).

Expulsión, expulsar

Los congregados pueden ser despedidos según las normas del derecho universal (146; 147).  El decreto de expulsión debe comunicársele cuanto antes al interesado, con facultad de recurrir a la Santa Sede (147); los votos cesan una vez confirmado por ésta el decreto de expulsión (146).  El fugitivo, si puestos los medios no vuelve, sea despedido a tenor del derecho (0212). (cf. 054).

Familia, familiares, parientes

Los familiares de los cohermanos, sobre todo los padres, están unidos a nuestra familia religiosa y son acreedores a nuestra estima y afecto (035).  Las normas para la organización de la comunidad deben regular las visitas a los familiares (041:a).  Los congregados pueden disponer de sus bienes y de los frutos de ellos en favor de los parientes hasta el octavo grado de consanguinidad y afinidad (Decreto de Pío X, nn. 5; 7).

Fe

Los redentoristas son apóstoles de fe robusta (20).  Fomentarán el espíritu de contemplación por el que crece y se robustece la fe (24): mediante la fe se compenetran vitalmente con la Palabra de Dios, pues ésta es el sostén de la Iglesia y la fortaleza para la fe de sus hijos (28).  Consideran a la Beata Virgen María como modelo en el camino de la fe (32).  Deben cumplir los mandatos y las tareas encomendadas con espíritu de fe (71).

Toda la formación de los candidatos debe ordenarse a suscitar en ellos una fe intrépida (81); se conjugarán estudios y vida espiritual con las prácticas apostólicas para que se renueven en la propia fe (058); en el curso medio-clásico deben recibir una formación humana y religiosa que lleve al robustecimiento y desarrollo de la propia fe (053); han de aprender a la luz de la fe a buscar siempre a Dios (83).

Los redentoristas predican la fe a los fieles (014), con solicitud apostólica por su conversión para que, en medio de la crisis generalizada de fe, se afiancen en una adhesión más vital a la fe y la testimonien en su vida diaria (3; 014).  Dedican atención especial a los sacerdotes, educadores de la fe, para confortarlos en ella (015).

Fidelidad, fieles a

Los redentoristas han de ser siempre fieles a las tradiciones (2; 13; 208), al magisterio de la Iglesia (6) y al espíritu de san Alfonso (PrH; 2).  Los candidatos deben impregnar su existencia de sabiduría evangélica, para ser fieles testigos del evangelio (83); todos han de ser fieles a las exigencias de la caridad (031).  La preferencia por las urgencias pastorales y la opción por los pobres es la contraseña de la fidelidad de la Congregación a su vocación (5).  El Capítulo general debe examinar si la Congregación se mantiene fiel a su misión según el espíritu del Fundador y las legítimas tradiciones (108).

Fin

Predican la redención para que todo encuentre su unidad en Cristo y sea llevado hacia su fin (6).  El fin de toda la acción misionera es suscitar y formar comunidades verdaderamente cristianas (12).  El fin de la Congregación es seguir a Jesucristo en la evangelización de los pobres (1), sobre todo de los más abandonados (1-5; 46).

El fin apostólico de la Congregación ha de inspirar y abarcar todo el proceso de la formación de sus miembros (77).  La Congregación promueve el estudio de las ciencias sagradas para responder mejor a su fin misionero (90); con esta finalidad ha sido erigida la Academia Alfonsiana en íntima conexión con el fin de la Congregación (023).

Formación, instrucción

La Congregación es un cuerpo en constante formación (82); sus miembros reciben una formación esmerada (2; 78; 87; 054-059), que el Capítulo general examina (0116:a).  Todos son responsables en la obra de la formación, pero especialmente los superiores mayores y el cuerpo de formadores (82; 060).

El proceso de la formación comprende la selección de vocaciones; los diversos períodos formativos y la formación continuada (77).  La índole pastoral es la nota peculiar de la formación misionera (77; 058).  Objetivo de la formación es llevar a una madurez humana y cristiana que permita dedicarse libre y plenamente al anuncio del evangelio a los pobres en la vida comunitaria (78; 81; 83; 055).

La formación debe ser integral y abarcar todos los aspectos de la vida humana y cristiana (054): formación en la madurez (055), en la vida espiritual (056), y comunitaria (78; 057), formación pastoral (058).c Formación en los seminarios menores (53), de postulantes (061), de novicios (86; 066-069), de aspirantes al sacerdocio (87-88; 081:a), para el diaconado permanente (081:b; 89), para la vida redentorista no sacerdotal (89; 084:a).

En cada (v)provincial haya un Secretariado de formación (0114), el cual debe ser oído e interviene para establecer el plan de formación del noviciado (066), de los que aspiran al sacerdocio (081) o al diaconado permanente (081:b), de la formación continua de los hermanos coadjutores y de todos los congregados (084); en la designación de los directores de la formación, cuando se trata de establecer o suprimir las instituciones de formación (0167) y en el modo como éstas han de llenar su cometido (0168).  La formación continua de todos los Congregados (90; 084) debe estar regulada por el Capítulo (v)provincial (84), estimulada por el superior (v)provincial (90; 022).  Los superiores participen en sesiones de formación (103).  Ver Formadores.

Formadores

Quiénes son los directores de la formación (82; 0169:a), que son designados y sustituidos según determinación de los Estatutos (v)provinciales (0164), habiendo oído al Secretariado de formación (0167; 0164).  El Gobierno (v)provincial establezca las normas, que regulen las relaciones de los directores de la formación con el superior local (0169:b).  Los profesores deben cooperar estrechamente con los directores de la formación (060); éstos deben enviar informes escritos sobre la idoneidad de los candidatos para la profesión (078).

Los formadores deben formar un cuerpo selecto (82) y actuar en comunión de ánimo y de voluntades al servicio de sus alumnos, para ayudarles a discernir su vocación (83); se han de considerar antes servidores de la verdad que maestros de ciencia (83).  Son nombrados a tenor de los Estatutos (v)provinciales (0164; 0167).  Ver Formación.

Formas de apostolado

La obra apostólica de la Congregación se caracteriza más que por determinadas formas de actividad, por su dinamismo misionero (14; 13); por eso deben ingeniarse en buscar nuevas formas de evangelización (15), adaptadas a las necesidades de nuestro tiempo (33; 17; 051), sin dejar de tener en gran estima las tradicionales (16).  Se enumeran algunas formas de acción misionera (016-024); es conveniente que los Gobiernos (v)provinciales organicen equipos de congregados para experimentar nuevas formas de acción misionera (025:b).  Ver Apostolado, Misión.

Fraternidad (Ver Comunidad, Comunión fraterna)

Gobierno

1 – El término gobierno comprende al superior y además a su Consejo ordinario y extraordinario, cuando se requiere (086).  La Congregación, las (v)provincias y las comunidades están presididas por los respectivos superiores con sus Consejos, a los que ayudan los organismos y oficiales congruentes (99).  Los redentoristas se rigen por una forma adecuada de gobierno (2), cuya institución primaria son los Capítulos (98): ver Capítulos.  El Capítulo general examina el estado del gobierno en la Congregación (0116).

2 – El Gobierno general.  El superior general con los consultores generales constituyen el Gobierno general como órgano permanente de dirección y ejecución (112), que expresa y tutela la unidad de toda la Congregación (0120); debe ser inspirador y animador de la renovación continua de las (v)provincias (113); bajo su guía y autoridad cada parte de la Congregación administra sus asuntos (93), y las provincias viven y trabajan (121); anima y coordina el apostolado de toda la Congregación, para lo que debe fomentar reuniones interprovinciales (143), cuya convocación y programas deben serle comunicados (0187).

3 – Gobierno (v)provincial.  Constituido por el superior (v)provincial y sus consultores, es órgano permanente de dirección y ejecución de la (v)provincia (124; 133); ha de dar cuenta al Capítulo (v)provincial del cargo encomendado (124); debe contar con adecuadas instituciones según determina el Capítulo (v)provincial (129; 133).  Al Gobierno provincial debe comunicársele la convocatoria del Capítulo viceprovincial (0147); los asuntos de la viceprovincia deben tramitarse a través del Gobierno provincial (0177).  Ver Consejo, Superiores.

4 – Gobierno local. (135-140); superior local (138-139. 0178); vicario local (140; 0178); consejeros (0181); asamblea local (0182).

Hábito religioso

Se conserva el hábito religioso tradicional, cuyo uso estará regulado por los Estatutos generales (45:4º) y los (v)provinciales (07).  Cuando los congregados no vistan el hábito propio se atendrán a las determinaciones de los Ordinarios del lugar (45:4°).

Hermanos coadjutores

Se enumeran entre los miembros de la Congregación (01).  San Gerardo es ejemplar sobre todo para los hermanos coadjutores (04).  El Capítulo (v)provincial debe cuidar de la formación permanente de los hermanos coadjutores y deliberar sobre las obras de apostolado, para las que están capacitados (084:a); deben concurrir a la obra misionera y por eso han de conseguir competencia profesional y ministerial (89).

Hombre / s, humanidad, humano (ver Persona)

La redención transforma toda la persona y todos los valores humanos (6); la Iglesia ha sido enviada a salvar toda la persona (021).  Los redentoristas viven preocupados por llevar a todos la redención copiosa (20), revelando a los hombres el misterio de Cristo Redentor (28), especialmente a los más abandonados y a los más pobres (l; 3; 4; 09; 014), cuya evangelización comprende la liberación y salvación de toda la persona humana (5; 021), como lo hizo el beato Pedro Donders (05).

Los hombres son pecadores, pero han sido redimidos y congregados en Cristo (7), transformados en hombres nuevos y nueva humanidad (11; 6), que tiene en Cristo su modelo y ejemplar (6).  El hombre tiene que convertirse a Cristo (11) y vivir todas las exigencias de su bautismo (11; 12).  El misterio de la vocación del hombre y de todo el género humano se conoce mejor a la luz del misterio del Verbo Encarnado (19), pues quien sigue a Cristo, hombre perfecto, se hace él mismo más humano (19).

Los redentoristas deben ver a Cristo en todos los hombres (24; 83).  La evangelización exige un conocimiento adecuado de la mentalidad actual (19; 024).

El redentorista se esfuerza por revestirse del hombre nuevo, hecho a imagen de Cristo resucitado (40).  Hay que buscar la transformación de los jóvenes en hombres nuevos, que serán los artífices de la nueva humanidad (014:d).  A nuestros candidatos hay que ofrecerles un conocimiento profundo de las ciencias que tratan de la persona humana (87).

Humildad, humilde

Los redentoristas son siervos humildes del evangelio (6), el cual predican a los de humilde condición (4; 14).  No presumen de sí mismos (20).  Para comprender y vivir la castidad deben pedirla con humildad (59).  La caridad y la abnegación en la vida comunitaria dispone para el servicio de los humildes y de los pobres (057).  El apostolado ecuménico exige humildad en el servicio (013).  La comunidad de bienes fomenta la comunión y participación con los humildes y los pobres (044).

Iglesia

La Congregación participa de la misión de la Iglesia, que es esencialmente misionera (1), con su carisma propio (021) responde a su misión en la Iglesia (2) y al servicio de ésta (18; 19); enviada especialmente a los más abandonados, a quienes la Iglesia no ha podido proporcionar aún medios de salvación (3).  Su razón de ser en la Iglesia es la preferencia por los pobres y más necesitados de auxilio espiritual (4; 5; 1; 3; 010-013); su misión primordial en la Iglesia es la predicación explícita de la Palabra de Dios (5; 10).  Fiel al magisterio de la Iglesia (6), toma como criterio eficaz de su ministerio la fidelidad del Fundador al sentir con la Iglesia (33).  Los medios de evangelización empleados en la región deben responder a las expectativas de la Iglesia (17).

Porque la Iglesia acoge en su seno a pecadores y está necesitada de purificación (017:a) y de conversión en la fe (014), por eso en la Iglesia la Congregación extiende su solicitud apostólica a los fieles (3; 12; 014; 010); se ocupa también en la conversión de los infieles, como misión primaria de la Iglesia (011; 3), tratando de constituir una Iglesia genuinamente autóctona (011:c), así como de los que no acogen el mensaje salvador de la Iglesia y de los hermanos separados de ella (3; 012-013).

Las comunidades y los congregados armonicen su labor con los programas de la Iglesia universal y local (18), pues aunque sean exentos, son de hecho y de derecho parte de la Iglesia local (04; 18; 93).  La viceprovincia es constituida al servicio de la Iglesia, sobre todo donde ésta se halla en estado de misión (131).  La (v)provincia establece comunidades en pro de la Iglesia local (135); en los problemas comunes busquen la solución que más contribuya al bien de la Iglesia (142), compenetrándose con la Iglesia y sus necesidades (115:a).

La evaluación del trabajo apostólico y de la vida comunitaria deben hacerse en referencia al bien de la Iglesia (037).  Las normas de la comunidad han de adaptarse a las tareas misioneras, según lo exija la Iglesia (45:1°).  El Espíritu Santo hace a las comunidades diligentes para el servicio de la Iglesia (73:1).  Según los deseos de la Iglesia los congregados se aplican al estudio de las ciencias teológicas y humanas (023).

Dentro de la Iglesia los redentoristas siguen el camino de Cristo en virginidad, pobreza y obediencia, participando así del misterio de la Iglesia (50).  La castidad significa el misterio de la Iglesia y el amor de ésta a Cristo (57-58).

El Espíritu de Cristo es quien suscita vocaciones en la Iglesia (80).  La promoción de vocaciones hágase en cooperación con los organismos de la Iglesia universal y diocesana (050).  La formación de los candidatos se encamina a su entrega libre y consciente al servicio de la Iglesia (78) y a que se compenetren con el misterio de la Iglesia y de su vida (056) y mediten el misterio de salvación, inquiriendo las necesidades de la Iglesia (81; 082).

Imitación de Cristo

Se recomienda el rezo del rosario para rememorar e imitar los misterios de Cristo en los que la Beata Virgen María participó (32).  Los candidatos deben ser imitadores de san Pablo, como él lo fue de Cristo (81).  Ver Seguimiento de Cristo.

Incorporación, incorporarse

La incorporación a la Congregación se hace progresivamente (80; 071; 078).  Ver Candidatos.

Infieles

San Alfonso ardía en deseos de predicar el evangelio a los infieles y propuso en las Constituciones el voto especial de evangelizar a los infieles, voto que fue suprimido por los censores romanos en 1749 (PrH; 011:b).  El apostolado de la Congregación entre infieles (3; 011).  Ver Misión, Fin de la Congregación.

Jóvenes

Los jóvenes ejercen gran influjo en la sociedad actual y deben ser atendidos con particular afecto, sobre todo en el apostolado parroquial (014:d).  Todos los congregados deben promover las vocaciones entre los jóvenes (80).  Para que los jóvenes hagan una elección libre se intentarán nuevas formas de suscitar vocaciones (052).  En el seminario menor reciban los candidatos una formación similar a la de los jóvenes de su edad (053).  La vida de los congregados ancianos y enfermos debe servir de inspiración para los más jóvenes (034).  Ver Candidatos.

Juramento de perseverancia

En la profesión perpetua se emite voto y juramento de perseverancia (76).

Jurisdicción

Porque la Congregación es clerical de derecho pontificio, los Capítulos y superiores poseen jurisdicción eclesiástica para el fuero interno y externo (100).  Jurisdicción para oír confesiones: ver Reconciliación.

Laicos (ver Seglares)

Lectura espiritual

Los congregados frecuentarán y harán suya la Palabra de Dios por la asidua lectura divina (28); deben conocer los escritos del Fundador y familiarizarse con ellos (33).

Liberación, libertad, libres

La misión evangelizadora de la Congregación comprende la liberación de toda la persona y la promoción de sus derechos de justicia y libertad (5; 021).  Es una exigencia de su misión que los congregados estén libres y disponibles (15; 67); por la conversión se liberan del egoísmo para abrir el corazón libre y generosamente con la libertad interior que da armonía y unidad a su persona (41:1°).

Por su total entrega a la misión de Jesús Cristo comparten la libertad virginal del corazón (51); para vivir libre y gozosamente la castidad la pedirán con humildad e insistencia (59).  La obediencia evangélica testifica la auténtica libertad de los hijos de Dios (75).  La formación de los candidatos debe propiciar su libre elección y entrega (81; 83; 052).

Liturgia, litúrgico

El misterio de Cristo se encuentra y se vive en la liturgia (12; 29); la celebración litúrgica comprende la eucaristía y la liturgia de las horas (30); la vida comunitaria se nutre con la sagrada liturgia (27), a cuya vivencia contribuye la oración mental (31).  Honren a la Beata Virgen María sobre todo en el culto litúrgico (32).  A los candidatos enséñeseles a amar y a buscar a Jesús Cristo en la liturgia (056).  Ver Oficio divino; Eucaristía.

Madurez

La comunidad debe proveer a la promoción de las personas, fomentando la madurez de todos los congregados (36); esta madurez se fomenta por la fidelidad a las exigencias de la caridad (031); se pueden hacer experiencias en compartir la penuria de los pobres, que expresen y promuevan la madurez humana y cristiana de los congregados (045).

La formación tiene por objeto llevar a los candidatos a un buen grado de madurez humana y cristiana (78); en la promoción de las vocaciones (052); en el seminario menor (053); cómo comprobar la m. psicológica de los candidatos (055); cuando hayan adquirido la suficiente madurez realizan su consagración a la misión de Cristo por los votos (85).

Maestro de novicios (Ver Noviciado)

María, Beata Virgen

San Alfonso creyó con firmeza que la Congregación, bajo el patrocinio de la Beata Virgen María, colaboraría con la Iglesia en la obra de la salvación (PrH).  En el sello de la Congregación figura abreviado el nombre de Maria (06).  Los redentoristas veneran a la Beata Virgen María bajo el título de Inmaculada, como patrona de la Congregación y bajo la advocación de Perpetuo Socorro (05); deben considerarla como su modelo y socorro, y difundir su veneración (32), honrarla a diario, sobre todo en el culto litúrgico, en la celebración de sus fiestas y con el rezo del santo rosario, que a todos se recomienda (32; 056); en el cultivo de la castidad confíen en el patrocinio de la Beata Virgen María del Perpetuo Socorro (042).

Medios de Comunicación Social

La Congregación acepta con amplitud de miras los medios de comunicación social al servicio de la pastoral (022); en particular las publicaciones teológicas y pastorales, revistas, etc. (022; 024).

Meditación (ver Oración mental)

Ministerio, ministro

Los congregados forman un cuerpo misionero, al cual se vinculan según el ministerio propio de cada uno (2; 01) y bajo la acción del Espíritu Santo, que les impulsa a la obra misionera por variedad de ministerios (25).  Elegidos para el ministerio de la reconciliación, anuncian a todos el mensaje salvador (11), por la profesión religiosa todos son realmente misioneros, tanto si se dedican al ministerio apostólico, como si están impedidos para el trabajo (55).

Donde las formas de ministerio de la Congregación resultan eficaces se han de mantener (016), como son: las misiones al pueblo, que es ministerio pastoral extraordinario (017); el ministerio parroquial, del que han de hacer una especie de misión permanente (018, 14:d); el ministerio de consejería espiritual, que debe adoptar nuevas formas (024).  Ver Formas de apostolado.

Los congregados traten de enriquecer y revitalizar su propio ministerio por el reiterado estudio de las ciencias sagradas y humanas y por el diálogo fraterno (90), para conseguir una competencia ministerial (89); los candidatos deben prevenirse contra las incertidumbres del ministerio apostólico (81).  Pongan interés en ayudar a los cohermanos que se inician en el ministerio (033).  Las monjas O.Ss.R. participan en el ministerio de la Congregación (08).

Las provincias procuran el fin de la Congregación mediante variedad de ministerios (121).  El superior general procure compenetrarse con el pensamiento y necesidades de la Iglesia donde la Congregación realiza su ministerio (115:b).

Misión, misiones, misionero

Misión de la Congregación equivale a vocación, carisma.  Una manera de actuarla es el apostolado, las misiones (en plural).

1 – Misión en general.  La Congregación es un Instituto misionero que participa de la misión de la Iglesia (1).  Para realizar esta misión se organiza como cuerpo misionero (2; 01).  Los redentoristas son llamados a continuar la misión redentora de Cristo en el mundo (23); llevan a cabo su acción misionera de modo comunitario, lo cual no deben perder de vista al aceptar un trabajo misionero (21); en esta misión todos son corresponsables (35; 73; 94; 98; 048).

La acción misionera de la Congregación se dirige a la evangelización de los pobres y más abandonados (1; 3; 4; 09), principalmente por la proclamación explícita del evangelio (5; 10), a fin de formar comunidades auténticamente cristianas (12).  Esta misión comprende la liberación y salvación de toda la persona humana (5; 021).

La Congregación realiza su misión con iniciativas audaces y tenso dinamismo (13); sin menoscabo de las formas tradicionales de apostolado, debe abrirse a nuevas iniciativas concordes con su misión (16; 17).  Esta misión exige disponibilidad, desinstalación y búsqueda constante de nuevas iniciativas y formas de evangelizar (15; 16), que el Capítulo (v)provincial escoge como prioritarias (17; 09).  Más que por las formas, la misión de la Congregación se caracteriza por el dinamismo misionero con que las lleva a cabo (14).  Para dar más eficacia a su acción misionera coopera a la pastoral orgánica de la Iglesia local, insertándose en sus obras y estructuras (18; 19; 67).

El Capítulo general examinará y comprobará la fidelidad de la Congregación a su misión (108).  Deber primario del superior general es procurar que ella realice la misión confiada por la Iglesia (114:a); para ello trate de comprender mejor la misión de la Congregación (115).  Toca al Gobierno general animar y coordinar el apostolado misionero de toda la Congregación (143).  De la diligencia de los consultores generales depende la cooperación de las (v)provincias a la promoción de esta misión (118).  La Congregación goza de adecuada potestad para adaptar su vida a las necesidades de la misión (134).  Los superiores ayuden a sus hermanos a llevar a la práctica su solicitud misionero (72).  La viceprovincia está al servicio de la Iglesia sobre todo donde ésta se halla en estado de misión (131).

2 – Misión y consagración religiosa.  La misión de Cristo Redentor es la razón de nuestra entrega (46-50).  Por la profesión los redentoristas son asociados y se consagran de modo especial a la misión de Cristo (47; 51-52), continuada en la Iglesia (50), buscando la gloria de Dios y la salvación del mundo, mediante la caridad misionera (53).

La profesión religiosa es el acto definitivo de toda su vida misionera (54), en virtud de la cual todos son realmente misioneros (55).  Eligen el celibato para dedicarse a Dios y a la misión de Cristo (58).  Como misión abrazan la pobreza de Cristo (61), ya que la caridad misionera exige una vida pobre (65).

Los congregados consideran la eucaristía como cumbre y fuente de su vida apostólica y signo de su solidaridad misionera (29).  La oración comunitaria fomenta su actividad misionera (30).  La observancia religiosa se cifra principalmente en el cumplimiento de su misión (39).  Examinan su caridad misionera en la revisión de vida (038) y toman como criterio de su misión el celo de san Alfonso y su sentir con la Iglesia (33).

El vigor de la Congregación para continuar su misión depende del número y calidad de los candidatos (79).  La formación se ordena a que éstos se consagren totalmente al servicio de la Iglesia misionera (78).  La índole pastoral debe ser la nota peculiar de toda la formación misionera (058).  Los formadores deben tener experiencia adecuada en la vida misionera de la Congregación (82).  Sobre la formación misionera de los candidatos, ver nn. 85; 87; 89.  Formación misionera de los hermanos coadjutores (084:a).  Los redentoristas serán misioneros tanto más eficaces, cuanto renueven su actividad apostólica y su propia vida (90)

3 – Misiones entre infieles.  Las deseó san Alfonso (PrH); entran dentro del fin específico de la Congregación (3; 011).  La Congregación las reconoce como la misión primaria de la Iglesia (011:a).  Las (v)provincias deben cooperar con las provincias que trabajan en estas misiones, o emprender por su cuenta algunas misiones nuevas (ib).  Preparación de los misioneros para estas misiones (011:c).  Deben ceder a tiempo su puesto a los misioneros nativos (ib.).  Para atender mejor a las misiones [extranjeras] haya en la provincia un procurador de misiones (0176) y un Secretariado de misiones extranjeras (0114).  El apostolado ecuménico exige a los misioneros abnegación, humildad y generosidad fraterna (013).  Ver Región.

4 – Misiones al pueblo.  Fue la obra principal de san Alfonso y de la Congregación en sus comienzos (SL; PrH).  Las misiones son medio eficacísimo de evangelización como ministerio pastoral extraordinario (017:a).  Para confirmar los frutos de la misión se recomienda vivamente la renovación de la misión (017:b).  El estilo de misión entre los creyentes debe dirigirse a la conversión en la fe (014:b; 6; 7; 10-12).  Los que se dedican al ministerio parroquial deben hacerlo con espíritu misionero, haciendo de él una especie de misión permanente (018).

El Gobierno (v)provincial organiza equipos de congregados para experimentar nuevas formas de acción misionera (025:b).

5 – Misionero.  Se describe a los misioneros redentoristas (20).  Todos los redentoristas son misioneros (01; 54; 55, etc.); serán misioneros tanto más eficaces cuando más renueven su vida y su actividad apostólica (90).  Esfuércense en su ministerio por convertir en auténticos misioneros a los sacerdotes (015), a los jóvenes (014:d), a todos en general (12; 020).  Los oblatos participan de la actividad misionera de la Congregación (085).  Es el Espíritu de Cristo el que suscita misioneros en la Iglesia (80).

Monjas redentoristas

Los congregados tengan en gran aprecio el apostolado contemplativo de las Monjas redentoristas.  Ellas han nacido del mismo tronco y se dedican al mismo fin.  En la Curia general funciona un Secretariado especial para los asuntos relacionados con las Monjas redentoristas (08).

Mortificación

Los congregados se impondrán algún acto de mortificación personal y comunitario (42).  Los Estatutos (v)provinciales señalarán los actos de mortificación para ciertos días de la semana y del año litúrgico (039).

Mundo

San Alfonso creía con firmeza que la Congregación colaboraría con la Iglesia en la obra de ganar el mundo para Cristo (PrH).  Los congregados han de tener presente que la Iglesia ha sido enviada a salvar todo el mundo (021); intenten ser fermento de evangelio en el mundo (01); deben interrogarse si los medios de evangelización responden a las expectativas de la Iglesia y del mundo (17); busquen la gloria de Dios y la salvación del mundo (52); son también misioneros cuando sufren y mueren por la salvación del mundo (55).

La comunidad debe estar abierta al mundo (43; 082).  Los candidatos, a la luz de la Palabra, deben inquirir las necesidades del mundo (81; 082).  Todos deben tener una fina sensibilidad ante la pobreza del mundo (044) y dar testimonio ante el mundo, por la obediencia, de la libertad de los hijos de Dios (75).

Necesitados (ver Abandonados, Fin CSsR)

Nombramiento, nombrar (ver Designación)

Norma / s

La norma última de la vida religiosa es el seguimiento de Cristo (74).  Cada comunidad tiene sus propias normas de vida, adaptables a la evangelización, a las que todos han de atenerse (44; 45).  Se enumeran los puntos que han de regular esas normas (041).  Ver Constituciones, Estatutos, Decretos.

Noviciado

El noviciado es tiempo de formación (84), ordenado a que los candidatos examinen su vocación para seguir a Cristo en la vida apostólica de la Congregación (86:2).  Puede hacerse por espacio de uno o dos años, según los Estatutos (v)provinciales (068).  Comienza canónicamente el día establecido por el superior (v)provincial y debe hacerse en la casa designada por el superior general (062:a).  El noviciado hecho para una categoría es válido para otra (065).

El Gobierno general aprueba el plan de noviciado para cada (v)provincia (067).  La dirección del noviciado corresponde al Maestro de novicios, salvo lo que respecta a la disciplina de toda la casa (82:2-b).  Debe haber cierta separación entre los novicios y demás congregados (064).  Los estudios durante el noviciado los regula el superior (v)provincial a tenor del derecho (066).  Si el noviciado dura más de doce meses se permite a los novicios alguna otra actividad formativa, según normas del derecho (069).

Deben hacerse ocho días de ejercicios espirituales antes del comienzo del noviciado y al fin, antes de la profesión (070).  Los profesos temporales se preparan por espacio de al menos un mes, a modo de segundo noviciado, para la profesión perpetua (075).  Las (v)provincias determinan el modo de vestir de los novicios (063).

Maestro de novicios.  Es uno de los directores de la formación (0169), designado por el superior mayor (82), delegado para recibir la profesión (079).  Otras facultades: (064; 069; 071).

Obediencia

Cristo anduvo el camino de la obediencia (50), cumpliendo la voluntad del Padre (52); su misterio pascual es misterio de obediencia (71).  Por el voto de obediencia los redentoristas consagran a Dios su propia voluntad (71), para seguir el camino de Cristo e identificarse con su obediencia al Padre (50; 52; 71; 74); por la obediencia evangélica dan testimonio de la auténtica libertad de los hijos de Dios (75).

Los congregados deben obediencia a las Constituciones, Estatutos y decretos legítimos (74); a sus superiores (71) y a los preceptos formales de obediencia impuestos por los superiores (73:3); a lo que ha sido decidido en comunidad (38; 048:b).  Deben obedecer con espíritu de fe y amor a la voluntad de Dios (71); con obediencia activa y responsable (71; 72; 048); sintiéndose corresponsables de la misión apostólica (73; 35; 94; 98) y del régimen de la Congregación (92; 94).

Oblatos

La Congregación puede asociarse oblatos como cooperadores temporales o permanentes, según determinación de cada (v)provincia (02); los oblatos participan de nuestro espíritu y actividad misionera, para lo que deben ser ayudados con una conveniente iniciación y constante comunicación (085).

Observancia

En el cumplimiento de la propia misión se cifra principalmente la observancia religiosa (39).  Es necesario que todos observen las Constituciones, Estatutos y decretos legítimos, como medio de ajustarse a la voluntad de Dios (74).  En la revisión de vida examinarán cómo observan las Constituciones y Estatutos (038).

Oficiales de la Curia

Oficiales mayores de la Curia general son el procurador, el ecónomo, el secretario y el postulador, elegidos por el Consejo general (120; 0127); otros oficiales son el archivero, el cronista, el director del Secretariado de Información y otros secretarios, nombrados por el Gobierno general (0138).  Oficiales de la Curia (v)provincial son el secretario, el archivero y el ecónomo (0170-0172).

Oficio divino

Se ha de procurar el rezo en común al menos de alguna parte del oficio divino como voz de la Iglesia, que alaba a Dios (028:b).  La liturgia de las horas no se computa para la hora que todos han de dedicar diariamente a la oración (30).

Oración, meditación

1 – En general.  La oración es parte integrante y distintiva de la misión redentorista (9; 20).  Cuando no es posible una evangelización explícita preparan el camino con la oración (9).  Los redentoristas deben orar siempre, sin desfallecer, y reavivar en sí mismos el espíritu de oración de san Alfonso (27).  Aparte de la eucaristía y liturgia de las horas tienen el derecho y el deber de dedicar al menos una hora a la oración en privado o en común (30).

Se recomienda la oración incansable al Espíritu Santo para colaborar al misterio de la redención (10); también para comprender y vivir mejor el misterio de la castidad (59) y para promover eficazmente las vocaciones (80).  Como actos particulares de oración se citan: la acción litúrgica y celebraciones de la Palabra (27; 28), la acción de gracias después de la comunión, la visita al Santísimo y el rezo del Rosario (028:a-b; 32).  Los enfermos y ancianos con su vida de oración podrán servir de inspiración para los más jóvenes (034).  A los candidatos se les enseñará a buscar diligentemente a Cristo en la meditación de la Palabra, en la oración y en la liturgia (056).

2 – Oración mental.  Estando en casa o fuera de ella los congregados darán importancia primordial a la oración mental, orientada sobre todo a contemplar los misterios de la redención (31).  Para participar en el amor del Hijo al Padre y a los hombres fomentarán el espíritu de contemplación (24).

3 – Oración comunitaria.  La comunidad redentorista es comunidad de oración (26-33; 028-029).  La vida comunitaria se ordena a que los congregados compartan en comunión fraternal las oraciones y deliberaciones, etc. (22); por eso se reunirán para orar comunitariamente; cada comunidad escoja las formas de oración comunitaria, que mejor expresen la unión de los hermanos (30); sus normas de vida deben fomentar las condiciones favorables a la oración (041:c); todos deben contribuir en diálogo fraterno a crear un clima favorable a la oración (45).

En el plan de vida de la comunidad se determina, de acuerdo con los Estatutos generales, cuántas veces al día se hace oración en común (30; 028:c).  Se ha de procurar rezar en común al menos alguna parte del oficio divino (028:b).  Es recomendable que el examen de conciencia se incluya en la oración comunitaria (41:2).  Se recomiendan también las concelebraciones y celebraciones de la Palabra (28; 028:a) y de las fiestas de la Beata Virgen María (32).

Ordinario del lugar

Estamos sometidos al ordinario del lugar en los ministerios externos realizados en la Iglesia local (SL; 18).  En tierras de misión se debe suscribir un convenio con el ordinario del lugar (011:d).  El confesor aprobado por el ordinario tiene jurisdicción sobre los congregados (040).  Hay que atenerse a las prescripciones del ordinario del lugar en cuanto al uso del hábito clerical (45).

Ordenes sagradas

Para recibir órdenes sagradas se requiere la profesión perpetua (076).  Los ejercicios espirituales previos a las órdenes sagradas se regulan por las normas canónicas (070).

Palabra (de Dios)

El fin de la Congregación es seguir a Jesús Cristo en la predicación de la Palabra (1).  Los redentoristas tienen como misión primordial la predicación explícita de la Palabra (10).  Con la ayuda especial de las monjas O.Ss.R. se difunde la Palabra de Dios (08).  Efectos de la Palabra de Dios en la Iglesia y en los fieles, que la reciben (12; 28).  Ver Evangelización.

Los congregados deben vivir en comunión con la Palabra, hacerla suya y nutrirse de ella por la liturgia y las celebraciones comunitarias (27-28) y por la conversión para responder con total generosidad a la Palabra (41).  Los candidatos han de alimentarse con la meditación de la Palabra que luego anunciarán (81), para buscar siempre a Dios y ver a Cristo en todas las personas (83; 056).  Se debe confiar en la Palabra para la guarda de la castidad (042).

Los redentoristas anuncian el misterio de Cristo con sencillez de vida y de palabra (20).  Deben orar insistentemente al Espíritu Santo, quien pone en los labios la palabra oportuna (10).

Parientes (ver Familia, familiares)

Parroquia

Los que trabajan en parroquia cumplan sus deberes con espíritu misionero, a modo de misión permanente (018).  Bienes de la parroquia administrados por los congregados (207).  Interés en la pastoral juvenil (014:d).

Pastoral (ver Caridad pastoral)

La preferencia por las situaciones de necesidad pastoral (1; 5).  Los congregados han de colaborar en la pastoral orgánica según la índole propia de la Congregación (04; 09; 025:b; 037; 18).  La índole pastoral de la Congregación debe ser nota peculiar de la formación de los candidatos (058).  A todos se recomienda el estudio de la teología pastoral (023); fomentado en las reuniones comunitarias (025) y por la acción de los superiores (84; 025:a).  Ver Formación.

Patronos de la Congregación

Titular: Santísimo Redentor; patrona oficial: la Beata Virgen María bajo las advocaciones de Inmaculada y Perpetuo Socorro; otros: san José, los apóstoles, y los santos y beatos de la Congregación (05).

Peculio

El uso del dinero que se concede habitualmente debe estar bien reglamentado de modo que se evite hasta la apariencia de peculio (047).

Penitencia

Hay que predicar sin cesar la fe y la penitencia a los creyentes (014:a), pues la Iglesia avanza continuamente por la senda de la fe y la conversión (017:a).  Sacramento de la penitencia ver Reconciliación (11; 12; 41:2º).  Actos de penitencia ver Mortificación (42; 039)

Perseverancia (voto y juramento)

El voto de perseverancia lo introdujo san Alfonso para consolidar la Congregación (PrH).  Los congregados emiten el voto y juramento de perseverancia en la profesión perpetua (76).

Persona, personal

1 – Persona de Cristo.  Los redentoristas eligen la p. de Cristo como el centro de su vida (23); imitan a la Beata Virgen María que se consagró por entero a la persona y obra de su Hijo (32).  Se les recomienda el culto personal a la Eucaristía (028:a).

2 – Personas físicas.  La comunidad es comunidad de personas (34-38); debe tener en gran aprecio a las personas y promover su evolución, su madurez, su responsabilidad y sus relaciones interpersonales, y dándoles ocasión de tomar decisiones personales (36).  Existe ya comunidad cristiana en toda relación personal, que se da entre los congregados (34).  Para atender a la promoción de las personas la comunidad necesita una organización adecuada, que respete sus derechos (44; 041).

Por la profesión los congregados confirman su existencia personal y comunitaria (46).  La obediencia evangélica tiende a la promoción de la persona humana consagrada a Cristo (75).  El celibato es respuesta personal a la caridad del Señor (59).  Los superiores gobiernen a sus hermanos con respeto a la persona humana (72).

El testimonio de vida lleva al testimonio de la Palabra, según las posibilidades y aptitudes de las personas (10).  Las (v)provincias realizan su misión según las necesidades de personas y lugares (141); deben interrogarse si no podrían compartir con otras provincias personas y bienes (011:a).  El convenio entre la provincia y viceprovincia establece las prestaciones mutuas en cuanto a personas y bienes (0175).

3 – Personas jurídicas.  Son personas jurídicas: la Congregación, (1), el Capítulo general (98; 100; 104), el Consejo general (086:b; 112), la (v)provincia (121; 130), el Capítulo (v)provincial (122; 133), el Consejo (v)provincial (086:b; 124:a; 133), la región (090), la casa erigida canónicamente (091), la comunidad, que puede ser personal (22).

Pobres

San Alfonso fundó la Congregación compadecido de los pobres y para evangelizar a los pobres, sobre todo campesinos, y los congregados siguen esta obra misionera en favor de los pobres (SL; PrH).  Cristo anuncia el evangelio a los pobres (1), con quienes ha querido identificarse (4).  La Congregación sigue el ejemplo de Jesús Cristo predicando el evangelio a los pobres (1; 4; 044).  La opción por los pobres es contraseña de fidelidad a su vocación (5; 14; 78).  Debe solidarizarse con los pobres y oprimidos y promover sus derechos de justicia (5; 09; 021; 046), haciendo suyas las legítimas aspiraciones de los pobres (044).

Se debe indagar en cada región quiénes son los más privados de auxilios espirituales, sobre todo los pobres (09).  Los congregados deben tener una fina sensibilidad ante los pobres en sentido material y espiritual (044); acoger el clamor de los pobres (09); compartiendo también sus bienes con ellos (64; 144; 0198), y en ciertos casos la penuria e inseguridad de los pobres (045).  Los candidatos deben cultivar la disponibilidad para con todos especialmente los pobres (057), a los que han de evangelizar (78).

Pobreza

Los redentoristas abrazan confiadamente la pobreza de Cristo (61); siguen el mismo camino de Cristo que es camino de pobreza (51).  Por la profesión de pobreza dan su respuesta de amor al Señor (56).  Como en la comunidad apostólica ponen sus bienes en común con espíritu fraternal (62) y los comparten en comunión fraterna a ejemplo de Cristo, que nos lo dio todo (22; 044; 0198).  Por pobreza deben sentirse obligados a la ley del trabajo (63; 144:b).  Lo que adquieren con su actividad o en razón del Instituto lo han de incorporar a los bienes de la comunidad (61).

Han de llevar una vida verdaderamente pobre acomodada a los pobres, que deben evangelizar (65), con una gran sensibilidad ante la pobreza del mundo y los problemas sociales (047).  Buscarán formas nuevas de practicar la pobreza (63), hasta compartir a veces la penuria e inseguridad de los pobres (045; 67).  Para que den un testimonio eficaz de pobreza y solidarizarse con los pobres, los Estatutos (v)provinciales dictarán normas concretas sobre el uso dependiente de bienes y permisos, el estilo de vida, la revisión de la pobreza y las nuevas formas de testimoniarla (046; 047).

El voto de pobreza que emiten los congregados (56; 68), se regula por los Decretos de Pío X y de Benedicto XV (043), que se encuentran en el apéndice de las Constituciones.  Allí se determina lo referente al dominio sobre los bienes patrimoniales, adquisición de otros bienes después de la profesión, administración de unos y otros, disposición de los frutos o réditos de éstos y similares, disposición de los bienes por testamento y por actos entre vivos.

Para estimular la práctica de la pobreza se permite la renuncia a los bienes patrimoniales bajo determinadas condiciones (70).  El testamento, obligatorio al menos antes de los votos perpetuos, debe ser válido civilmente (69).  Debe evitarse como contraria al voto de pobreza cualquier sombra de peculio (047).

Postulador general

Es oficial mayor de la Curia general (0127).  Oficio y competencia (035-037).

Potestad (ver Autoridad, Superiores)

Postulados (al Capítulo)

Todos los congregados individual o colectivamente remitirán a tiempo sus postulados al Capítulo (0150).

Postulantado

La reglamentación del postulantado la hacen los Estatutos (v)provinciales de acuerdo con el derecho universal (061).  La (v)provincia determina cómo han de vestir los postulantes (063).  Ver Formación.

Precedencia

Normas de precedencia (0103; 0209-0210).

Predicación (ver Evangelización, Misión)

Prefecto

1 – De estudiantes.  Es uno de los directores de la formación (0169), designado a tenor de los Estatutos (v)provinciales (0154).  Cualidades que ha de tener (082).  Sus atribuciones (88).  Es delegado de derecho para recibir la profesión (079:a).

2 – De estudios y de hermanos coadjutores jóvenes.  Son directores de la formación (0169), designados a tenor de los Estatutos (v)provinciales (0164).

Presencia (de Dios)

La comunidad cristiana es signo de la presencia de Dios (12).  Los congregados son llamados a ser presencia de Cristo (23).  Vayan al encuentro del Señor, allí donde se hace presente (7); procuren discernir los signos verídicos de la presencia de Dios en los interrogantes angustiosos de los hombres (19).  El misterio de Cristo lo hallan presente y lo viven en la eucaristía (29).  La castidad atestigua la presencia del Reino de Dios en la tierra (57).

Prioridades apostólicas

Las prioridades apostólicas asumidas, o que se van a asumir, las determina el Capítulo (v)provincial con el consentimiento del Consejo general (17).

Procurador

Procurador general: elección (0127), oficio (0128-0129), es miembro del Capítulo general por oficio (106).  Procurador de misiones: haya uno en cada provincia, provisto de medios adecuados (0176).  Los superiores pueden tomar posesión del cargo por procurador (095:b).

Profesión de fe

La profesión de fe obliga a todo superior a tenor del derecho, al tomar posesión del cargo (095:b).

Profesión religiosa

1 – En general. La profesión religiosa radica en la consagración bautismal (47).  En sentido general comprende tanto los votos temporales como los perpetuos (071).  Por la profesión se incorporan a la Congregación (2), quedan asociados a la misión de Cristo y consolidan su existencia para dedicarse al anuncio del evangelio (46-47; 78).  La profesión religiosa es acto definitivo de toda la vida misionera (54); por ella todos son misioneros (55) y expresan al Señor su respuesta de amor (56).

Los novicios examinan si se sienten llamados a seguir a Cristo por medio de la profesión religiosa (86:2); cuando se crean maduros y firmes se vinculan de manera más perfecta a la misión de Jesús Cristo mediante los votos (85); deben pedir por escrito su admisión a la profesión (077).  Antes de ser admitido el candidato a la profesión, se deben enviar informes sobre su idoneidad (078).  Delegados por derecho para recibir la profesión (079:a).  Se ha de levantar acta auténtica de la profesión (079:b).

2 – Profesión temporal.  Los votos temporales se hacen al menos por un año (072).  El superior (v)provincial con su Consejo admite a la profesión temporal y a la perpetua (062:b) y establece su duración, a tenor del derecho (074).  A la profesión temporal deben preceder ocho días de ejercicios (070).

3 – Profesión perpetúa.  Debe precederle una preparación de un mes al menos, a modo de noviciado (075).  El superior general con su Consejo establece las condiciones para la profesión perpetua de un religioso venido de otro Instituto (073).  La profesión perpetua se requiere para las órdenes sagradas (076).  En ella se emite el voto y juramento de perseverancia (76).  Ver Votos religiosos.

4 – Renovación comunitaria de la profesión.  Se hace dos veces al año cuando determinen los Estatutos (v)provinciales (080).

Profesores (ver Directores de formación)

Promulgación (ver Estatutos, Decretos)

Provincia, Viceprovincia

1 – En general.  El término “comunidad” se aplica a la provincia y a la viceprovincia (22).  La Congregación consta de provincias y viceprovincias compuestas de comunidades (97).  Su erección, unión, circunscripción y supresión es competencia del Consejo general (97:1-2).  La (v)provincia puede constituir regiones (97:3; 090).  Las (v)provincias de ordinario son territoriales (087); pero no ha de acentuarse su división territorial (0185).  A la erección de (v)provincias debe preceder una amplia consulta (089; 131).  La (v)provincia establece comunidades según las necesidades del apostolado (135), por las cuales desarrolla su vida y trabajo (97).  Los congregados que viven solos deben estar adscritos al menos a una (v)provincia (092; 093).

2 – Provincia.  Se describe en el n. 121.  Debe constar al menos de cinco comunidades y de cincuenta congregados y gozar de autonomía económica (088).

3 – Viceprovincia.  Se describe en el n. 130.  Debe constar al menos de tres comunidades y veinte congregados (088).  Posee la misma estructura y la misma competencia que la provincia (133).  Goza de adecuada potestad para adaptar su vida a las propias necesidades misioneras (134); expresa la vitalidad apostólica de la Congregación y de la provincia madre (131).  Es constituida al servicio de la Iglesia, sobre todo donde ésta se halla en estado de misión (ib.).  Tiene derecho a recibir ayuda personal y económica de la propia provincia (132).  Cf. Gobierno, Capítulo, Superiores, Bienes.

Publicaciones (ver Medios de comunicación social)

Reconciliación

Los redentoristas llevan a los que se convierten al sacramento de la reconciliación (12; 11).  Los congregados frecuentarán el sacramento de la reconciliación (41).  Los redentoristas aprobados para oír confesiones por algún superior de la Congregación, quedan aprobados para todas las comunidades, y al aprobado por cualquier Ordinario se le concede jurisdicción sobre el cohermano que quiere confesarse con él (040).

Recreación (ver Descanso)

Recurso, Recorrer

Contra la decisión de un superior cabe recorrer al superior mayor inmediato: suspende la acción en asuntos económicos y con efecto devolutivo en los otros asuntos, salvo derecho universal (101).  Contra el decreto de expulsión se puede recurrir a la Santa Sede en el espacio de diez días, con efecto suspensivo (147).  Contra el decreto de remoción de un superior, dado por el superior (v)provincial cabe recorrer al Gobierno general (099).

Redención

Los redentoristas son cooperadores, socios y servidores de Jesús Cristo en la gran obra de la redención (2).  Por la profesión quedan asociados a la misión de Cristo, quien se sometió a la voluntad del Padre, para la obra de la redención (48; 52; 71).  La oración mental se orientará sobre todo a contemplar los misterios de la redención (31).  Consideren a la Beata Virgen María como su modelo y socorro, ya que cooperó y sigue cooperando al misterio de la redención (32).

Anuncian el misterio de Cristo Salvador para llevar a todos la redención copiosa (20; 6); viendo a la luz del misterio de Jesús Cristo el misterio del ser humano, hacen presente la obra de la redención en toda su plenitud (19); a los que se convierten los llevan a participar plenamente en la redención, que se actualiza en la liturgia (12).  Las misiones populares son la redención continuada (017:a).  En el sello de la Congregación se lee “Copiosa apud Eum Redemptio” (06).

Redentor

La Congregación fundada en 1732 como del Santísimo Salvador (SL), en 1749 se tituló del Santísimo Redentor (PrH).  Destinada a seguir al mismo Redentor predicando el evangelio a los pobres (1; 2; 20).  Los congregados veneran al Santísimo Redentor como titular de la Congregación (05).  El mismo Redentor y su Espíritu de amor se hacen presentes en el corazón de la comunidad (23).  Los que abrazan el apostolado en tierras de misión, siguen de modo eminente al Redentor (011:b).  Ver Cristo.

Redentorista

Nombre que llevan los miembros de la C.Ss.R. y que se describe en la C. 20.  Todos los redentoristas son cooperadores, socios y servidores de Jesús Cristo en la gran obra de la redención (2), enviados a predicar el evangelio de salvación a los pobres (cap. I); forman una comunidad apostólica (cap. II), consagrada de modo especial al Señor (cap. III), que recibe una formación apropiada (cap. IV) y cuenta con una forma adecuada de gobierno (cap. V).

Réditos

Sobre la administración y disposición de los réditos del patrimonio de los congregados: cf. Decreto de Pío X. Ver Pobreza.

Régimen

Del régimen de la Congregación trata el cap. V de Constituciones y Estatutos generales.  Los principios expresados en las Constituciones deben animar todo el régimen de la Congregación (91).  Los principios generales del régimen son cinco: la corresponsabilidad, la descentralización, la subsidiariedad, la solidaridad y la adaptación y acomodación constante de las estructuras a las necesidades apostólicas (92-96).  El régimen se divide en general, (104-120), (v)provincial (121-134), local (135-140).

La institución primaria del régimen es el Capítulo (98; 104; 122; 133).  En los Capítulos se tratan los asuntos tocantes al régimen de la Congregación (111; 123).  Los superiores y sus consultores deciden sobre el régimen (101).  El régimen de las comunidades debe establecerse de acuerdo con los Estatutos (v)provinciales (137).  El régimen del noviciado corresponde al Maestro (86:2-b).  El régimen del Colegio Mayor está sometido a la aprobación del Gobierno general (083:b).  Ver Gobierno, Superiores, Capítulo.

Región

Las (v)provincias con la aprobación del Gobierno general pueden constituir o suprimir Regiones (97:3); la erigida por la viceprovincia necesita la aprobación del Consejo provincial extraordinario (090).  La Región erigida es persona jurídica y debe haber un convenio entre la (v)provincia y la Región, aprobado por el Consejo general (090).

Regla / s

Hasta 1963, el texto de nuestra legislación se llamó Constituciones y Reglas de la C.Ss.R.  El seguimiento de Cristo se ha de tener como regla suprema en nuestra Congregación (74).  De acuerdo con los Estatutos generales se darán a la comunidad oportunas reglas de vida, tomadas de la tradición cristiana y redentorista (44).

Reino de Dios

La evangelización de los pobres es signo del Reino de Dios (4).  Los medios de comunicación social contribuyen a propagar y consolidar el Reino de Dios (022).  La castidad y el celibato se profesan por el Reino de Dios (57-59).  Por la obediencia los congregados van al encuentro del Reino de Dios (71).  Los candidatos deben anhelar la comunión con los hermanos, para acelerar el Reino de Dios (81).

Religioso / s

La Congregación es un instituto religioso (1), como lo quiso san Alfonso (PrH).  Los redentoristas se consagran a Dios por la profesión religioso (2; 46; 55; 86:2º) y los votos religiosos (54; 57); así viven su vida r. en el seguimiento de Cristo (74), cumpliendo su misión en la observancia religiosa (39).

Renovación

La Iglesia avanza continuamente por la senda de la penitencia y de la renovación (017:a).  La comunidad debe estar en continuo progreso de renovación interior (40).  Los redentoristas serán misioneros más eficaces cuanto más se entreguen a una continua renovación de sí mismos: espiritual, científica y pastoral (90).  En el Capítulo todos los congregados aunarán sus esfuerzos para impulsar la Congregación o la (v)provincia a la renovación acomodada (98; 109; 123).  El Gobierno general debe ser inspirador y animador de la renovación continua de las (v)provincias (113; 084).  El Colegio Mayor es de gran importancia para la renovación de toda la Congregación (083:a).

Renovación de misión: La renovación de misión introducida por san Alfonso (PrH), es nota peculiar de la Congregación vivamente recomendada (017:b).

Renuncia, renunciar

Se cesa en el oficio por renuncia (096); la renuncia no es válida si no es aceptada por el superior competente (097).  El superior general puede renunciar a su cargo ante el Capítulo general o ante sus consultores (116:b).  En caso de renuncia del vicario general el Consejo elige otro por mayoría cualificada (0123:b).  La renuncia del superior (v)provincial debe ser aceptada por el Capítulo o por el Consejo (v)provincial extraordinario (0154).  Lo prescrito en nuestro derecho para renunciar al cargo en caso de elección vale para la designación (0165).

Los redentoristas están dispuestos a renunciar a sí mismos y a cuanto poseen para ser discípulos de Cristo (49).  Pueden renunciar a sus bienes patrimoniales bajo ciertas condiciones (70).  Ver Pobreza.

Representantes, representar, representación

En el Capítulo general participan representantes de las (v)provincias (106); la representación de las (v)provincias en él se determina en el DC.  El superior provincial o su representante es miembro de oficio del Capítulo viceprovincia y los superiores viceprovincia o sus representantes del Capítulo provincial (0144:b-c).  El superior general representa a toda la Congregación (116:a).  En la elección de los consultores general debe procurarse una representante regional de toda la Congregación (0124).  El procurador general representa a toda la Congregación ante la Santa Sede (0128).

Residencia (ver Casa)

Responsabilidad (ver Corresponsabilidad)

Las comunidades tienen la responsabilidad de atender a la Iglesia local (04); promueven la responsabilidad de los seglares en favor de sus hermanos (020).  Se debe fomentar la madurez y la responsabilidad de todos (36).  Los Estatutos (v)provinciales dictarán normas sobre responsabilidad personal en asumir nuevas formas de pobreza (046:2-d); todos, especialmente los superiores mayores, tienen su responsabilidad en la obra de la formación (82).  Los candidatos deben ser llevados a asumir la plena responsabilidad de la propia elección (81).  En los Capítulos todos los congregados ejercen su responsabilidad (98) y todos deben tomar parte responsable en el régimen de la Congregación (92).

Retiro (ver Ejercicios espirituales)

Reuniones comunitarias, reunirse

Los cohermanos de diversas comunidades se han de reunir para avivar el espíritu de fraterna colaboración (027).  Reuniones de formadores (060).  La formación continua debe fomentarse también en reuniones regionales o nacionales (90).  El Gobierno general debe promover reuniones interprovinciales (143).  Ver Asamblea comunitaria.

Revisión de vida

Se prescribe la revisión de vida para progresar espiritualmente (038).  Se alude más en concreto a revisión del apostolado y cuestiones de teología y pastoral (037), de las instituciones (0114), de la práctica de la pobreza (046:2-c), del modo de entender su autoridad los superiores (103).  Todos deben contribuir en diálogo fraterno a crear en la comunidad un clima favorable a la revisión de vida (45:2).

Ritos

La Congregación comprende diversos ritos (1).  Se alude al derecho oriental (0153:d; 0158:c).

Rosario (ver Beata Virgen María)

Sacerdotes, sacerdocio, sacerdotal

La Congregación asocia sacerdotes (01).  Los que aspiran al sacerdocio deben configurarse a imagen de Cristo sumo Sacerdote (87).  El plan de la formación sacerdotal lo establece el Consejo (v)provincial (081:a).  El prefecto de estudiantes debe estar lleno de espíritu sacerdotal y apostólico (082).  Facultades de nuestros sacerdotes para oír confesiones (040).

Los congregados deben dedicar especial atención a los sacerdotes (015) y darles ejercicios espirituales (020).  La escasez de sacerdotes es causa del abandono espiritual de los fieles (010).

Salida de la Congregación

Diversos motivos (145-148; 054).  Ver Expulsión y DS.

Salud física y psíquica

Fomentarla y cuidarla (60; 034); requisito vocacional (051).

Salvación, Salvador, salvar

Los redentoristas siguen gozosamente a Cristo en su misión de salvación (1; 20; 50) y participan de la misión de la Iglesia, sacramento de salvación (1; 2; 50); anuncian el mensaje de salvación (11; 01; 017) a quienes la Iglesia no ha podido proporcionar aún medios suficientes de salvación (3; 010; 023); buscan la liberación y salvación de toda la persona humana (5; 021); se afanan porque todos profundicen cada vez más en los misterios de la salvación (020).

Fomentarán el espíritu de contemplación para penetrar en el designio de la salvación de Dios (24).  A Cristo lo encontrarán en los máximos signos de la salvación (27); lo hallan presente y lo viven en la liturgia, sobre todo en la eucaristía (29); son siempre misioneros, sobre todo si padecen y mueren por la salvación del mundo (55).  La Beata Virgen María que se abrazó a la voluntad salvífica de Dios será su modelo (32).  Los candidatos mediten asiduamente el misterio de la salvación (81) y renueven su propia fe en él (058).

Santa Sede (ver Sede Apostólica)

Secretariados

Constitúyanse los Secretariados permanentes o temporales que parezcan necesarios o útiles: de ordinario los de vida apostólica, de formación, de economía, de misiones extranjeras (99; 0114; 0131).  En la Curia general existen además el de Información (0138:a) y el Secretariado para los asuntos de las monjas O.Ss.R. (08).

El Capítulo o Consejo procure que la (v)provincia cuente con las adecuadas instituciones y Secretariados (129).  Los Estatutos (v)provinciales determinen las funciones de los Secretariados (066); con la colaboración de los Secretariados promuévanse reuniones de estudio (025:a).  Se cita el Secretariado de vida apostólica (025; 081; 084), el de formación (066; 081; 084; 0167), el de economía general (0131; 0133), y de economía (v)provincial (0173; 0174).

Secretario

El secretario general es oficial mayor (0127), elegido por el Consejo general (120) y miembro de oficio del Capítulo (106).  Atribuciones de su oficio (0134).  El secretario de la (v)provincia es por oficio notario y canciller; no es necesario que sea consultor (v)provincial (0170).

Sede Apostólica

El superior general vela para que la Congregación mantenga las debidas relaciones con la Sede Apostólica (0116:a).  El procurador general representa a la Congregación ante la Sede Apostólica y tramita sus asuntos ante ésta (0128-0129).  Necesitan aprobación de la Sede Apostólica la modificación de las Constituciones (109:3); la aceptación de la renuncia al cargo del superior general (116:b); el decreto de dimisión de un profeso de votos perpetuos (146).

Seglares

La Iglesia no vive su plenitud sin la colaboración activa de los seglares; por eso se les debe instruir sobre su función en ella (014:c).  Los congregados den ejercicios espirituales a los seglares (020).

Seguir, Seguimiento de Cristo

El fin de la Congregación es seguir el ejemplo de Cristo Salvador (1; 01); su regla suprema es el seguir de Cristo (74).  Los redentoristas siguen gozosamente a Cristo (20), en virginidad, pobreza y obediencia (50).  Quienes hacen apostolado entre infieles siguen de modo eminente a Cristo Redentor (011:b).  Los candidatos vayan descubriendo gradualmente las exigencias del seguimiento de Cristo (78), y examinen con profundidad si son llamados al seguimiento de Cristo Redentor (86:2); por medio de la formación humana y religiosa deben fundamentar y desarrollar su fe para el seguimiento de Cristo con ánimo generoso y pureza de intención (053).  Ver Cristo.

Seguridad, Seguros sociales

Donde la previsión social no está bien organizada provéase a los congregados de los oportunos seguros sociales (0205).

Sello (o escudo)

Descripción del sello de la Congregación (06).

Sencillez

La sencillez de vida y de palabra en el anuncio del misterio de Cristo es una característica de los redentoristas (20); los candidatos deben ser formados en la sencillez y sinceridad de corazón (057).

Servicio, servir, servidor

Misión de la Congregación es ponerse al servicio de Cristo y de la Iglesia (18).  El Capítulo general da las oportunas orientaciones para que ella se aplique de modo más perfecto al servicio de la Iglesia (109).  La (v)provincia es constituida al servicio de la Iglesia (131).  El Espíritu Santo es quien vivifica y hace diligentes a las comunidades y sus miembros para el servicio de Dios en la Iglesia (73:1).  La formación se ordena a que los candidatos puedan entregarse total y libremente al servicio de la Iglesia misionera (78).

Los redentoristas han de ser servidores humildes y audaces del evangelio de Cristo (6; 67); siguen el camino de servicio e inmolación del mismo Cristo (50), con la oración, el testimonio de su vida y el servicio fraterno a los demás, cuando no se puede anunciar explícitamente a Cristo (9).  Lo ponen todo en común al servicio del evangelio (22; 011:c; 013; 015).  Toman como modelo a la Beata Virgen María en su servicio a la persona y obra del Hijo (32).  Deben ser fieles al servicio y a las exigencias de la caridad en la fraternidad (030; 031).  La conversión continua acrecienta la disponibilidad para el servicio a los otros (54).  Eligen el celibato para entregarse al amor y servicio del prójimo (58).

Los superiores ejercen su autoridad con espíritu de servicio a sus hermanos (72) y a la comunidad, para que ésta crezca en Cristo (139).  Los consultores generales están al servicio de toda la Congregación (0124).  Los formadores deben actuar en comunión de voluntades para servicio de los candidatos (83).

Signo, Signos de los tiempos

La evangelización de los pobres es signo de la llegada del Reino (4).  Los redentoristas deben estar atentos a los signos de los tiempos (2; 43; 73; 83).  Por la liturgia la comunidad cristiana se constituye en signo de la presencia de Dios en el mundo (12).  Los congregados encuentran a Cristo en los máximos signos de la salvación (27), sobre todo en la eucaristía (29); en los interrogantes angustiosos de los hombres, que dejan traslucir los signos verídicos de la presencia y los designios de Dios (19).

En territorio de misión procuren que la Iglesia autóctona sea signo de la Iglesia universal (11).  La Iglesia no es signo perfecto entre los seres humanos si no cuenta con un laicado activo (014:c).

Por la profesión religiosa los redentoristas se hacen signos y testigos de la resurrección de Cristo (51); por la pobreza son signos de la vida fraterna de los discípulos de Cristo (61) y signos de esperanza para los pobres (65).

Silencio

La comunidad reglamentará las condiciones que favorecen el silencio (041:b), la oración y la soledad (45:2).

Sinceridad, sincero

Los congregados deben incorporarse con sincero espíritu de servicio en la estructura misionera de la diócesis (18); ofrézcanse a todos con sincero servicio (9); con sincera abnegación en el apostolado ecuménico (013); traten de comprender con corazón sincero los valores más estimados por otros pueblos (66).  La sinceridad de corazón es virtud propia de la comunidad apostólica (057).

Soledad

Todos deben contribuir a crear en la comunidad un clima favorable la soledad (45:2).  A los candidatos hay que prevenirles contra la tentación de la soledad e incertidumbres del ministerio (81).  Los cohermanos enfermos o ancianos abrumados a veces por la soledad han de ser objeto de especial cuidado (034).  Dediquen especial atención a los sacerdotes, que experimentan amarga soledad (015).

Solidaridad, solidario

La solidaridad es uno de los principios del régimen de la Congregación (95).  Todos deben ser solidarios en el cumplimiento de la misión (73); una vida pobre demuestra la solidaridad con los pobres (65).

Solos / los que viven solos (Ver Comunidad)

Subsidiariedad

La subsidiariedad es principio de régimen de la Congregación, en virtud del cual se debe promover la responsabilidad de las comunidades y cohermanos en asuntos de su competencia, y las instituciones superiores deben ayudar a las inferiores en lo que necesiten (94).

Por la ley de subsidiariedad ningún superior debe asumir oficios de otros en su propia jurisdicción (0100).

Superior, superiores

1 – En general.  Ejercicio de su autoridad

La Congregación, las (v)provincias y las comunidades están presididas por sus respectivos superiores (99).  El Superior general y los superiores (v)provinciales tienen categoría de Ordinarios y de superiores mayores (0156).  Los superiores tienen potestad para regir las comunidades y de jurisdicción eclesiástica (100); asumen su oficio cuando toman posesión legítima del cargo y permanecen en él hasta que lo asume el sucesor (095:a, d); lo pierden por renuncia, traslado o remoción (096-099).  Ver Renuncia.  En caso de ausencia son suplidos por su vicario (117; 0105) y, en ausencia de éste, por el que uno u otro hayan designado (0103; 0105).  Los Estatutos (v)provinciales señalan el tiempo en que los superiores pueden ejercer su oficio sin interrupción (094:b).

a) Modo de gobernar.  Los superiores deben interrogarse a sí mismos sobre el modo de entender su cargo y cumplir con él (103); han de hacer uso de su potestad con espíritu colegial a una con sus consultores (100), a quienes les corresponde voto consultivo, deliberativo o colegial, según los casos (101).  Ver Consejo.  Observen también el principio de subsidiariedad (94; 0100).  En unión con los cohermanos son corresponsables y solidarios de la misión apostólica de la Congregación (35; 92; 94-95; 98); deben buscar juntos la voluntad de Dios y cumplirla (73:1º); observar las Constituciones y Estatutos y Decretos legítimos (74).

Han de dar cuenta a Dios de los que les han sido encomendados y ser dóciles a la voluntad de Dios (72).  Mientras el vicario hace sus veces el superior de ordinario no actúe sino a través de él (0104).  Deben ejercer su autoridad con espíritu de servicio y amor a los hermanos; con respeto a la persona, oyéndolos y fomentando su sumisión voluntaria, para que cooperen con obediencia activa y responsable (72); defiendan sus derechos (094:a); muéstrense más bien pastores espirituales que rectores o administradores (114:b; 126; 139); promuevan las iniciativas encaminadas a fomentar la vida apostólica de todos los congregados (95).

Han de ponerse al servicio de la respectiva comunidad, para que ésta cumpla su misión (114), se configure y crezca en Cristo (139) y todos vivan dignamente la vocación a la que han sido llamados (126); la revisan periódicamente para robustecer su vigor espiritual y promover el apostolado (136), fomentando en el estudio común una continua adaptación de los métodos apostólicos (025).

b) Derechos y obligaciones.  A los superiores se les debe obediencia (71); a ellos les corresponde juzgar la autenticidad de los carismas y de su uso ordenado (049).  Cuiden de que en la comunidad reine un verdadero amor fraterno: la mejor salvaguarda de la castidad (60).  Aunque todos colaboren a las decisiones, el superior discierne y manda lo que debe hacerse, salvo norma en contrario (73:2).

Pueden dispensar en materia disciplinar de los Constituciones y Estatutos general, a tenor del derecho (102).  Aprueban los confesores (040).  Amonesten a los hermanos sobre sus defectos con caridad, prudencia y fortaleza (094:a); busquen y ayuden a los que se han sustraído a la comunión con la Congregación (0212).  Antes de tomar posesión del cargo practiquen ejercicios espirituales, según la tradición de la Congregación (095:f).

Deben reunir a su tiempo el Consejo para tratar lo que a éste le compete, anunciando previamente los temas (0106-0109).  Tienen derecho a disponer de los bienes temporales (144:c; 0193), a dirigir y vigilar la administración de los mismos (0190; 0193).  Los superiores preceden a sus vicarios (0210).  En tierras de misión los superiores de la Congregación suscriban un contrato con el Ordinario del lugar (011:d).  Ver Bienes temporales.

Los Superiores generales provinciales y viceprovinciales son superiores mayores y tienen categoría de Ordinarios (0156); a ellos les incumbe responsabilidad especial en la formación de los candidatos (82).  Sus facultades se enumeran en el DS. (0156).

2 – Superiores en especial

a) Superior general. Su elección (110); representación y dirección de la Congregación (114-116); renuncia (116:d); tiempo de permanencia en el cargo (094:c); derechos y relaciones con respecto al Capítulo general (104; 106; 0118); al Consejo general y consultores (112; 114); a los (v)provinciales (115:a; 0121; 0151); a la Curia general (0127; 0138) dispensas: de Constituciones y de Estatutos (102:d); de votos (145); indulto de ausencia de la comunidad (0211); facultad para designar casa de noviciado (062:a).  Sobre la administración de bienes (0130; 0190; 0191); en las causas de beatificación y canonización (0137); sobre el Colegio Mayor (083).

b) Superior (v)provincial. Designación (128; 0153); renuncia (0154); remoción del oficio (099).  Facultades en general (127; 133; 0140; 0156).  Modo de gobernar (126; 133; 0155).  Responsabilidad en el Capítulo (v)provincial (0146-0147; 0151-0152); en el apostolado (025); en la formación (0156), del noviciado (86:2-c; 062; 064; 066; 069-070; 074; 078), en la formación continuada (90; 083); en economía (0174:b; 0195).  Admite a la profesión temporal y perpetúa (062:b).  Dispensas: de votos temporales (ver DS: M11); de Constituciones y Estatutos generales (102:b-d).

Superior provincial: oficio (124-126; 0144:b; 0175).

Superior viceprovincial: oficio (125-126; 133); relación con la provincia (0144:c; 0147; 0175; 0177).

c) Superior local. Designación y confirmación (128; 0153:a-b; 0178:a-b); remoción (099).  Oficio (139; 037-038; 0169:b; 0180; 0182); facultades (102:a-b); obligación de residir en la comunidad (095:g).

Suspensivo (efecto)

Cuando suspende una decisión tomada (101; 147).

Testamento

Debe hacerse civilmente válido antes de la profesión perpetua (69). En caso de renuncia a los bienes patrimoniales (70).

Testigo, testimonio, testificar

Los congregados son testigo del evangelio (7); dan testimonio de la caridad de Cristo, con el testimonio de su vida (9), de su presencia fraterna (8); lo que lleva al testimonio de la Palabra (10); prontos a testificar la esperanza que los anima (10; 19; 43).  Por la conversión interior se preparan para testificar su respuesta generosa a la Palabra de Dios (42).  La misión de la Congregación se encamina a que los fieles y la comunidad cristiana den testimonio de su fe en Cristo (3; 12).

Por su entrega a la misión de Jesús Cristo se hacen signos y testigos de su resurrección (51); por la pobreza se constituyen en testimonio personal y comunitario de la pobreza evangélica para los pobres (63; 046:2).  La obediencia evangélica da ante el mundo testimonio de la auténtica libertad de los hijos de Dios (75).  Los candidatos se imbuirán de sabiduría evangélica para ser testigos y pregoneros del evangelio (83).

El acta de profesión la firman los testigos presentes (079:b).

Trabajo, trabajar

Los redentoristas tienen como característica vivir y trabajar juntos (22; 30); forman una comunidad de trabajo (037; 45:2); como pobres que son siéntanse obligados a ley del trabajo (64); cada uno según su propia aptitud y capacidad asuma la parte del trabajo que le pide su vocación misionera (39); realizando trabajos técnicos y profesionales (01).  Los candidatos deben ser formados para el trabajo en equipo (057).  En caso de trabajo prolongado fuera de la (v)provincia pónganse de acuerdo ambos (v)provincias (0187).  El trabajo apostólico debe ser evaluado periódicamente (037).  Infórmese a las monjas O.Ss.R. sobre nuestros trabajos apostólicos (08).

Tradición / es

Los redentoristas son fieles a la tradición de sus antepasados (2).  El Capítulo general debe examinar si la Congregación se mantiene fiel a su propia misión, según las legítimas tradiciones (108).  Las reglas de vida de la comunidad se tomarán de la tradición cristiana y redentorista (44).  Se conserva el hábito religioso que según la tradición se ha llevado (45:4º; 07).  Fieles a la tradición alfonsiana, honrarán a diario a la Beata Virgen María (32).  El carisma de consejero espiritual de san Alfonso, mantenido en nuestra tradición., debe ser muy apreciado (024).  Los misioneros tengan en gran aprecio todo lo bueno que encuentren en la tradición de los pueblos (011:c).

Unidad, unión

Los congregados aúnan sus esfuerzos en los Capítulos para renovar la Congregación y fortalecerla en su unidad (98; 107).  El Gobierno general expresa y tutela la unión de toda la Congregación (0120).  Los redentoristas viven su unidad con el Señor bajo la caridad apostólica o pastoral (53), que es la que da unidad a su vida (54); cuanto más estrecha sea la unión con Cristo, mayor será la comunión entre los cohermanos (23).  Entregándose a los demás por Cristo lograrán la libertad interior, que dará unidad a toda su existencia (41:1).  Los estudiantes serán educados para conseguir una verdadera unificación de su vida espiritual y de estudio (88).  Todos deben propiciar cuanto contribuya a unión de todos los cristianos (013).  Ver Comunidad, Comunión, Vida.

Vicario

1 – En general.  Todo superior canónico tiene su respectivo vicario, que le suple en el cargo, cuando él está ausente, impedido o cesa en el mismo (110:a; 117; 140; 0153; 0178:c).  El vicario debe defender la autoridad del superior y actuar de acuerdo con él, sin hacer innovaciones (0101-0102).  Los Estatutos (v)provinciales determinen cuándo el vicario suple al superior (0105).  En caso de ausencia del superior y del vicario, si el primero no nombró suplente, puede hacerlo el vicario, salvo caso del vicario general (0103).  Cuando otro hace sus veces, el superior de ordinario no intervenga sino a través del vicario (0105).  El vicario precede a los consultores (0210).

2 – Vicario general.  Elegido por el Capítulo general (110), es consejero general (117).  Cuándo suple al superior general (117; 0126:c).  Cese en el cargo y suplencia por el provicario (0123).

3 – Vicario (v)provincial.  Designación y confirmación (0153; 128).  De ordinario es consejero (v)provincial (127; 133).  Suple al superior (v)provincial (127); sustitución y renuncia al cargo (0153-0154).

4 – Vicario local.  Designación y suplencia del superior (140; 0178:c).

Viceprovincia (ver Provincia, Régimen)

Vida, vivir

La profesión religiosa es el acto definitivo de la vida del redentorista (54; 49).  El misterio de Cristo lo viven en la liturgia, sobre todo en la eucaristía (29; 056).  La oración mental ayuda a participar en la vida litúrgica y alimenta la vida espiritual de los congregados (31; 24; 26; 41) por la meditación de la Palabra viva y vivificante (28).  Esmérense por conocer la vida y los escritos del Fundador (33).  La vida de oración de los ancianos debe servir de inspiración a los más jóvenes (034).

La característica de la Congregación es vida y trabajar en común (30).  Por su consagración a Cristo comparten su profunda disponibilidad para la vida del mundo y anuncian la vida nueva y eterna (51).  Cada comunidad ha de tener las oportunas reglas de v. (44).

La formación de los candidatos debe abarcar todos los aspectos de la vida humana y cristiana (054).  Aprendan a participar en la vida de la Iglesia (056) y de la Congregación (89); a compaginar estudios y vida espiritual (88; 058); pruébese su capacidad para la vida de la Congregación (0147) y la vida social (051:a).  En el seminario menor lleven una vida similar a la de sus coetáneos (053).

La caridad es la que da unidad a la vida de los congregados (54; 53); viven preocupados por llevar el misterio de Cristo con sencillez de vida y de palabra a todos (20), y por proporcionar al pueblo de Dios en su vida cotidiana medios de salvación (023).  El testimonio de su vida es medio de evangelización, pues prepara la proclamación de la Palabra (9; 10).  El mejor medio de promover la unión de los cristianos es llevar una vida pura y evangélica (013).

Vida apostólica (ver Apostolado)

Vida comunitaria (ver Comunidad)

Visita, visitar

Los congregados han de apreciar de corazón la visita y culto personal de la eucaristía (028:a).

El superior general visitará por sí o por otro las (v)provincias (114:c); el superior (v)provincial visite las comunidades y haga la visita canónica al menos cada trienio a toda la (v)provincia (0155).  El superior provincial visitará la viceprovincia periódicamente (ib.).

Vocación / es, llamados

La Congregación ha sido llamada a cumplir fielmente su vida misionera a través de los tiempos (13), que se caracteriza por la preferencia por las urgencias misioneras y la opción por los pobres (5).  Los congregados han sido llamados a continuar la presencia de Cristo y su misión redentora (23).  Escogidos para esta obra, están dispuestos a entregarse de por vida a su vocación (49), que todos deben compartir según el propio cometido y tareas (89; 39), abriendo libre y generosamente su corazón a los demás, como lo pide su vocación apostólica (9; 41:1).

La comunidad estimula y enriquece la vocación (37).  Las sesiones de estudio comunitarias ayudan a reafirmarse en la vocación (037).  El superior (v)provincial urja a sus hermanos a que vivan dignamente la vocación a que han sido llamados (126; cf. 0212).  Los formadores pongan empeño en discernir las vocaciones (83).  El noviciado se ordena a que los candidatos examinen con más profundidad si se sienten llamados por Dios a seguir a Cristo (86:2).

Dios ha bendecido el Instituto con vocaciones (SL).  Todos los cohermanos por amor a la propia vocación aplíquense al fomento de las vocaciones para la Congregación (79; 014; 0116), como lo hizo el beato Gaspar Stanggassinger (05).  El medio más eficaz para promover vocaciones es la oración insistente y el ejemplo de la propia vida (80).  Cada (v)provincia provéase de las instituciones necesarias para buscar y cultivar vocaciones (050; 053), intentando formas nuevas de suscitar vocaciones, entre ellas las llamadas vocaciones tardías (052).  El proceso de formación comprende la selección de vocación (77).

Dignidad de la vocación humana y cristiana (7; 12; 19; 014; 054).

Voto (de los consultores)

El voto de los consultores puede ser consultivo, deliberativo o colegial (101; 0162).  En el DS. se enumeran los casos en los que a los consultores les compete voto deliberativo, consultivo o colegial (0125).  Ver Consejo.  En los Consejos el voto es público, a menos que un consultor lo pida secreto, o lo imponga el derecho (0110:b).

Votos religiosos

La Congregación profesa los votos religiosos según la disposición de san Alfonso (PrH), es decir, la vida cristiana sellada con los consejos evangélicos (fórmulas de profesión).  Los congregados se incorporan a la Congregación mediante los votos de castidad, pobreza y obediencia (85; 56).  A la profesión perpetua añadirán el voto y juramento de perseverancia (76).  Los votos son respuesta de amor (56) e incluyen y estimulan la dimensión apostólica (54).  Los votos temporales se hacen al menos por un año (072) y no por más de seis, sino excepcionalmente (86:e; 072; 074).  El superior (v)provincial determina el tiempo de votos temporales antes de la profesión perpetua (074).  De los votos emitidos en la Congregación sólo puede dispensar el Supremo Pontífice o el superior general (145), y por delegación de éste el (v)provincial dispensa de votos temporales (DS: M11).  En caso de dimisión cesan los votos (146). c.  Ver Profesión.

Voz (activa y pasiva)

Los ausentes de la comunidad carecen de voz activa y pasiva, a no ser que su ausencia se deba a razones de estudio, enfermedad o de apostolado (0211).