Secretariado General de Pastoral
Juvenil Vocacional Redentorista



Encuentro preparatorio
para Limerick 2007

(PJVR del 8-13 de agosto de 2007)

Limerick, Irlanda - 25-28 de junio de 2006

¿Si os dijéramos que en Irlanda no llueve, cuántos estaríais dispuestos a creerlo?

Ahora bien, si del 25 al 28 de junio de 2006 no llovió en Irlanda ¿por qué preguntar? La respuesta es sencilla: todos, o casi todos los responsables de Europa, jóvenes y sacerdotes, se reunieron durante dichas fechas en la ciudad de Limerick, en el Campus universitario que acogerá el VIII Encuentro de jóvenes de Pastoral Juvenil y Vocacional Redentorista (PJVR).

Han sido días cargados de trabajo, de oración pero, sobre todo, de franca relación fraterna. El trabajo se centró fundamentalmente en dos cuestiones principales: el tema del encuentro y todo aquello relacionado con él que puede hacer que el Encuentro Europeo de PJVR sea más fructífero.

En los meses anteriores al encuentro preparatorio se les invitó a los responsables provinciales y regionales de PJVR de Europa a que hicieran propuestas sobre un posible tema para el encuentro europeo. Llegaron diversas propuestas, la comisión preparatoria, sin embargo, seleccionó después una sola: "Loco de Amor". Esta expresión se encuentra frecuentemente en los escritos de S. Alfonso. Él la usa para indicar cuán grande es esta locura de Cristo bien en los misterios de la Encarnación, Pasión y Resurrección, bien refiriéndose al hombre que no acoge este amor entregado.

Algunos cohermanos, en colaboración con otros jóvenes, han emprendido la tarea de desarrollar el tema ayudándose de un pequeño libro para el antes y para el después, así como a través de presentaciones en power-point, debates en grupo, talleres y posibles folletos para durante el encuentro.

Se pasó después a la fase organizativa del encuentro debatiendo particularmente algunos temas como los de la posibilidad de tener momentos de oración individual según los diversos grupos lingüísticos; talleres relacionados con los debates por grupos de la mañana; momentos de ocio y diversión, momentos dedicados a la creatividad y a los intercambios culturales, y dulcis in fundo de la comida.

Tuvimos la posibilidad, además, de visitar el campus universitario, que es muy bonito además de enorme (hay que verlo para creerlo). Los alojamientos para los participantes son confortables: cada joven tendrá su habitación individual y habrá un baño para cada tres individuos. Las estructuras deportivas son de vanguardia.

Lo más bonito, sin embargo, fue el clima de tranquilidad, de oración y de fraternidad que pudimos respirar entre nosotros. Bien... una última nota antes de cerrar esta breve crónica: apenas echamos a andar con el coche para dirigirnos al aeropuerto de regreso a casa, el sol se ocultó y unos negros nubarrones aparecieron en el horizonte haciendo que enseguida comenzara a lloviznar.