El
Secretario Ejecutivo
Historia
Ya en su primera reunión el Secretariado advirtió que,
si pensamos seriamente en la formación de formadores,
es necesario encontrar un cohermano que se dedique
de tiempo completo a esta tarea.
Las razones son muy claras:
a) El Secretariado, por su naturaleza
definida en nuestras Constituciones y en la
declaración de la
misión del Secretariado constituye un cuerpo
que sirve al Gobierno General con su estudio,
reflexiones y sugerencias. Por sí mismo no tiene
poder, ni decisorio ni ejecutivo.
b) Todos los miembros del Secretariado,
aún cuando es invaluable la dedicación a su
misión, tienen otras actividades importantes
(Consultores Generales, Provincial, Regional,
Superiores locales, profesor, etc.), que excluyen
la posibilidad de comprometerse en manera alguna
con el trabajo permanente de los programas del
Secretariado.
Tan pronto el Gobierno General nos dio “luz verde”,
desarrollamos el perfil del trabajo para el
Secretario Ejecutivo y definimos un candidato.
En la “consulta” extraordinaria del Consejo General en junio de 2006, el
Superior General nombró al P. Luis
Alberto Roballo, de la Provincia de Bogotá, para esta tarea. El P.
Luis Alberto llega a Roma en febrero de 2007 para echar a
caminar este trabajo de tiempo completo.
Descripción
del trabajo del Secretario Ejecutivo
1.
Formación
de formadores
a.
Organización
y coordinación del programa
b.
Coordinación
del grupo, presencia en las sesiones del curso
c.
Curso
“online” (virtual) para formadores
2.
Búsqueda
y organización de recursos
a.
Bibliografía,
personal
b.
Facilitar
contactos e información
c.
Estadísticas
de la formación
3.
Responsable
de las páginas web
(su ministro de información, no de su construcción)
4.
Persona
de contacto con el Gobierno General para asuntos
referentes a la formación
5.
Manual
para formadores
a.
Iniciar
el proceso
b.
Concretar
el material y los recursos
c.
Compilar
y publicar el manual
6.
El
Secretario Ejecutivo es responsable ante el
Presidente del Secretariado.