Secretariado General
para la Formación

 

Promoción y acompañamiento
de las vocaciones

Introducción

Toda (V)Provincia redentorista debe tener un proyecto para la promoción de las vocaciones y el acompañamiento de los posibles candidatos. Existen muchos documentos sobre la obra de las vocaciones en nuestra congregación y muchas formas de trabajo vocacional en las diferentes Unidades.

El Secretariado General de Formación ha tratado de confeccionar una lista de las experiencias de las Unidades de todo el mundo en esta materia. Hay muchas y excelentes iniciativas, nuevas ideas y nuevos métodos de trabajo con los candidatos en diversas Unidades. Pero también hay otras Unidades que están esperando ayuda y sugerencias sobre estas actividades.

El propósito principal de este documento es compartir nuestras experiencias en el trabajo vocacional. Somos conscientes de que los Redentoristas enfrentan diferentes desafíos y situaciones en diversas partes del mundo. Compartimos aquí nuestras experiencias de éxito y de fracaso a fin de ayudar a los demás en su futuro trabajo.

Éste no es ni un documento oficial del Gobierno General, ni tampoco una declaración de política oficial. Estamos seguros de que tales documentos deben ser – y esperamos que lo sean – elaborados en diálogo con el Secretariado General de Pastoral Juvenil y Vocacional Redentorista (PJVR). De momento, compartimos con ustedes la información y las experiencias tenidas en el trabajo vocacional en diversas Unidades de nuestra Congregación. Muchas sugerencias interesantes para el trabajo vocacional pueden encontrarse también en la Ratio Formationis Generalis, y en el Directorio de Pastoral juvenil y vocacional redentorista (Secretariado General de Pastoral Juvenil y Vocacional Redentorista [PJVR] Roma, febrero de 2000) que brindan también sugerencias e información sobre el trabajo vocacional y la pastoral juvenil. Este documento representa una ayuda útil y práctica, más especialmente para los Redentoristas y laicos que se ocupan directamente del trabajo vocacional.

El Secretariado General de Formación ha enviado más de cien e-mail a nuestras Unidades pidiendo que compartan con las demás sus experiencias vocacionales. Expresamos nuestro agradecimiento a todos los que han participado en este documento con sus respuestas.

Dimensiones del trabajo vocacional

1.      Estructuras para la Promoción y acompañamiento de las vocaciones

Existen en la Congregación muchas y variadas estructuras para la promoción y el acompañamiento de las vocaciones. Aunque las estructuras pueden variar, diversos elementos son comunes y universales. Los detalles a través de los que dichos elementos son implementados deben determinarse por cada (V)Provincia. El hecho de que una Unidad esté o no comprometida activamente con la PJVR afecta a los modos como dichos elementos se implementan.

Coordinador de la pastoral vocacional

La Ratio Formationis C.Ss.R. prescribe que, un cohermano, al menos, sea nombrado coordinador de la pastoral vocacional en cada Unidad. En muchas Unidades, este cohermano es ayudado por un "Equipo Vocacional". En otras, trabaja con la PJVR. El elemento esencial es el nombramiento de, al menos, un cohermano que tome la responsabilidad directa de la pastoral vocacional. El ideal es que éste sea el trabajo principal de dicho cohermano.

En las diversas Unidades se usan nombres diferentes para este puesto: Director/es de vocaciones, Coordinador/es de la pastoral vocacional, Promotor/es vocacionales, Agente/s de pastoral vocacional, etc. En diversas Unidades existe un promotor vocacional en cada comunidad local. En otras, existe una comisión o equipo vocacional en el que sólo el coordinador trabaja a tiempo pleno y los demás ayudan ocasionalmente.

Secretariado de Pastoral Vocacional

La experiencia de la Congregación confirma la importancia de crear un Secretariado de Pastoral Vocacional, que es el instrumento esencial para la efectiva realización del ministerio vocacional. Es especialmente útil tener una dirección estable, un número de teléfono y e-mail para facilitar los contactos iniciales con las personas interesadas.

Referencia y apoyo por parte de la (V)Provincia

El coordinador de la pastoral vocacional es nombrado por el Superior (v)provincial y cuenta con el apoyo del Consejo (v)provincial al cual debe rendir cuentas. En diversas (V)Provincias, esto se da a través del Secretariado de Formación; en otras, hay una comisión de PJVR que ejerce esta función; en otras, en fin, existe una Comisión Especial para las vocaciones. Lo importante es que el coordinador de la pastoral vocacional sea ayudado y se sienta apoyado por los demás cohermanos y por las estructuras de la (V)Provincia en el efectivo cumplimiento de sus obligaciones.

2.      Promoción vocacional

Es esencial para la Vida Apostólica de la Congregación que cada uno de sus miembros asuma la responsabilidad de incentivar las vocaciones. Creemos que Dios continúa llamando a personas a dar su vida por la abundante redención como lo hacen los Redentoristas - y la promoción vocacional anuncia esta llamada de una manera pública y clara. La Iglesia llama a todos los cristianos, y especialmente a los sacerdotes y religiosos, a colaborar en el despertar y en la promoción de una "cultura de las vocaciones" en el mundo contemporáneo.

Promoción vocacional con los cohermanos de la (V)Provincia

A fin de que todos los cohermanos asuman la responsabilidad de incentivar las vocaciones, el coordinador de la pastoral vocacional debe trabajar con los miembros de su (V)Provincia a fin de ayudarlos a que descubran los medios más eficaces para hacerlo. La promoción vocacional debe incluir a todos los cohermanos de forma práctica.

1.      Publicación de un boletín o folleto para las comunidades redentoristas y para todos los cohermanos con informaciones importantes sobre el trabajo vocacional en curso en la Unidad, en particular sobre los retiros vocacionales, encuentros, reuniones, etc.

2.      Preparación y distribución de material catequético y de homilías para el trabajo vocacional en nuestras parroquias, misiones y comunidades.

3.      Propuestas especiales como oraciones por las vocaciones, celebraciones de la Palabra y días de reuniones de grupos de oración por las nuevas vocaciones, ayudas para las misas especiales por las vocaciones que pueden celebrarse, por ejemplo, todos los meses. En diversas Unidades, dicho día de oración, o de misas especiales, se tiene el primer jueves de cada mes.

4.      Las visitas a las comunidades y parroquias redentoristas para predicar y promover las vocaciones y hacer contactos locales. Celebraciones y predicaciones especiales, encuentros de juventud (Día de la vida consagrada, Días de fiestas redentoristas, Semana nacional de las vocaciones, Domingo del Buen Pastor, Domingo de las vocaciones). Los miembros del equipo vocacional, los formadores, profesores y seminaristas se encargan de tales Domingos vocacionales en diversas Unidades predicando homilías especiales sobre la vocación, la vida redentorista y nuestra formación. Nuestros seminaristas comparten sus experiencias con otros jóvenes (reuniones especiales con acólitos y otros grupos de jóvenes de la parroquia).

5.      Los miembros del equipo vocacional pueden participar en las reuniones de los misioneros redentoristas (si se tienen tales tipos de reuniones). Pueden alentar a nuestros misioneros a predicar sobre la vocación y la vida redentorista, y ellos mismos pueden distribuir hojas con específica información, folletos dedicados a los jóvenes, durante las misiones, retiros, etc.

6.      Los miembros del equipo vocacional pueden asumir algún trabajo catequético en nuestras parroquias para poder así entrar en contacto con los jóvenes.

7.      Oración regular por las vocaciones (oraciones diarias, misas, adoración al Santísimo). En las parroquias y en los seminarios pueden crearse grupos de oración para ayudar a la pastoral vocacional. En diversas Unidades se ha señalado para todas las comunidades redentoristas un día especial de oración por las vocaciones.

8.      Diversas Unidades tienen una casa especial de acogida como lugar para el discernimiento vocacional de los candidatos: una comunidad especial en las que los jóvenes pueden vivir con los Redentoristas.

Promoción de la vocación a la vida apostólica redentorista

La promoción vocacional requiere un anuncio claro y público de que nosotros creemos que Dios continúa llamando a determinadas personas a nuestra vida apostólica. Hay muchos modos concretos de promover nuestra vocación.

1.   Publicación de boletines, cartas, cuadernos, folletos, revistas y libros redentoristas (artículos sobre los Redentoristas, sobre la espiritualidad redentorista con información histórica especial sobre San Alfonso y su obra, sobre la espiritualidad de nuestros Santos y Beatos, artículos y ensayos de diversos Redentoristas sobre temas de misión y de espiritualidad). Este material puede enviarse a gentes interesadas en temas vocacionales. Aunque los cuadernos y folletos informativos son a veces útiles, pueden volverse rápidamente anticuados, mientras que la información necesita actualizarse constantemente, lo que puede resultar costoso.

2.   Preparación y distribución de obsequios promocionales: cruces redentoristas, señaladores de libros, estampas con oraciones vocacionales, calendarios, llaveros y bolígrafos que inviten a la gente a ver nuestro sitio en Internet con toda la información sobre la vocación, historia, espiritualidad, apostolado y misión redentoristas.

a.      Donde sea posible, usar nuestros medios de comunicación social redentoristas en nuestra pastoral vocacional. El equipo vocacional preparará programas y anuncios especiales.

b.      Donde no se tenga acceso a nuestros medios de comunicación social, podemos hacer anuncios en periódicos católicos, en periódicos universitarios y en colegios.

c.      El equipo vocacional puede tener una página en Internet sobre el trabajo vocacional en la que los jóvenes puedan encontrar información sobre diversas vocaciones, calendario de actividades, contactos, etc. Generalmente, esta página está vinculada a alguna (V)Provincia. Diversas experiencias muestran que la mayoría de la gente, en particular los jóvenes, usan Internet como una primera forma de contacto. Es importante, por consiguiente, que el sitio sea atractivo, actualizado e interactivo. En muchos países, las Congregaciones religiosas tienen una página vocacional en común con información sobre diversos carismas y espiritualidades.

d.      En todas las iglesias redentoristas puede haber murales y anuncios vocacionales (con toda la información necesaria: direcciones, etc.). Diversas parroquias poseen una caseta o quiosco vocacional para dar a conocer nuestra forma de vivir a lo largo del año, mientras que se organizan, al mismo tiempo, actos locales de discernimiento.

e.      Donde sea posible, agénciense con invitaciones para hablar en colegios durante los retiros de Pascua, Semana Nacional de las vocaciones, etc.

f.        Es importante participar en los programas universitarios y mantener buenas relaciones y vínculos con los capellanes universitarios.

g.      Mantener actualizadas las listas de potenciales contactos recibidos a través de encuestas y correspondencia vocacional. (En diversas Unidades, el responsable de las vocaciones se cambia frecuentemente y es útil mantener actualizada una base de datos especial con las informaciones necesarias sobre los potenciales candidatos).

h.      Los responsables de las vocaciones pueden organizar actos y ofrecer oportunidades para un discernimiento continuo y para programas de indagación.

i.         Nuestra presencia redentorista en novenas y misiones es el mejor testimonio para los candidatos (naturalmente, no es el único trabajo del equipo vocacional).

j.         La dirección espiritual y el ministerio del sacramento de la reconciliación con nuestros candidatos es parte esencial de su cometido.

k.       Es esencial también la colaboración con numerosos y diferentes grupos católicos jóvenes.

Colaboración con la Iglesia local y con otras comunidades religiosas en orden a la promoción vocacional

La Iglesia nos invita a todos a colaborar conjuntamente para promover una "cultura de las vocaciones" en este mundo contemporáneo cada vez más y más secularizado. El Redentorista coordinador de la pastoral vocacional no entra en competencia con dichos esfuerzos, pero se beneficiará de la colaboración con otros sacerdotes y religiosos en esta pastoral.

1.      Colaborar con el Secretariado (v)provincial de juventud, especialmente en orden a la organización y realización del trabajo pastoral con los jóvenes en la Unidad. El equipo vocacional puede tener una función especial en la organización de determinados actos como encuentros de oraciones y de cultura, así como de competiciones deportivas.

2.      Promoción de nuestro trabajo mediante iniciativas promovidas por la Conferencia Episcopal Nacional, tales como sitios en Internet, congresos vocacionales y Jornadas de juventud.

3.      Mantener la participación en los equipos intercongregacionales de la zona sobre vocacionales.

4.      Participación en reuniones y conferencias promovidas por la Iglesia del país y por su comisión nacional de vocaciones.

3.      Acompañamiento vocacional

Contacto inicial con los posibles candidatos

Los posibles candidatos a la vida apostólica redentorista se pondrán en contacto con nosotros de diversos modos. Todas las Unidades deben desarrollar un sistema concreto de contacto.

1.      Muchos de nuestros contactos llegan a través de visitas a Internet, contactos incluso de todas partes del mundo. A éstos se les puede dirigir a los Redentoristas que se encuentren en sus propios países.

2.      Diversos contactos con los jóvenes se hacen también a través de nuestros trabajos y apostolado.

3.      Es muy fructuosa la presencia y la conexión con las Conferencias de apostolado universitario para estudiantes.

4.      Visita a las parroquias – retiros de anuncio y Noches de discernimiento vocacional así como actividades con jóvenes y grupos escolares.

5.      Hay muchas y buenas oportunidades para iniciar el contacto con los jóvenes interesados en la vida religiosa durante las clases de catequesis.

6.      Nuestras iglesias y santuarios brindan muchas oportunidades para encontrar a los jóvenes. Se trata de puestos privilegiados para el trabajo vocacional.

Discernimiento con los candidatos en serio

1.      La experiencia enseña que un contacto amable y constante funciona mejor. Podemos tratar de encontrar a los candidatos en su vida ordinaria y corriente; invitarles a participar en actividades redentoristas, a visitar nuestras comunidades, y a leer algo sobre nuestra vida y carisma. Pero primero, es mejor visitar a los candidatos, uno a uno, y de una forma que revista un cierto carácter social (conversación, tomar un aperitivo, un café).

2.      El candidato debe tener un director espiritual. Muchas veces es mejor que el director sea un Redentorista, pero esto no es necesario.

3.      Alentar la participación en actividades de pastoral sobre la juventud y observar al candidato.

4.      Mediante reuniones y conversaciones podemos ayudar al candidato a discernir la dirección hacia la que Dios lo llama.

5.      Podemos pedir a otros cohermanos (no solo a los del equipo vocacional) que sean una referencia de contacto y de conocimiento.

6.      Diferentes tipos de retiro:

a)   Retiros espirituales (4 a 5 días) durante el invierno y en las vacaciones de verano para niños y jóvenes en proceso de discernimiento vocacional.

b)   Propuesta de una experiencia redentorista voluntaria durante el verano (SERVE en inglés) – que es un programa de dos a seis semanas para jóvenes adultos, centrado en la enseñanza de la espiritualidad redentorista y en el servicio a los pobres y abandonados.

c)   Retiro de fin de año: con énfasis en la Pascua y en la espiritualidad redentorista.

7.      Los Redentoristas pueden invitar a los candidatos a que pasen un tiempo en la comunidad más cercana a su ciudad de residencia (especialmente donde las distancias largas suponen un problema para viajar a las casas de formación de la Unidad).

8.      Días de acampada vocacional – dos o tres días de reunión en forma de campamento: dejar las propias casas y acampar en medio de la naturaleza, preparar las comidas, rezar, cantar, organizar celebraciones, etc. Entre los temas a tratar está el trabajo vocacional y el asesoramiento personal. Programa exclusivo para niños.

9.      Días de retiro sobre la vocación en distintos centros redentoristas durante el año académico.

10.  Para nuestros candidatos – reuniones con nuestros seminaristas o comunidades (de acuerdo con la así llamada: "política de puertas abiertas", "fines de semana y Noches de ven y ve"). Todo esto puede servir de introducción a la vida, a la espiritualidad y a la misión redentorista juntamente con el programa de formación.

11.  Correspondencia regular con los que están pensando en la vida religiosa (cartas, e-mail, llamadas telefónicas, etc.).

12.  Visitas regulares y frecuentes a las casas de nuestros candidatos. Conocer el ambiente social y religioso del candidato ayuda al discernimiento.

13.  Alentar la participación en actos de la parroquia o de la comunidad redentorista, o de la pastoral redentorista para jóvenes y jóvenes adultos.

14.  Ofrecer a los candidatos la oportunidad de pasar una semana, un mes o un año en una comunidad.

15.  Aconsejar la lectura de libros recomendados.

16.  Pedir a los candidatos que escriban sobre su sentido de lo que es la vocación, que escriban sobre lo que leen, etc.

17.  Posiblemente, permitirles asistir a clases de filosofía y teología.

18.  Pasar un día con las Hermanas contemplativas, especialmente Redentoristas.

19.  Jornadas de la Juventud Redentorista o "Reuniones de verano" durante las vacaciones. Podemos invitar a los jóvenes de nuestras parroquias a la oración, a la meditación, a los deportes y los tiempos de ocio juntos.

20.  Incentivar y participar en movimientos en los que los jóvenes aspirantes reciben asesoramiento y donde pueden realizar un programa de actividades para discernir su vocación. Estos movimientos suelen reunirse durante todo el año o durante diversas horas cada semana.

Proceso de preparación para la admisión a la formación

a.      Evaluar la aptitud de los candidatos a trabajar con los laicos y respetarlos, dándoles un trabajo a realizar bajo la responsabilidad de un laico.

b.      Programa de indagación y vivencia. Dar oportunidad a contactos y a aspirantes a pasar de 1 a 8 meses en una comunidad redentorista mientras continúan trabajando, asistiendo a clase, etc. Esta es una experiencia de discernimiento supervisado en la que participan en nuestra vida "desde dentro", y tienen la oportunidad de intensificar y evaluar su comprensión de lo que es la vida redentorista y de cómo ellos mismos pueden participar en ella en un futuro.

c.      Cuando se acerca el proceso de admisión, el aspirante pasa por una evaluación más estrecha de todo su estilo de vida, que servirá como parte del proceso de recomendación para la Comisión de aceptación a la formación. Dicha evaluación es facilitada por el coordinador de la pastoral vocacional.

4.   Inculturación y contexto de local

Conocimiento de la situación local

Muchas de las oportunidades, estrategias, etc., enumeradas más arriba, han sido útiles en diversas Unidades. Tenemos diferentes experiencias en diversas Unidades de nuestra Congregación. Sin embargo, deben subrayarse algunos puntos.

Debemos recordar que "el mejor y más eficaz medio de promover las vocaciones es la oración constante, el ejemplo de la propia vida y el celo apostólico" (cc. 79-80).

1.      El contacto personal con los candidatos sigue siendo el mejor medio de comunicación.

2.      Hecho el contacto inicial, podemos invitarlos a los acontecimientos locales, para que tengan visitas y diálogos prolongados.

3.      Las oportunidades que parecen ser más fructuosas en el proceso de discernimiento son aquellas en las que también los jóvenes entran en contacto con los Redentoristas – para aprender, oír, compartir y entender su llamada personal a través de la experiencia de otros cohermanos. Esto mismo se da también cuando logramos reunir candidatos de diversos lugares del país o de la Unidad para retiros, encuentros u otros programas a fin de que puedan aprender mutuamente unos de otros.

4.      Los retiros de fin de semana son también buenas oportunidades porque la mayoría de los retiros tienen lugar en la casa parroquial o en la residencia de la comunidad, permitiéndoles un contacto más amplio y local con los Redentoristas, no quedando limitados al contacto exclusivo con el coordinador de la pastoral vocacional.

Grupos de interés y promoción efectiva

En algunas Unidades, el equipo vocacional sabe bien de qué grupos de jóvenes proviene el mayor número de candidatos; por ejemplo, del de acólitos, de misiones, parroquias, PJVR, de nuevos inmigrantes, especialmente al primer mundo. Estos conocimientos son necesarios para un trabajo más eficaz.

5.   Conclusión

Debemos recordar que tales ejemplos son sólo sugerencias e intercambio de nuestras experiencias en el trabajo vocacional. Tenemos desafíos y situaciones diferentes en las distintas partes del mundo.

Los nuevos promotores vocacionales y sus equipos deben tomar conciencia de que:

1.   Los principios generales son aplicables a toda Unidad.

-    Necesitamos estructuras y personas para la pastoral vocacional.

-    La promoción vocacional debe ser una prioridad en toda Unidad.

-    El acompañamiento vocacional es esencial.

-    La pastoral vocacional debe adaptarse a la situación local.