EVALUACIÓN
PSICOLÓGICA
DE
LOS CANDIDATOS
A LA VIDA RELIGIOSA
Es cada vez más frecuente que en las diversas unidades de la cssr colaboren los psicólogos y se apliquen
tests psicológicos para el discernimiento
de candidatos. Como la mayor parte de los
formadores no son psicólogos profesionales,
la aplicación de pruebas e informes psicológicos
puede resultarles un complicado trabajo. De
ahí que, conviene ofrecer algunas orientaciones
para el uso del test psicológico en el programa
de formación.
En este documento se propone dar respuesta a las preguntas más frecuentes
sobre el test psicológico. Los términos prueba
y test se utilizan indistintamente.
El documento
tiene dos partes: la primera presenta algunas
preguntas y respuestas acerca de la prueba;
resultan útiles para los secretariados de
formación, los equipos de formación y los
formadores en especial. La segunda parte ofrece
una serie de inquietudes que los formadores
pueden compartir con el psicólogo.
Primera Parte
Preguntas y respuestas que se hacen
los secretariados de formación,
los equipos de formación y los formadores
I. ¿Qué es una evaluación psicológica?
El nombre formal para los tests psicológicos es evaluación psicológica. La razón es que evaluación es un término más
amplio y se refiere al hecho de que los resultados
de los tests necesitan siempre ser interpretados.
La evaluación indica que los tests no son
el único criterio para el perfil psicológico
de un candidato.
Los tests
psicológicos se dividen en varias categorías:
Ø
Tests de conocimiento
y de capacidad: miden cuánto sabe la persona sobre cierto tema (el
conocimiento alcanzado), por ejemplo, en matemáticas
o en lenguaje. También se llaman pruebas
de aptitud y buscan medir qué capacidad
se tiene para manejar el material en un área
particular como, por ejemplo, las relaciones
mecánicas.
Ø
Los tests
de inteligencia: miden la inteligencia o la habilidad básica de la persona para entender
el mundo que lo rodea, asimilar su funcionamiento
[¿del mundo?], y aplicar este conocimiento
[¿la inteligencia?] para mejorar la calidad
de su vida.
Ø
Los tests
ocupacionales o vocacionales: armonizan sus [¿de quiénes?] intereses con los de personas
[¿de diversas?] en determinadas carreras [¿profesiones?].
Ø
Los tests
de personalidad: miden su [¿de quién?] estilo básico de personalidad. Dos tests de personalidad
de los más conocidos son: el MMPI que se concreta
[¿?] en varios centenares de preguntas para
responder "sí o no" y el Rorschach
– el test de las manchas de tinta –, que consiste
en [¿?] varias fichas con manchas de tinta
a las que se da una descripción de las imágenes
que usted ve al mirar las manchas.
Ø
Los tests
clínicos específicos: miden aspectos clínicos específicos, como el nivel
actual de ansiedad o de depresión.
Ø
En las entrevistas
clínicas profundas: se busca descubrir en mayor grado
las experiencias y la historia de un individuo.
Para los candidatos a la vida religiosa, solamente se utilizan los tests de la personalidad, de inteligencia, los ocupacionales y
las entrevistas clínicas serias. Ocasionalmente,
debido a preocupaciones específicas de los
formadores, se solicitan los tests de conocimiento
y de aptitud, por ejemplo para los candidatos
a hermano. Otras veces, debido a problemas
de aprendizaje o de lectura, pude hacerse
una prueba específica.
Es importante tener en cuenta que los tests psicológicos son, con frecuencia,
culturalmente
sesgados. Esto es especialmente cierto
en los tests de personalidad y de inteligencia.
Al usar los tests para los candidatos es importante
tener presente la necesidad de pruebas ajustadas
a la propia cultura. La prueba psicológica
debe aplicarse en la primera lengua del candidato.
Si esto no es posible, hay que utilizar pruebas
que estén más cercanas a la cultura propia
o tengan en cuenta influjos interculturales;
las pruebas se deben preferir siempre a los
tests que colocan al candidato en desventaja
debido a habilidades de lenguaje o a diferencia
cultural.
Algunos formadores
piensan equivocadamente que el inventario
de Myers Briggs o el Eneagrama son pruebas
psicológicas. Estos instrumentos pueden ser
provechosos para el conocimiento de sí mismo,
pero no son convenientes en una evaluación
psicológica. La de Myers Briggs es conocida
como prueba "ipsativa". Se basa
en la percepción del uno mismo y no en normas
externas ni en la investigación hecha a grupos
de personas, sino más bien en la teoría de
Jung. El Eneagrama resulta de una base filosófica
y no es un instrumento científico, lo cual
no significa que no tengan valor en otros
contextos. Sin embargo, dentro de una evaluación
psicológica no tienen el rigor de la investigación
científica.
II. ¿Cuál es el propósito de una evaluación psicológica?
El propósito principal de la evaluación psicológica es indicar el nivel
del ajuste, la madurez y la motivación de
un candidato. Se esfuerza por responder a
la pregunta: ¿es el candidato suficientemente
inteligente, maduro, apto y motivado para
abrazar la vida religiosa? Aceptando el principio
de que "la gracia construye sobre la
naturaleza", la evaluación psicológica
puede medir la conveniencia de esta "naturaleza
particular" para el crecimiento en "gracia"
(paráfrasis de un comentario del Dr. J. Gill,
sj).
La evaluación psicológica puede presentar también a los formadores las fortalezas
sin desarrollar y las debilidades de la personalidad
de un candidato. Esto es muy útil para establecer
un plan del crecimiento durante el período
inicial de la formación.
Algunos exigen demasiado de la evaluación psicológica, mientras otros la
ven sólo como un requisito. El valor de las
evaluaciones se coloca entre los dos extremos.
Hay varios factores que se deben tener en
cuenta al aceptar un candidato a una comunidad
religiosa. Uno de ellos es el resultado de
la evaluación psicológica. Si una evaluación
se hace correctamente, proporciona información
que no se puede adquirir de otra manera. Las
observaciones personales pueden ser clarificadas
y las motivaciones evaluadas.
Una evaluación
puede explicar niveles de desarrollo, madurez,
ajuste, influencias de la familia en su desarrollo
personal o social, integración sexual, sentido
de la identidad personal, así como cierta
idea de la auto-imagen del individuo. Una
evaluación nunca puede estar aislada y se
debe verificar con informes de personas que
conocen al aspirante, los documentos personales,
las entrevistas personales, la vida espiritual,
sus prácticas religiosas y la manera como
entiende la vocación.
III. ¿En qué etapa de la formación usted solicita
una evaluación psicológica?
Algunas unidades
de la Congregación consideran ventajoso tener
más de una evaluación durante la formación
inicial. Hay secretariados de formación y
formadores que ven la ventaja de una evaluación
menos rigurosa antes de la aceptación al postulantado.
Esta sería una entrevista para determinar
la motivación y la salud psicológica básica.
Luego habría una evaluación más completa antes
del ingresar al noviciado o antes de la primera
profesión. Algunas unidades consideran útil
tener otra evaluación durante el teologado
para constatar patrones de crecimiento y las
áreas de desarrollo adicional. Es importante
tener presente que la evaluación psicológica
hecha a los 19 ó 20 años puede no ser indicación
exacta de la estructura de la personalidad,
mientras que sí lo es cuando el individuo
tiene 24 ó 25. Las personas cambian drásticamente
entre la juventud y la adultez, y la formación
influye en los cambios. La segunda evaluación
puede ayudar a comprobar estos cambios, a
recomendar las nuevas metas para el crecimiento
personal y a iluminar las fortalezas, las
cualidades y cualquier área problemática.
IV. ¿Qué debe incluir una evaluación psicológica
completa?
Una evaluación
psicológica completa debe incluir los siguientes
aspectos:
Ø
Análisis de
la familia de origen (su salud y sus esquemas
de relaciones), especialmente la relación
del individuo con su familia y sus padres;
Ø
Historia y
análisis cuidadosos de la sexualidad, de su
capacidad para las relaciones interpersonales
sanas;
Ø
Examen de
las experiencias religiosas, de la práctica
y del desarrollo vocacional religioso;
Ø
Esfuerzo por
comprender la motivación del individuo;
Ø
Investigación
de la estabilidad emocional, de las capacidades
intelectuales y de la madurez personal;
Ø
Indicación
concreta de las fortalezas y las cualidades
de la persona;
Ø
Resumen de
las áreas que requieren crecimiento y de las
áreas problemáticas.
V. ¿Cómo se ve una evaluación psicológica típica?
Una evaluación psicológica típica tiene los siguientes tres elementos:
1.
Entrevistas sobre:
o
La familia de origen
§
¿Cómo
es la salud de la familia?
§
¿Cómo se relacionaron los padres, en su momento, con sus padres?
§
¿Cómo llegaron a conocerse los padres?
§
¿El candidato nació fuera de matrimonio? ¿Hubo problemas en la familia -
alcoholismo, divorcio, separaciones, muertes
de hermanos, muerte de padres, enfermedad
mental?
§
¿Estilo de comunicación de los padres y la disciplina en el hogar? [falta
verbo]
§
¿Qué prácticas religiosas se tuvieron en el hogar?
§
¿Cómo se relaciona/o se relacionó el candidato con su madre? ¿con su padre?
§
¿Qué papel desempeñó el candidato en su familia?
§
¿Separado de su familia, el individuo ha asumido responsabilidades en su
vida?
o
El desarrollo psicosexual
§
Describir
la historia sexual completa.
§
¿Hay
elementos en su historia que estén fuera de
la norma: abuso, actitudes sexuales demasiado
activas o asexuales?¿Cómo se encontraron los
padres?
§
¿Conoce
su patrón de atracciones sexuales?
§
¿Cuál
es la calidad de relaciones con las amigas
y compañeros masculinos?¿Qué actitudes tiene
hacia las mujeres?
§
¿Qué
significa para ser célibe?
§
Experiencias
y prácticas religiosas
§
¿Cuál
es la historia de la práctica religiosa?:
vida de oración, vida sacramental, estabilidad
en sus prácticas de fe.
§
¿Alguna
experiencias mística? (atención a experiencias
religiosas inusuales o de misticismo inmaduro).
§
¿Cuál
es su sentido de la vocación?
§
¿Qué
piensa de la autoridad?
o
La motivación
§
¿Por
qué desea ser religioso?
§
¿Cómo
ve la vida religiosa? ¿Cuál es su visión de
la iglesia?
§
¿Por
qué desea justamente ahora la vida religiosa?
§
¿Ha
intentado entrar o ha vivido en otra comunidad
o en el seminario diocesano? ¿Por qué se retiró?
§
¿Desea
ayudar a la gente y tiene preocupación por
la justicia social?
§
¿Cuál
es su historia de trabajo? ¿Tiene deudas?
§
Si
la comunidad no lo aceptara, ¿cómo se sentiría?
¿Qué haría?
§
¿Ha
trabajado alguna vez en un equipo?
o
Historia de la salud
2.
Aplicación de tests psicológicos:
o
Por lo menos dos pruebas estandarizadas de personalidad
- con las normas basadas en la cultura de
la persona.
o
Evaluación de la capacidad intelectual (una prueba
ajustada a la cultura) y,
o
Si es posible, una prueba proyectiva (p. e.,
Rorschach).
3.
Entrevista de seguimiento:
o
Revisión del informe con el candidato.
o
Aceptación de la información.
o
Comunicación del informe al formador o equipos
de formación y reunión con el formador o equipos
de formación, si es necesario.
VI. ¿Qué cuestiones psicológicas desaconsejan la
aceptación o suscitan dudas?
Las siguientes
situaciones, en la mayoría de los casos, desaconsejan
la aceptación:
1. Afecciones clínicas: la epilepsia necesita generalmente
una evaluación psiquiátrica; se debe determinar
la severidad y la capacidad de manejo. Es
mejor no aceptar un candidato que ha tenido
anteriormente un episodio sicopático, estados
maníaco-depresivos, esquizofrenia o estados
pre-sicóticos. (los estados pre-sicóticos
pueden observarse en actividades excesivamente
piadosas y comportamientos retraídos o excéntricos).
2. Desórdenes de la personalidad: los desajustes
severos de personalidad deben ser causa de
no aceptación, especialmente los antisociales,
obsesivo-compulsivos, y la escrupulosidad.
Los desórdenes en la comida son problemáticos.
3. Alcoholismo; dependencia de la droga; adicción
al juego, a las compras o a la tarjeta de
crédito.
4. Problemas sexuales: comportamientos homosexuales
o heterosexuales activos, actuaciones sexuales
anormales, como el uso de pornografía en Internet,
y comportamientos de travestismo o de fetichismo.
Suscitan serias
dudas:
5. Otros fenómenos, como las relaciones interpersonales
marcadas por la hostilidad o la ansiedad;
comportamiento agresivo pasivo; falta de control
de los impulsos; problemas con la ira; hipersensibilidad
y personalidad suspicaz; problemas con estabilidad
en el trabajo; desempleo constante.
VII. ¿Qué preguntas se deben hacer de antemano a
un psicólogo?
Los formadores religiosos o los equipos de formación deben tener claridad
sobre lo que desean de un psicólogo. Hay preguntas
que el formador debe hacer al psicólogo antes
de emplear sus servicios para hacer la evaluación
de un candidato. La claridad sobre qué se
desea y qué es lo que el formador o el equipo
de formación espera en el informe es esencial
para una buena evaluación psicológica. El
formador es quien determina el alcance y la
profundidad de la evaluación y NO
el psicólogo.
Las siguientes
preguntas podrían ayudar al formador en el
momento de buscar a un psicólogo:
¿El psicólogo
tiene dificultad para evaluar candidatos a
la vida religiosa?
¿El/ella tiene
prejuicios sobre vida religiosa?
¿Cómo hace
la evaluación psicológica?
¿El psicólogo
incluye en la evaluación entrevistas serias
al igual que pruebas estandardizadas?
¿Presentará
un informe escrito al final del proceso?
¿Está dispuesto
el psicólogo a hacer una entrevista sobre
la familia de origen, un inventario psico-sexual,
un análisis de la motivación para la vida
religiosa y de la salud psicológica de las
experiencias religiosas? (Los detalles generalmente
no se incluyen en el informe, sino que ayudan
a que el psicólogo haga un juicio clínico).
¿Quiere el
psicólogo hacer una prueba de inteligencia
y de personalidad?
¿Puede el
psicólogo en su informe delinear la estabilidad
emocional, la madurez psicológica, la motivación,
la capacidad para las relaciones interpersonales,
y la relación con las figuras de la autoridad,
la flexibilidad y la adaptabilidad del candidato?
¿Está preparado
el psicólogo para indicar las fortalezas de
la personalidad, el potencial no desarrollado
y las áreas en crecimiento?
¿Al final
del proceso está dispuesto el psicólogo a
sentarse y revisar los resultados de la prueba
con el candidato y con usted?
VIII. ¿Qué se debe buscar en un informe psicológico?
Ante todo,
el formador no debe sentirse intimidado por
el informe psicológico o por la jerga técnica
utilizada en él. Recuerde que cualquier puntaje
o resultado dado en un test debe ser siempre
interpretado dentro de un rango.
Insista en
que el psicólogo responda en el informe a
SUS (del formador) preocupaciones y preguntas
como formador.
¿El informe
respeta la confidencialidad evitando demasiada
información sobre antecedentes familiares,
historia sexual, o experiencias religiosas?
Debe ser suficiente para destacar motivos
de preocupación y para indicar lo necesario
al hacer un juicio con conocimiento de causa.
¿El informe
se ajusta a lo que conoce del candidato?
¿El informe
delinea claramente lo que USTED está buscando?
¿El informe contesta a SUS preguntas sobre
la conveniencia del candidato para la vida
religiosa?
¿El informe
le ayuda a formar su juicio o confirma su
decisión de aceptar a un candidato a la vida
religiosa?
¿El informe
incluye las recomendaciones para las áreas
del crecimiento o para las fuerzas no desarrolladas
que se podrían incluir como metas personales
para la formación?
Para terminar, es importante tener presente que las evaluaciones psicológicas se entienden
como ayuda para los formadores. No hablan
con exactitud absoluta sobre una persona,
sino dan hipótesis que pueden ser más o menos
exactas.
El disponer
de muchas fuentes [¿qué son?] es necesario
para tomar una decisión sobre la aceptación
de un candidato a la vida religiosa. Como
cualquier diagnóstico, sea en medicina o en
psicología, puede haber más de una conclusión
de los mismos datos. Es responsabilidad del
equipo de formación utilizar las evaluaciones
psicológicas con sabiduría, con prudencia
y con sentido común.
Segunda Parte
Información que el secretariado de formación
o el formador deben compartir con el psicólogo
que hace la evaluación
I. Elementos que usted como formador desea se incluyan
en la evaluación
psicológica:
Ø
Examen de la familia de origen (su salud y el tipo de
relaciones) especialmente la relación del
candidato con su familia y sus padres.
Ø
Historia sexual completa y análisis de su capacidad
de relaciones interpersonales sanas.
Ø
Examen de experiencias religiosas, de la práctica religiosa
y del proceso vocacional.
Ø
Esfuerzo por entender la motivación personal.
Ø
Análisis de la estabilidad emocional, de las capacidades
intelectuales y de la madurez personal.
Ø
Verificación de las fortalezas y las cualidades de la
personalidad.
Ø
Lista de las áreas para el crecimiento y las áreas problemáticas.
Ø
Para lograr estos elementos es necesario tener entrevistas
formales, estructuradas; la aplicación de
por lo menos dos pruebas estandarizadas de
personalidad con parámetros acordes con la
cultura ; y la evaluación de las capacidades
intelectuales del candidato. Al final del
proceso se espera un informe escrito. Repase
el informe con el candidato, haga una relación
firmada de la información que se ha reunido
y dé el informe a la autoridad correspondiente.
Si se considera necesario o deseable, tenga
una reunión con la autoridad y el candidato.
II. Elementos que usted como formador desea que el
psicólogo analice en un candidato:
Ø
Estabilidad emocional: capacidad de soportar las tensiones de la vida, equilibrio,
bien ubicado [¿quid?], no habitualmente preocupado,
acomplejado o tensionado; buen control de
los sentimientos y deseos; alegre y optimista;
buen sentido del humor; aceptación de sí mismo;
consciente de lo que debe cambiar y aceptar;
actitudes sanas hacia la vida y la sexualidad.
Ø
Madurez psicológica: funcionando en un nivel de adulto; tiene capacidad
para el trabajo; capaz de tomar decisiones;
desea aceptar la responsabilidad de sus decisiones,
tiene iniciativas y capacidad de liderazgo
conveniente para la vida religiosa; es dócil
y desea escuchar o cambiar; cierto grado de
independencia; sentido de quién es; sentido
del objetivo y de la dirección en la vida;
adaptable a las circunstancias; capacidad
para afrontar cambios con facilidad; no-defensivo.
¿Qué tan transparente, flexible y abierto
es?
Ø
Motivación: una espiritualidad viva y saludable; generosidad; capacidad
para entregarse a sí mismo, su tiempo, su
trabajo; honradez; franqueza; comprensión
y aceptación de la autoridad; ganas de trabajar;
capacidad para seguir adelante; transparencia.
Ø
Capacidad para las relaciones afectivas interpersonales: sincero interés
por la gente y sus problemas; sensibilidad
y preocupación por los demás; si tiene calor
humano y aceptación; si es accesible y amable,
capaz de comunicar pensamientos y sentimientos;
si logra dar y mantener la confianza.
Ø
Inteligencia: mínimo de capacidad intelectual; sentido común; prudencia;
capacidad para pensar; ser creativo; una visión
amplia; culturalmente instruido.
Ø
Buen juicio: capacidad de hacer una evaluación equilibrada de una situación
humana; capacidad de aplicar principios generales;
no agitado por presiones emocionales; práctico
y discreto.
Ø
Integridad y salud físicas: salud adecuada para realizar el trabajo.
III. Elementos
útiles en un informe psicológico
Ø
Clarificar los resultados de los rasgos descubiertos de la personalidad.
Ø
Evite, como formador, exigir al psicólogo demasiada información y detalles
sobre antecedentes familiares, historia sexual
o experiencias religiosas del candidato examinado.
Es suficiente destacar los aspectos que interesan
e indicar solamente lo necesario para tomar
una decisión ponderada.
Ø
El psicólogo debe presentar los resultados y el puntaje de la prueba de
inteligencia. También los resultados y las
interpretaciones de todos los tests de personalidad
y entrevistas formales.
Ø
En la opinión del psicólogo: ¿es conveniente el candidato para la vida religiosa?
Ø
El
psicólogo debe incluir las recomendaciones
para las áreas de crecimiento o de las capacidades
aún no desarrolladas que se puedan incluir
como metas personales para la formación.
Comentarios finales
El secretariado de formación y el personal de formación pueden establecer
quién tiene acceso a los informes psicológicos
de un candidato y cuánto tiempo se conserva
el informe en el archivo. En algunos países,
el acceso es determinado por las leyes y derechos
a la privacidad y sólo quienes son mencionados
específicamente en una declaración firmada,
pueden leer o tener una copia del informe.
Esto vale también para la duración y tiempo
que un informe puede permanecer en el archivo
de un individuo. Conviene tener políticas
claras para evitar el uso equivocado de informes
psicológicos y proteger el buen nombre de
un candidato. Generalmente, corresponde hablar
del informe psicológico de un candidato al
equipo de formación y no al provincial y su
consejo. Sin embargo, el provincial tiene
el derecho de saber si se ha hecho una evaluación
psicológica y si los principales aspectos
fueron o no tenidos en cuenta. Se debe conservar
en el archivo una constancia de esta comunicación
del director de formación.
El personal
de la formación tiene varias opciones sobre lo
que debe hacer después de haber recibido el informe
en un candidato. Para que una evaluación sea plenamente
útil, el candidato juntamente con el director
de la formación, deben utilizar el informe para
establecer las metas de crecimiento y para buscar
métodos de consolidar las fortalezas. El director
de formación puede decidir el mejor modo de acompañar
al candidato en sus debilidades. No es el propósito
de este documento agotar completamente estos temas.
Sin embargo, tanto la referencia a otras secciones
en el manual de acompañamiento y de formadores,
como la entrevista, la dirección espiritual y
el desarrollo de los planes personales del crecimiento,
pueden servir de gran ayuda.