Secretariado General
para la Formación


Formación continua

Aprendizaje permanente

1.      Introducción – Finalidad, propósito, y objetivo de la Formación como proceso durante toda la vida

Para una más eficaz predicación del Evangelio a los pobres, la finalidad apostólica de la Congregación debe inspirar y penetrar todo el proceso de formación (Constituciones 77 y 78). Éste es un proceso de por vida que puede dividirse en dos etapas principales: formación inicial y formación permanente (Ratio Formationis C.Ss.R. #4). La formación permanente debe ser continúa y progresiva, e incluir a todos los cohermanos.

La finalidad de la formación continua es facilitar a los Redentoristas el que vivan más efectivamente la misión de la Congregación en el mundo contemporáneo.

El propósito de la formación continua incluye a todo miembro y abarca toda su vida de una manera ininterrumpida y progresiva.

El objetivo de la formación continua es:

·   Una renovación continúa de sí mismo en las dimensiones humana, espiritual, científica y pastoral (Constitución 90)

·   El desarrollo y adaptación de las aptitudes específicas necesarias para el apostolado (Constitución 90)

·   Crecimiento personal y comunitario en la vida apostólica redentorista (Ratio Formationis C.Ss.R., #110).

La expresión "Formación continua" abarca todo el proceso formativo de la vida y del ministerio en la Congregación. El "Aprendizaje permanente" se usa muchas veces para designar el entrenamiento profesional y académico que potencia esta vida y ministerio. Generalmente, la formación continua incluye el sentido del aprendizaje ininterrumpido, pero la formación continua incluye también el crecimiento y la formación espiritual, humana y comunitaria. Ambas expresiones se usan en nuestros documentos oficiales para subrayar el proceso de por vida de la formación para todos los Redentoristas.

2.      Agentes de la formación continua y del aprendizaje permanente

Nuestras Constituciones (82, 90), Estatutos Generales (084, 140c) y la Ratio Formationis C.Ss.R. (#110) insisten en que la formación continua es responsabilidad individual de todo miembro de la Congregación, pero esta responsabilidad es compartida con la comunidad local bajo la dirección y supervisión del Superior (v)provincial.

Todos los miembros deben asumir la responsabilidad primera en orden a su formación continua. Deben mantener viva la convicción de que éste es un proceso de por vida, que incluye su vida personal, comunitaria, y ministerial/profesional. Si se está convencido de la importancia de la renovación personal, se aprovecharán las oportunidades disponibles – en la comunidad, en la (V)Provincia, y en la Congregación, así como en la Iglesia local y en los ambientes académicos.

La comunidad local debe asumir también su responsabilidad ayudando a la formación continua y al aprendizaje permanente de sus miembros. Esta formación permanente y progresiva no se realiza en el vacío, sino en el interior y a través de la vida, del ministerio y del estudio diario de todos los miembros. Las reuniones de la comunidad, las revisiones de vida, los días de retiro mensual y demás oportunidades deben ser estudiadas por la comunidad local.

El Superior (v)provincial es el principal responsable de la atención a la formación de todos los cohermanos. En esa tarea es ayudado por los Secretariados de Formación y de Vida Apostólica. El Capítulo (v)provincial debe también examinar y promover la formación continua de los cohermanos.

3.      Dimensiones de la formación continua y del aprendizaje permanente

La Ratio Formationis C.Ss.R., publicada por el Gobierno General en 2003, subraya las cinco importantes dimensiones del proceso de formación que deben incluirse en cada etapa, además de la formación continua y del aprendizaje permanente. Este texto es una ayuda muy importante para todos los Redentoristas que asumen su responsabilidad personal en orden a su propio crecimiento y vida apostólica redentorista. Es especialmente importante para los Superiores locales, Secretariados de Formación (sobre todo para los encargados de coordinar la formación continua en su Unidad) y para los Superiores Mayores, a los cuales compete la supervisión de todo el proceso de formación.

Estas cinco dimensiones constituyen un todo integral. Al planificar actos, conferencias, retiros y otras actuaciones en orden a la formación continua en la (V)Provincia, debe ponerse especial énfasis en una o más de dichas dimensiones. No obstante, las cinco dimensiones en su totalidad se contemplan en cierto modo la mayoría de las veces.

Dimensión humana

Las Constituciones nos recuerdan que "Todo el que sigue a Cristo, hombre perfecto, se hace más humano" (Constitución 19). El Evangelio de la salvación que predicamos, proclama a Cristo, Redentor y Señor, como modelo de la nueva humanidad. La redención abarca a la persona en su totalidad y transfigura todos los valores humanos (Constitución 6). No podemos ignorar ni tampoco dar como evidente la importancia de la dimensión humana de nuestra vocación y de nuestro proceso de formación. El proceso de formación y el crecimiento personal de los cohermanos deben ser tenidos en cuenta (Ratio Formationis #111) en:

·   El paso de la formación inicial al ministerio activo, la "tercera edad"

·   Las etapas de crecimiento en cuanto madurez

·   La madurez psicológica y afectiva

·   La salud física y temas relacionados con la salud

·   La sexualidad y celibato

·   Las demás áreas de crecimiento y desarrollo humano, especialmente en respuesta a las necesidad y preocupaciones contemporáneas.

La dimensión espiritual

Nuestras Constituciones y Estatutos Generales nos recuerdan muchas veces que estamos llamados a un "continuo progreso a través de una constante renovación" (Constitución 40, ver también 23, 41, 55). La formación continua nos dará oportunidades, en cuanto individuos, comunidades locales, y comunidad (v)provincial, para entrar seriamente en este proceso de crecimiento espiritual. Tales oportunidades deben ser tenidas en cuenta (Ratio Formationis C.Ss.R. #112) para:

·   Una espiritualidad encarnada

·   Unión íntima entre nuestra proclamación y el testimonio de nuestras vidas

·   Oración personal y comunitaria, especialmente en la tradición redentorista

·   Conversión y ‘distacco’ diarios

·   Retiro anual y mensual

·   La profesión, el sentido de nuestra consagración a Cristo y a la "Vida consagrada", y nuestra identidad misionera.

Dimensión comunitaria

Ley esencial de vida para los Redentoristas es que vivimos en comunidad y a través de ella realizamos el trabajo apostólico. No existe comunidad real cuando los miembros simplemente viven juntos; la vida comunitaria exige genuina comunicación a nivel humano y espiritual (Constitución 21). La formación continua incentiva (Ratio Formationis C.Ss.R. #113):

·   el espíritu de verdadera pertenencia a la Congregación y a la comunidad local

·   la integración de las diferencias en la comunidad

·   la madurez afectiva y la amistad evangélica

·   la capacidad de adaptarse

·   la capacidad de hacer frente a una vida con problemas

·   la corresponsabilidad

·   la hospitalidad y la acogida

·   las aptitudes para las reuniones comunitarias, el liderazgo, la planificación y el apropiado compartir la fe, la vida y el ministerio.

Dimensión académico/profesional

El mundo en que vivimos y a cual somos enviados con la Buena Nueva de la abundante redención nos invita a una renovación continua de nuestros conocimientos y de nuestras capacidades ministeriales. Todos los cohermanos deben tratar de dar vida nueva a su ministerio y al ministerio de la comunidad. Esto incluye "un estudio continuo de las ciencias sagradas y humanas" (Constitución 90). Incluye también, sin limitarse a esto, la actualización doctrinal y profesional en las siguientes áreas (Ratio Formationis C.Ss.R. #114):

·   Estudio bíblico

·   Teología sistemática, especialmente teología moral

·   Liturgia y el sacramento de la reconciliación

·   Documentos de la Iglesia y eclesiología

·   Estudios culturales y "secularidad"

·   Estudio de lenguas

·   Actualización profesional y técnica, además de psicología y dirección espiritual

·   Aptitudes para la colaboración/asociación con los laicos

·   Aptitud para la evangelización inculturada

·   Medios de comunicación social.

Dimensión pastoral

La orientación pastoral de toda la formación es una característica distintiva de la formación misionera (Estatuto 058). Esto vale tanto para la formación continua como para la formación inicial. La dimensión pastoral supone las otras cuatro dimensiones antes mencionadas, y que deben tenerse en cuenta (Ratio Formationis C.Ss.R. #115) respecto a:

·   Los carismas personales al servicio de la misión de la comunidad y la realidad cultural y pastoral del cohermano

·   La creatividad y la capacidad de adaptación, como también incentivación al "distacco" necesario para la movilidad misionera

·   Análisis social y eclesial que nos ayude a "escuchar el clamor del pueblo"

·   Predicación y hablar en público

·   Animación y facilitación de grupos

·   Trabajo en colaboración con los demás, inclusive laicos.

4.      Instrumentos y oportunidades para la formación continua y el aprendizaje permanente

Las Constituciones y Estatutos Generales brindan ciertas sugerencias respecto a los instrumentos disponibles para la formación continua y el aprendizaje permanente de los cohermanos. Otras oportunidades serán ciertamente descubiertas en situaciones diferentes. Los diversos instrumentos u oportunidades subrayarán las diferentes dimensiones del proceso de formación. Recae sobre el cohermano, su comunidad y su (V)Provincia integrar estas cinco dimensiones de modo continuo y progresivo.

A nivel de Congregación

El Gobierno General brinda oportunidades y recursos para la formación continua y el aprendizaje permanente de los Redentoristas de varias maneras: a través de los Secretariados e Institutos, cursos y programas, publicaciones, Communicanda y demás comunicaciones.

Secretariados e Institutos

Secretariado General de Formación

·   Secretariado de formación continua

·   Cursos de formación para Formadores

·   Sitio en Internet

Secretariado General de Espiritualidad

·   Instituto de Espiritualidad

·   Cursos de espiritualidad

·   Serie "Carisma"

·   Otras publicaciones y ayudas

Collegio Maggiore Sant'Alfonso

Academia Alfonsiana

·   Studia Moralia

Instituto Histórico

·   Spicilegium Historicum

Comisión para la teología moral

·   Congresos de teología moral

·   Promoción de la teología moral

Otros Institutos Redentoristas de teología moral mantenidos por determinadas Provincias, pero abiertos a numerosos cohermanos de toda la Congregación.

A nivel de Regiones y (V)Provincias

Es importante que la formación continua y el aprendizaje permanente sean tomados seriamente por las Regiones y (V)Provincias. Las iniciativas pueden promoverse y realizarse por:

·   Secretariados y Comisiones;

·   Seminarios, Conferencias e Institutos;

·   Asambleas y retiros;

·   Publicaciones, sitios en Internet y otros recursos.

Las Constituciones y Estatutos Generales sugieren muchas posibilidades variando dentro de la Congregación la materialización y puesta en práctica de dichas sugerencias. Muchas Regiones y (V)Provincias están en la actualidad colaborando mutuamente a través de diversas iniciativas, teniendo en cuenta la geografía, la cultura, la lengua y otros contextos particulares.

Señalamos a continuación una serie de oportunidades y posibilidades.

Secretariados y Comisiones a nivel regional o (v)provincial

·   El Secretariado de Formación puede asumir la formación continua. A veces, la formación continua toma la forma de Secretariado o Comisión aparte. Para que sea eficiente debe trabajar conjuntamente con el Secretariado de Formación.

·   El Secretariado de Vida Apostólica puede ofrecer asesoramiento puntual y también material sobre la formación continua.

El Estatuto 084 menciona específicamente a los Secretariados de Formación y de Vida Apostólica. En algunos lugares son ayudados por el Secretariado o por la Comisión de Espiritualidad y/o de Vida Comunitaria. En muchas situaciones, el Secretariado o la Comisión para la Formación continua coordinan programas específicos, actos, institutos, seminarios o retiros. Sin embargo, el Capítulo (v)provincial, el Consejo provincial extraordinario y otros organismos de la Unidad pueden brindar un buen asesoramiento.

Seminarios, Conferencias e Institutos

Seminarios, Conferencias e Institutos están generalmente destinados a desarrollar las aptitudes para el ministerio, a tratar cuestiones culturales o eclesiales del momento o a actualizar la formación académica. La mayoría de las veces abordan áreas de interés como:

·   Predicación y evangelización

·   Temas de salud y envejecimiento

·   Teología moral

·   Liturgia y reconciliación

·   Historia y espiritualidad redentoristas

·   Temas culturales y eclesiales

·   Aptitudes para el ministerio (por ejemplo: asesoramiento, dirección espiritual, conflictos, etc.).

Asambleas y retiros

Muchas (V)Provincias creen que las asambleas (a veces llamadas "Encuentros") y los retiro son medios muy eficaces para la formación comunitaria y espiritual de todos sus miembros. Dependiendo de su geografía, tamaño y otras peculiaridades, muchas Unidades se sirven anualmente, o cada dos años, de dichas oportunidades. Estos medios son especialmente eficaces para incentivar:

·   La oración personal y comunitaria

·   La "amistad evangélica"

·   El proyecto de vida comunitario

·   La visión y la orientación para la Región y/o (V)Provincia.

Años sabáticos y de actualización

Muchas (V)Provincias tienen una política respecto al año sabático, renovación periódica y de actualización de los cohermanos. Algunos institutos mantenidos por ciertas (V)Provincias ofrecen programas y adaptaciones para ayudar en este importante ministerio. Dichos institutos alientan una colaboración interprovincial e internacional, que es un valor para la entera Congregación.

Estudios superiores y formación académico/profesional

Cuando una (V)Provincia elabora su plan y sus prioridades pastorales, y cuando preparan formadores para su programa de formación, es importante que se consideren los estudios superiores como parte estratégica de su vida. Los Estatutos Generales 023 y 083 exhortan a los Redentoristas a apoyar al Colegio Mayor San Alfonso y a la Academia Alfonsiana de Roma. Al planificar estudios superiores, las (V)Provincias deben pensar en los Institutos que tenemos. Esto no significa excluir otras opciones cuando sean más apropiadas a las necesidades de la Unidad.

Es importante para el bienestar general de la (V)Provincia y de la Congregación que algunos cohermanos sean enviados a cursar estudios superiores con regularidad. La elección del área de estudio, del instituto académico y del programa, son cosas que deben ser resultado de un fructuoso diálogo entre el gobierno (v)provincial y el cohermano. En muchas (V)Provincias, las directrices preparadas por el Secretariado de Formación o por la Comisión de formación continua pueden ayudar en este diálogo.

A nivel de comunidad local

El XXIII Capítulo General (1997) exhortó a todas las comunidades de la Congregación a elaborar un Proyecto de Vida Comunitaria (PVC). Forma parte de este proyecto la promoción de la formación continua de los miembros de la comunidad. La Guía Pastoral para los Superiores invita a todo Superior local a que asuma este desafío con mucha seriedad. Dicha formación continua puede incluir en su totalidad y de forma integral las cinco dimensiones anteriormente mencionadas. Existen instrumentos y recursos que ayudan en este proceso. He aquí algunas sugerencias:

·   Días de retiro mensual en común

·   Reuniones periódicas de comunidad

·   Revisión de vida

·   Serie "Carisma"

·   El compartir fraternalmente

·   Integración de la experiencia apostólica y de la vida comunitaria

·   Estudio de "casos" y reflexión en grupo sobre los problemas de hoy

·   Participación en días de estudio de la Iglesia local

·   Formación en la colaboración con los laicos (Asociados Redentoristas, Misioneros laicos del Santísimo Redentor, etc.).

Responsabilidad de todo Cohermano

Las Constituciones y Estatutos Generales, y también nuestra Ratio Formationis, dicen claramente que es responsabilidad de todo cohermano prestar atención a su formación continua y aprendizaje permanente. Obviamente, las iniciativas disponibles deben ser estudiadas con la comunidad local y con el gobierno (v)provincial. Sin embargo, hay muchas iniciativas que el cohermano puede aprovechar a nivel local de modo integral y regular:

·   Compromiso con la oración personal y comunitaria, y con el PVC de la comunidad

·   Lectura y estudio frecuentes

·   Dirección espiritual

·   Seminarios y conferencias

·   Participación en la vida y en el diálogo de la comunidad local y de la (V)Provincia.

Es también responsabilidad del cohermano el aprovechar las oportunidades de participar en seminarios, conferencias, experiencias de años sabáticos o cursos de estudios superiores, así como el compartir esta experiencia con su Unidad.

5.      Áreas específicas de atención especial

Existen diversas áreas que requieren especial atención en la formación continua y en el aprendizaje permanente de los Redentoristas. Son áreas de particular interesés para toda Unidad, y muy especialmente para el Superior (v)provincial, el Capítulo, y el Consejo.

Formación de Formadores

La formación de los formadores es un área especializada de gran interés para la Congregación. Las Constituciones y Estatutos Generales dan algunas orientaciones generales al respecto: la cuidadosa elección de los formadores, el entrenamiento apropiado que necesitan para su ministerio, y la importancia de entrenar a todos los que trabajan en la enseñanza o en la preparación pastoral de los candidatos durante la formación inicial.

La formación de los formadores se hará más fácilmente en las Unidades que prestan la adecuada atención a la formación continua de todos sus miembros. Sin embargo, existen áreas específicas especializadas en las que los formadores deben ser entrenados.

En muchas regiones de la Congregación están disponibles programas para la formación general de los formadores, generalmente a través de instituciones académicas. Los Secretariados de Formación supervisan los programas para la formación específicamente redentorista de los formadores. La preparación de formadores capaces de dirigir la formación inicial de los candidatos a la vida apostólica redentorista requiere una cuidadosa planificación de parte de los Superiores Mayores y de sus Consejos, con la opinión del Secretariado de Formación.

Las mismas directrices deben aplicarse a quienes enseñarán en los seminarios u orientarán la preparación pastoral de los candidatos redentoristas. Es importante para la vida de la Congregación que las (V)Provincias envíen con regularidad a cohermanos a cursar estudios superiores.

Formación para la Animación en la Congregación

Vivimos y trabajamos en un mundo cada vez más complejo, en medio de diversas culturas y sociedades. El servicio de animación a nivel de Congregación, de (V)Provincias y de comunidades se ha vuelto también más complejo y difícil. Muchos cohermanos han manifestado la necesidad de una formación más apropiada para la animación.

El Gobierno General ha trabajado intensamente para proporcionar ayudas que atiendan dichas necesidades. Entre otras están:

·   El directorio pastoral para Superiores y el Directorio de los Superiores

·   El curso y el programa para los nuevos Superiores Mayores al comienzo de cada trienio

·   El enfoque hacia la animación en el Curso de espiritualidad organizado por el Instituto de Espiritualidad.

En algunas Regiones y (V)Provincias han surgido, además, iniciativas para ayudar a esta formación y entre las cueles se encuentran:

·   Seminarios para los nuevos Superiores

·   Conferencias sobre el liderazgo promovidas por las Conferencias de religiosos o otras entidades

·   Seminarios (v)provinciales para los cohermanos sobre temas de dirección

·   La colaboración con las diócesis, con otros religiosos, etc. en seminarios sobre áreas de formación para el liderazgo como: reuniones de facilitación, aprendizaje para hacer frente a los conflictos, colaboración con los laicos, corresponsabilidad, administración económica.

Hay una creciente necesidad de una mayor colaboración y de compartir los recursos dentro de la Congregación. Las recientes visitas del Gobierno General apuntan a la importancia de este área de la formación continua.

Constituciones y Estatutos Generales: asunción e integración

Los Redentoristas viven la vida apostólica de acuerdo con el espíritu y las normas de las Constituciones y Estatutos Generales. Se han hecho muchos esfuerzos para ayudar a cada uno de los cohermanos y a cada una de las comunidades a adaptar e integrar las Constituciones en sus vidas de forma personal. Aún queda mucho trabajo por hacer. Ésta es un área de formación continua que no podemos descuidar, y existen recursos disponibles para ayudar a cada cohermano, comunidad y (V)Provincia en esta importante dimensión de su vida. Dichos recursos incluyen, aunque sin limitarse a ellos, los siguientes:

·   La nueva edición de las Constituciones y Estatutos Generales, con el índice analítico

·   La serie "Carisma" (tres folletos basados en los tres primeros capítulos de las Constituciones)

·   El carisma de los Redentoristas en la Iglesia: comentario sobre las Constituciones, de Santino Raponi, C.Ss.R.

Además de estos recursos, muchas (V)Provincias vienen promoviendo para sus miembros seminarios sobre las Constituciones, como ha venido haciendo el Gobierno General.

Es importante notar que dicha asunción e integración personal de las Constituciones por todo cohermano, por toda comunidad y Unidad, es también un proceso de por vida. Se requiere la lectura reflexionada, el diálogo con la experiencia del ministerio y de la comunidad y el intercambio con otros Redentoristas.

Formación para la Colaboración Internacional

Existe en la Congregación una creciente colaboración internacional. Es recomendada fuertemente por el Gobierno General, con la ayuda de los últimos Capítulos Generales y de la Comisión para la Reestructuración.

La colaboración internacional requiere conversión de actitudes y un alto grado de adaptabilidad, así como también cualidades especiales. La formación para esta colaboración debe incluir:

·   Formación para comunidades internacionales. La experiencia enseña que dichas comunidades exigen una cuidadosa preparación y planificación. Esto requiere generalmente un período de preparación juntos antes de empezar el proyecto propiamente tal.

·   El aprendizaje de nuevas lenguas. El estudio de la lengua y las experiencias de inmersión en otra cultura distinta y en el país al que se va no sólo ayudan a desarrollar la aptitud lingüística, sino también a ampliar los horizonte culturales de la persona.

·   Estudio y experiencia de diferentes culturas, así como también un estudio más profundo de la propia cultura.

Pueden ayudar a dicha formación para la colaboración internacional:

·   La colaboración en el ministerio pastoral, incluso por un breve período

·   Experiencia de un año sabático y renovación en ambiente internacional

·   Inmersión en experiencias interculturales

·   Coloquios, conferencias y seminarios sobre temas particulares

·   Intercambio de personal entre las Unidades

·   Participación en los diversos Secretariados y Comisiones del Gobierno General.