Contenidos
El Manual
para formadores Redentoristas está organizado
de manera que ayude a quien desee encontrar
un tema particular en una determinada etapa
del proceso de formación. Básicamente, su contenido
es el siguiente:
Sección
1 – Formación Redentorista específica
Este capítulo se centra en el corazón
de nuestra espiritualidad y carisma. Se dan
orientaciones que pueden ser luego desarrolladas
y aplicadas a los programas particulares de
formación. Las reflexiones concretas abarcan
los siguientes temas:
(i)
Espiritualidad Redentorista
(ii) Espiritualidad Redentorista en ejercicio: Estilo de vida
(iii) Historia de la Congregación
(iv) Teología Moral en la tradición Redentorista
(v)
Predicación en la tradición Redentorista
(vi) Sacramento de la Reconciliación en la tradición Redentorista
(vii) Dirección espiritual y discernimiento en la tradición Redentorista
(viii) Vinculación a la Misión y colaboración de los laicos
(ix) Formación para el trabajo apostólico en la comunidad
Sección
2 – Promoción vocacional
En esta sección se sugieren algunas
ideas sobre promoción vocacional. Debido a que
tenemos esencialmente una condición internacional,
este campo debe ser suficientemente elástico
de manera que se adapte a las diferentes culturas
en que trabajamos. También se sugieren algunos
criterios para la aceptación de posibles candidatos
o aspirantes.
(i) Promoción vocacional
El primer contacto con la Congregación
implica la promoción vocacional y el acompañamiento.
El Secretariado está encomendado al PJVR (Pastoral
Juvenil y Vocacional Redentorista) y cuenta
con áreas de interés común y trabajo compartido.
Según lo dicho, las sugerencias en esta sección
son generales por la naturaleza de cada cultura
y la situación geográfica de cada Unidad.
(ii) Criterios
para aceptación de candidatos
En la Congregación,
tratándose de discernimiento vocacional, ha
sido constante la práctica de averiguar sobre
el ambiente espiritual, la salud física, la
salud mental y el nivel de educación. Con el
incremento de un sentido más holístico
de la persona, esto se ha ampliado a otras áreas
como la motivación, el ambiente familiar, la
salud emocional y las relaciones interpersonales.
Sección
3 – Evaluación psicológica
La evaluación
psicológica y el empleo de pruebas causan con
frecuencia ansiedad e incluso división en algunas
Unidades. En ocasiones los formadores se sienten
incapaces de abordar esta dimensión concreta
del discernimiento. En esta sección se ofrece
información sobre la naturaleza de la evaluación
y de las pruebas, la clase de cuestiones [¿preguntas
que se deben hacer?] que se deben emplear y
cómo interpretar la información psicológica.
En este campo seguimos las orientaciones más
recientes de la Iglesia.
Sección
4 – Acompañamiento y evaluación
En general, el acompañamiento es una
labor difícil y requiere algo más que la entrevista
mensual. Se ofrecen sugerencias para un estilo
de acompañamiento más “profesional”, y algunas
ideas sobre la evaluación continua de los candidatos
en cada etapa de su proceso de formación. Como
se podrá notar, en cada etapa, puede ser necesaria
alguna asistencia profesional, como se indica
en el artículo sobre evaluación psicológica.
(i) Acompañamiento
Hay estilos de acompañamiento muy
diferentes, según los diversos lugares de la
Congregación. En la formación inicial es necesario
un método de acompañamiento continuo y organizado.
Los directores espirituales, confesores y formadores
integran una red de apoyo de quienes caminan
junto a los que se encuentran en estas etapas
de formación.
(ii) Herramientas de evaluación
El documento
subraya la importancia y el modo de realizar
la evaluación en las diferentes etapas, desde
el acompañamiento vocacional, el postulantado,
el noviciado, desde el tiempo de la primera
profesión, hasta el final de la formación inicial
e incluye los indicadores para la evaluación
de las áreas humana, espiritual, comunitaria,
profesional/académica y pastoral. Incluye también
la evaluación del año pastoral donde se tiene
este programa.
Sección 5 – Formación para el celibato
Esta sección
se ocupa del delicado trabajo de “discernir”
el corazón para vivir un estilo de vida celibatario
en la Congregación y para una evaluación continuada
de los candidatos en lo que respecta al desarrollo
del celibato en cada una de las etapas. Se indican
las áreas de la intimidad, la sexualidad, la
orientación sexual y, sobre todo, las dificultades
y problemas sexuales. Igualmente se plantean
y discuten los temas del desarrollo psicosexual,
los límites profesionales y personales en relación
a la castidad consagrada.
Sección 6 – Transición al ministerio
La transición
al ministerio es una de las etapas más importantes
de la formación. Es u n tiempo de conflicto
emocional de poder y de vulnerabilidad, de separación
de una fraternidad más inmediata propia de la
comunidad de formación, a la comunidad más amplia
de la Unidad. El acompañamiento y el estímulo
son esenciales en este período.
Sección 7 – La Formación permanente
Todos nuestros documentos de formación
insisten en que la formación no termina con
el final de los estudios formales. Comenzamos
a trabajar más en los programas de transición
al ministerio en todas las Unidades de la Congregación.
Algunas tienen criterios para los programas
sabáticos y para la formación continua en el
ministerio. Sin embargo, necesitamos trabajar
más en la formación para la “Tercera edad”.
En este punto tratamos de:
(i) Los agentes
de la formación y educación continua
(ii) Las dimensiones
de este proceso
(iii) Las herramientas
y oportunidades de que disponemos
(iv) Las áreas
específicas de atención
Sección 8 – Formación de los candidatos a Hermanos
Todo Redentorista es igual y tiene derecho a una formación
cualificada. A veces los candidatos a Hermanos
siguen la misma formación que los que estudian
para el sacerdocio. En otras ocasiones, es diferente,
según las etapas. Si bien, no se desea generar
ningún tipo de separación, la vocación del Hermano
parece exigir especialización diversa en algunas
dimensiones del programa. Se discuten esas dimensiones
y las posibilidades que se ofrecen.