Roma, 29 de enero de 2008
Prot. N° 0000 042/2008
A
los Misioneros Redentoristas de África
Queridos Cohermanos:
¡Gracia
y paz a ustedes de parte de Dios, nuestro Padre,
y del Señor Jesucristo! (2 Cor.
1, 2)
Tengo el gusto de escribirles en nombre
del Consejo General y también de la Comisión
para África. Entrados ya en este nuevo año de
gracia, ha habido dos acontecimientos importantes
en la vida de la Congregación en África. El
1 de enero de 2008, el Consejo General erigió
la Unidad más joven de la Congregación, la Viceprovincia
de Nigeria. En este mismo mes, numerosos cohermanos
se han reunido en Kenia para participar en la
ordenación sacerdotal de los primeros Redentoristas
de Kenia. Como bien saben, esta celebración
tuvo lugar en medio del terrible sufrimiento
e inseguridad que padece el pueblo de Kenia.
El nacimiento de la nueva Viceprovincia y la
ordenación de estos cohermanos nos invitan a
hacer constantes esfuerzos por garantizar que
la Congregación continúe realizando su misión
en África a pesar de las difíciles condiciones
a que están sometidos los Redentoristas en todo
el continente.
La finalidad de esta carta es comunicarles
las principales decisiones tomadas por el Consejo
General tras escuchar a la Comisión para África.
La Comisión se reunió en Roma del 6 - 8 de diciembre
de 2007; adjunto a esta carta una copia de las
actas de dicha reunión. La Comisión dedicó dos
días enteros a dialogar con el Consejo General, diálogo que incluyó
un intenso intercambio de ideas y un serio análisis
del dinamismo y de las carencias de la Congregación
en África. El Consejo General agradece la laboriosa
dedicación de los miembros de la Comisión: los
Padres Athanase Nsiamina, Georges
Darlix, José Collado, Seán Wales y João Pedro Fernandes.
El Consejo General ha llegado a tener
una más amplia y clara visión sobre dos áreas
importantes de nuestra misión: la formación
inicial y la economía. Las decisiones adoptadas
son fruto de un largo proceso de estudio y discernimiento,
incluyendo especialmente el diálogo habido durante
las visitas generales de enero - mayo de 2005
y la reunión regional africana de diciembre
de 2006. Aunque todavía quedan por aclarar algunos
detalles importantes, tengo el gusto de poder
informarles sobre las conclusiones a las que
hemos llegado a día de hoy y pedirles que nos
ayuden a implementarlas. Que no les sorprenda
que el Consejo General continúe abogando por
una mayor cooperación entre los Redentoristas,
tanto dentro de la propia África como en las
diversas Regiones de la Congregación.
Formación
inicial de los candidatos
Es de todos sabido que el Consejo General
desea ayudar a mejorar la formación inicial
de nuestros candidatos y jóvenes miembros profesos.
Entre las tareas de las que el Consejo General
tuvo constancia
respecto a la formación inicial en África
se encuentran: la preparación de formadores,
la problemática calidad de la formación académica,
el escaso número de estudiantes y su consiguiente
falta en las distintas comunidades de formación,
la deficiente preparación para un ministerio
intercultural y para una vida de comunidad,
la confusión de cometidos del superior de una
Unidad, incluido el de hacer de formador, o
llevar la cuestionable gestión de la economía.
Éstos y otros asuntos fueron tratados en su
totalidad durante las visitas y en la última
reunión regional. La Comisión y el Consejo General
esperan que la concentración de fuerzas en centros
interprovinciales ayudará
a la Congregación a abordar las dificultades
a las que actualmente debemos hacer frente al
tiempo que nos ayudará a preparar a misioneros
africanos para el siglo veintiuno.
El Consejo General piensa que cada
Unidad de África debe hacerse cargo de las primeras
etapas de la formación de los candidatos: la
promoción vocacional y el aspirantado
o postulantado. Es
prudente que el discernimiento inicial sobre
la autenticidad de la vocación se lleve a cabo
dentro de la propia cultura del candidato. Sin
embargo, el Gobierno General alienta vivamente
la colaboración de todos a fin de que los programas
del noviciado sean los mejores posibles. Vemos
numerosas ventajas en concentrar nuestras fuerzas
en un solo noviciado, en Fada
N’Gourma (Burkina Faso), para los
novicios de habla francesa; y en Ibadan (Nigeria)
y Merrivale (Sudáfrica),
con programas interprovinciales para los novicios
de habla inglesa. Hasta ahora, la Viceprovincia
de Luanda ha venido dirigiendo su propio noviciado
en Humpata pero está
considerando las ventajas de participar en un
programa interprovincial.
El Consejo General prefiere que la
formación después del noviciado se imparta en
cuatro centros: en Kitambo (República Democrática del Congo) o en Ouagadougou (Burkina Faso) para
los Redentoristas de habla francesa; y en Nairobi
(Kenia) o Ibadan (Nigeria) para los de habla
inglesa; en Nairobi, preferimos que el programa
académico se curse en el Hekima
College (Universidad
de teología de los Jesuitas).
El Consejo General examinó los nombres
de los cohermanos que han sido propuestos por
sus respectivos superiores a la Comisión para
África como posibles directores de formación
en las antedichas casas. Esperamos recibir la
lista con los nombramientos de los respectivos
superiores y gustosamente confirmaremos a los
que ahí se señalen para garantizar la mayor
continuidad en el proceso de la formación inicial.
Hemos sabido que algunos niveles de formación
no tendrán novicios o nuevos estudiantes este
año; esperamos que las Unidades afectadas utilicen
esta pausa como un tiempo para preparar formadores
y atender a los demás detalles necesarios.
La
economía
Tanto la Comisión para África como
el Consejo General dedicaron un tiempo considerable
a estudiar los desafíos económicos de la Congregación
en África. Agradecimos que algunos temas hubieran
sido previamente estudiados también por el Secretariado
General de Economía durante su última reunión
de noviembre de 2007. Hay dos importantes desafíos
a los que hay que hacer frente. Primero, ¿cómo
puede la Congregación ayudar a las Unidades africanas
a cubrir sus costes anuales, especialmente los
relacionados con la primera formación de los
Redentoristas? En segundo lugar, ¿cómo puede
la Congregación crear un fondo económico o patrimonio
que, en cierta medida, proporcione seguridad
y justa
autonomía a las Unidades africanas?
En la reunión regional de Ibadan, en
diciembre de 2006, la idea de un Fondo para
África se propuso con el objetivo de ayudar
a las Unidades en los costes de la primera formación.
El Consejo General quiere crear un Fondo para
África en forma de fondo especial dentro del
Fondo de Solidaridad que
actualmente viene siendo gestionado por
el Gobierno General. Para cubrir las necesidades
previstas, el Fondo de Solidaridad tendría que
crecer considerablemente puesto que la Comisión
para África prevé que las necesidades generadas
ascenderán a unos 400.000€ anuales para atender
los gastos de los programas de formación en
África.
El Ecónomo General y un Consultor General
están estudiando las implicaciones que conllevará
la creación de un fondo especial para África
dentro del Fondo de Solidaridad y en marzo de
2008 propondrán sus especiales recomendaciones
al Consejo General.
Tradicionalmente, el patrimonio de
una Unidad en crecimiento ha sido subvenido
por la Provincia Madre. Pero aún pasando por
dicha solución, siempre que ésta sea posible,
el Consejo General cree que algunas de las Unidades
fundadas en África no podrán proporcionar a
sus cohermanos en África el necesario
patrimonio, y que esta carga debe compartirla,
de algún modo, la Congregación.
Finalmente, el Consejo General ve positivo
el nombramiento de un Redentorista como procurador
para África. Del procurador se esperaría que
dedicara parte de su tiempo al servicio del
Gobierno General ayudando a recaudar nuevos
fondos para los proyectos de la Congregación
en África. Ejercería también como miembro de
la Comisión para África y ejecutaría las decisiones
de acuerdo con las prioridades establecidas
por dicho organismo. La Comisión sugirió el
nombre de determinados cohermanos y el Gobierno
General está contactando con algunos de ellos
en orden a su disponibilidad.
Estoy seguro de que esta información
suscitará cuestiones y observaciones en muchos
cohermanos de África. Espero que ustedes tengan
tiempo para comunicar sus demandas a alguno
de los miembros de la Comisión para África,
que las compartirá con el resto de miembros.
El Consejo General continuará dando prioridad
a nuestra misión en África, especialmente al
tema de una mayor solidaridad respecto a la
primera formación y a la economía. A este fin,
el mantener un diálogo constante con la Comisión
para África es algo esencial, por lo que pedimos
a todos los cohermanos que sean garantes de
que los miembros de la Comisión estén puntualmente
informados de las demandas y expectativas de
su Unidad.
Encomendemos
nuestros esfuerzos a la Madre de Dios, Nuestra
Señora de África, Madre de todos nosotros, tengáis (San Luís Potosí) especialmente presente a los pueblos
de África. ¡Vos, que estuvisteis presente entre
los Apóstoles en los inicios de la Iglesia,
ayudad a los apóstoles de hoy para que puedan
proclamar audazmente la Palabra de Dios! ¡Vos,
que estuvisteis abierta al Espíritu Santo para
acoger a Jesús dentro de Vos y darlo al mundo,
otorgad fidelidad y disponibilidad semejantes
a tantos jóvenes de hoy....¡Amén!
Fraternalmente
en Cristo Redentor,
Joseph W. Tobin, C.Ss.R.
Superior General