Beato Iván Ziatyk
(1899-1952)
Iván
Ziatyk nace el 26 de diciembre de 1899 en la
aldea de Odrekhova, a una veintena de kilómetros
al sureste de la ciudad de Sanok (ahora territorio
polaco). Sus padres, Stefan y Maria, son campesinos
pobres. A los 14 años, Iván pierde al padre.
La madre y el hermano mayor, Mykhailo, que asume
el papel de padre, deben pensar en la educación
del niño.
Iván es un niño muy tranquilo y dócil. Ya desde
la escuela primaria demuestra ser un alumno
dotado. Se nota también la profunda piedad del
chico. Completa su formación media y superior
en el colegio de Sanok donde estudia del 1911
al 1919. Se pueden advertir sus óptimos resultados
académicos y su comportamiento ejemplar. En
1919, Iván Wiatyk entra en el Seminario católico
ucraniano de Przemysl y el 30 de junio de 1923
obtiene la licenciatura con mención especial.
El mismo año, terminados los estudios teológicos,
es ordenado sacerdote.
De 1925 a 1935, el P. Ziatyk trabaja como Director
del Seminario católico ucraniano en Przhemysl.
A la dirección espiritual de los seminaristas
añade su aportación a la formación intelectual
de aquéllos: enseña catequética y teología dogmática
en el mismo seminario. Además, desarrolla la
tarea de director espiritual y de profesor de
catequesis en el Colegio femenino ucraniano
de Przemysl.
El P. Iván Ziatyk es persona muy amable, obediente,
intensamente espiritual. Quien lo encuentra
queda impresionado por su persona. Durante largo
tiempo, el P. Ziatyk alimenta el deseo de entrar
en un monasterio. Aunque a sus superiores eclesiásticos
no les agrada esta idea, el P. Iván Ziatyk toma
su decisión final el 15 de julio de 1935 y entra
en la Congregación Redentorista.
Terminado su noviciado en 1936, en Holosko (Lviv),
el P. Ziatyk es enviado al monasterio de Nuestra
Señora del Perpetuo Socorro en Stanislaviv (ahora
Ivano-Frankivsk). Sin embargo, no permanecerá
largo tiempo allí: en el otoño de 1937, el Padre
Ziatyk es trasladado a Lviv, al monasterio de
la calle Zyblykevycha (ahora Ivana Franka),
nn. 56-58. Allí asume el cargo de ecónomo del
monasterio. Sustituye allí también al superior,
Padre De Vocht, que debe ausentarse. En 1934,
los Redentoristas abrieron su Seminario de Holosko
y el Padre Ziatyk es destinado al mismo como
profesor de Sagrada Escritura y Teología Dogmática.
Del 1941 al 1944 es superior del monasterio
de la Dormición de la Madre de Dios, en Ternopil,
y del 1944 al 1946 es superior del monasterio
de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Zboiska
(Lviv) en el que se encuentra el seminario redentorista
(Jovenado).
El fin de la Segunda Guerra Mundial señala el
comienzo de un terrible período para la historia
de Ucrania, para la Iglesia greco católica y
para la Provincia Redentorista de Lviv. Son
arrestados todos los obispos greco católicos
y en la primavera de 1946 la policía secreta
soviética reúne a los Redentoristas de Termopil,
Stanislaviv, Lviv y Zboiska en Holosko, confinándolos
en un ala sin calefacción del monasterio. También
el Padre Ziatyk está entre éstos. Los Redentoristas
permanecen allí durante dos años bajo la constante
vigilancia de la policía secreta. Se les pasa
revista tres o cuatro veces por semana. Los
cohermanos son sometidos frecuentemente a duros
interrogatorios durante los que, naturalmente,
se les ofrecen diversos beneficios a cambio
de su renuncia a la fe y a la vocación monástica.
El 17 de octubre de 1948, a todos los Redentoristas
de Holosko se les hace subir a camiones que
los transportan al monasterio Estudita de Univ.
Casi de inmediato, el Provincial redentorista,
Padre Joseph De Vocht, es expatriado a Bélgica.
Antes de su salida, deja el cargo de Provincial
de la Provincia de Lviv y de Vicario General
de la Iglesia greco católica ucraniana en manos
del Padre Iván Ziatyk, atrayendo así sobre él
todo la atención de la policía. El 5 de enero
de 1950 deciden arrestarlo y el 20 de enero
ejecutan dicha orden. Tras numerosos interrogatorios,
el 4 de febrero de 1950, el Padre Iván es acusado
del siguiente delito: "Iván Ziatyk ha sido efectivamente
miembro de la orden de los Redentoristas desde
1936; promueve las ideas del Papa Romano y se
dedica a la difusión de la Fe católica en todo
el mundo y a hacer que todos se hagan católicos".
Las investigaciones sobre Ziatyk durarán dos
años y el P. Ziatyk vive todo este tiempo entre
las paredes de las prisiones de Lviv y Zolochiv.
Tan solo durante el tiempo que va del 4 de julio
de 1950 al 16 de agosto de 1951 es interrogado
38 veces; en total, serán 72 los interrogatorios.
A pesar de las terribles torturas que acompañan
cada sesión, el Padre Ziatyk no traiciona su
fe ni se somete al régimen ateo, aunque sus
parientes más cercanos tratan de persuadirlo.
El veredicto le es anunciado en Kiev el 21 de
noviembre de 1951. Es condenado a 10 años de
prisión por haber "colaborado con la organización
nacional antisoviética y con la propaganda antisoviética".
Será internado en el campo de concentración
de prisioneros de Ozernyl, cerca de la ciudad
de Bratsk, en la región de Irkutsk.
Durante su reclusión, el Padre Ziatyk padece
terribles torturas. Según algunos testigos,
el Viernes Santo del 1952, el Padre Iván Ziatyk
es violentamente golpeado, se le sumerge en
agua helada y se le deja allí, inconsciente,
a la intemperie del frío siberiano. Los golpes
y el frío lo conducirán a la muerte tres días
más tarde, el 17 de mayo de 1952, en el hospital
de la prisión. El Padre Ziatyk es enterrado
en el distrito de Taishet de la región de Irkutsk.
El Gran Arquitecto prepara así otro precioso
lugar para él en el gran mosaico del martirio.
Tomando nota de las declaraciones y testimonios
de la vida de virtud del Padre Iván Ziatyk y
sobre todo de su tenacidad, de su ánimo y de
su fidelidad a la Iglesia de Cristo durante
el período de persecución, se inicia su proceso
de beatificación con ocasión del año Jubilar.
El 2 de marzo de 2001, el proceso concluye a
nivel de Eparquía y al caso es trasladado a
la Sede Apostólica. El 6 de abril de 2001, la
comisión teológica reconoce el hecho del martirio
del Padre Ziatyk y el 23 de abril su martirio
es examinado por la asamblea de Cardenales.
Por fin, el 24 de abril de 2001, el Santo Padre
Juan Pablo II firma el decreto de beatificación
del Padre Iván Ziatyk como beato mártir de la
fe cristiana.